Los personajes pueden estar hechos de tela y silicona, pero las emociones que provocan no tienen nada de artificial. Travis Knight defendió las decisiones narrativas de Wildwood y cuestionó cómo ciertas películas se dirigen a los espectadores jóvenes. La nueva aventura animada de LAIKA le otorga espacio a los momentos difíciles, junto con sus criaturas fantásticas y escenarios construidos a mano.
Travis Knight y la defensa de Wildwood
La discusión nos acerca a una pregunta muy familiar para quienes crecieron con películas que pueden provocar pesadillas. ¿Cuánto debe suavizarse una historia por tener protagonistas jóvenes? Knight abordó el asunto al explicar el tono de su nuevo largometraje, una producción cuya apariencia de artesanía puede despertar relaciones con el entretenimiento infantil, aunque su relato no deje de lado las situaciones dolorosas.
En sus nuevas declaraciones para The New York Times, Knight explicó que los actos trágicos de violencia de Wildwood motivaron su clasificación PG-13; también cuestionó el trato que reciben los menores en algunas producciones: “El cine moderno generalmente tiende a tratar con condescendencia al público joven”. Saben lo que se siente al tener miedo.”

En otra entrevista, concedida a The Verge, Knight hizo énfasis en las escenas emotica y explicó que esos pasajes, sostenidos por la actuación de los muñecos y el trabajo de los animadores, están entre los momentos que más orgullo le producen:
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“También tenemos escenas muy sutiles e íntimas, escenas tranquilas que no recurren a grandes efectos visuales, que prácticamente no tienen diseño sonoro ni música, en las que lo único que experimentas es el dolor de un padre que habla sobre un secreto que ha guardado durante 15 años, o un momento de silencio de una mujer que llora la pérdida de su hijo. Son momentos en los que no hay dónde esconderse y las interpretaciones de estas pequeñas marionetas, estas pequeñas estructuras de acero, silicona y tela que no tienen vida propia, cobran vida por completo gracias a las manos y al talento artístico de las personas que están detrás de ellas. Esos son los momentos de los que me siento más orgulloso”.
¿De qué trata Wildwood?
Prue McKeel, la protagonista de la película, descubre que unos cuervos secuestran a su hermano bebé. Para encontrarlo, se interna en un bosque encantado cercano a Portland, Oregon. Curtis Mehlberg, su compañero de escuela, la acompaña en una búsqueda que pronto los lleva hasta peligros más grandes de los que podían imaginar.

Peyton Elizabeth Lee y Jacob Tremblay prestan sus voces a Prue y Curtis, y el elenco incluye a Carey Mulligan, Mahershala Ali, Angela Bassett, Awkwafina y Richard E. Grant. Chris Butler escribió el guion a partir de la novela de Colin Meloy, ilustrada por Carson Ellis; Knight dirige y produce esta adaptación realizada mediante animación cuadro por cuadro. Entertainment Weekly reportó siete años de producción, más de mil participantes y 132 escenarios prácticos. Sin embargo, ese despliegue técnico también estuvo al servicio de detalles delicados, como los movimientos corporales y la respiración.
El cine que no teme mostrar el mundo real a las infancias
Otras películas de LAIKA Studios también observan más allá y muestran a sus espectadores infantiles un mundo que los acerca a las partes más oscuras de la realidad. Casos ejemplares son Coraline y la perta secreta, donde se abordan temas como los roces familiares e incluso la muerte infantil a manos de un adulto que les hizo daño, en este caso la otra madre. Kubo y la búsqueda samurái es otro gran ejemplo al tratar la muerte y el duelo como uno de sus principales motores, así como el entendimiento de la mortalidad y el ciclo de la vida, temas que no desaparecen de la vida de un menor por resultar incómodos para los adultos.