El estreno de Supergirl puso a Milly Alcock bajo un nivel de atención que pocas producciones pueden darle a artistas tan jóvenes. La actriz australiana vive una nueva era en su trayectoria profesional gracias a la nueva película de DC Studios, proceso que no deja de causar polémica en redes sociales debido a su fichaje como Kara Zor-El.
Claro que quien mejor entiende ese escenario es Emily Carey. Las dos actrices tuvieron éxito al formar una estrecha amistad durante el rodaje de La Casa del Dragón y mantienen el contacto desde entonces. Ahora, cuando Alcock enfrenta una nueva ola de comentarios no amables en internet, Carey decidió hablar sobre la presión que acompaña a las grandes franquicias.
La experiencia compartida de Emily Carey y Milly Alcock en La Casa del Dragón
Emily Carey y Milly Alcock coincidieron en la vida al interpretar a las versiones jóvenes de Alicent Hightower y Rhaenyra Targaryen en la primera temporada de La Casa del Dragón. Aunque ambas permanecieron pocos episodios en pantalla antes del salto temporal, el trabajo compartido dio origen a una amistad que permanece cálida incluso cuando sus carreras siguieron caminos distintos.

En el pódcast By The Way with Harriet Rose, Carey comentó que ambas suelen apoyarse cuando alguna enfrenta la enorme exposición que acompaña a las franquicias internacionales. Compartió que hace apenas unos días tuvieron una videollamada para hablar sobre la situación que Alcock vive durante la promoción de Supergirl.
No te pierdas: ‘La Casa del Dragón’: Quién es Ormund Hightower, el nuevo personaje de la temporada 3 que Ryan Condal comparó con Tywin Lannister
La intérprete recordó que la fama alcanzada gracias al universo de Game of Thrones les permitió comprender muy pronto el impacto que pueden tener las comunidades digitales sobre los actores. Aquella experiencia fue un decisivo punto de apoyo mutuo cada vez que una de ellas recibe ataques o comentarios agresivos en redes sociales.
El bullying hacia Milly Alcock y la defensa de Emily Carey
Durante la larga promoción de Supergirl, Alcock reconoció que convertirse en la protagonista de una franquicia mundial implica convivir con una enorme cantidad de opiniones sobre su trabajo e incluso sobre su imagen. En una entrevista con Variety reflexionó sobre el trato que reciben muchas mujeres cuando ocupan el papel principal de este tipo de producciones y comentó: “Existe una sensación de pertenencia sobre los cuerpos de las mujeres”. También señaló que esa presión llegó a reflejar el propio conflicto interno del personaje que interpreta.
En otras entrevistas recientes, Milly también contó que tuvo muchas dudas antes de aceptar el papel porque temía quedar encasillada tras La Casa del Dragón. Incluso confesó que terminó convenciéndose a sí misma de asumir el reto pese al miedo que sentía por dar el salto hacia otra franquicia de gran tamaño.

En su propia entrevista, Emily Carey defendió a su amiga: “Ella es Supergirl, está haciendo cosas enormes. Literalmente estábamos en FaceTime el otro día hablando de todo esto porque ahora mismo está haciendo muchísima promoción. Es la misma situación: es una franquicia gigantesca y la gente puede ser horrible contigo en internet”.
Carey añadió que ambas compararon sus propias vivencias frente al escrutinio público.
“Nos sentamos a hablar porque ella me decía: ‘A ti te pasó esto’, y yo respondía: ‘Sí’. Ella es como una hermana para mí. La experiencia de La Casa del Dragón y hacer esa serie juntas creó un vínculo como nunca había tenido con otra persona en mi vida. Es un ser humano realmente muy especial”.
Mientras tanto, Supergirl inició oficialmente su recorrido en salas de cine. La película, dirigida por Craig Gillespie y escrita por Ana Nogueira, adapta elementos de Supergirl: Woman of Tomorrow y presenta a Milly Alcock como la nueva Kara Zor-El dentro del nuevo universo de DC a cargo de James Gunn y Peter Safran. El elenco también reúne a Eve Ridley, Matthias Schoenaerts, David Krumholtz, Emily Beecham, David Corenswet y Jason Momoa.