‘Supergirl‘ llegó al nuevo DCU con una versión de Kara Zor-El más dura, herida y ambigua de lo habitual. La película protagonizada por Milly Alcock y dirigida por Craig Gillespie no se queda solo en una aventura espacial de venganza: su desenlace toma una decisión moral que ya empezó a dividir al público. El final coloca a Kara en un terreno más cercano al antihéroe que a la figura clásica de inspiración absoluta. A partir de aquí hay SPOILERS importantes de la película.
También te puede interesar: ¿Cómo cambia ‘Supergirl’ el origen de Kara Zor-El? La película rompe con décadas de historia
¿Qué hace Kara al final de ‘Supergirl’?
El conflicto final gira alrededor de Krem, el villano interpretado por Matthias Schoenaerts, quien asesina a la familia de Ruthye Marye Knoll y también hiere gravemente a Krypto con un dardo envenenado. Durante buena parte de la película, la historia parece avanzar hacia un cierre tradicional: Ruthye tiene razones para vengarse, pero Kara intenta evitar que la niña cargue con las consecuencias de matar al responsable de su tragedia.

La sorpresa llega cuando Ruthye decide no hacerlo. En vez de permitir que ella tome esa venganza, Kara atraviesa a Krem con la espada de Ruthye para asegurarse de que no vuelva a lastimar a nadie. La escena rompe con el cierre moral esperado en muchas películas de superhéroes, donde el héroe suele elegir la compasión o dejar que la justicia actúe por otra vía.
También lee: ‘Supergirl’: Jason Momoa responde a quienes dicen que siempre interpreta al mismo tipo de personaje
Ese giro explica la división. Para una parte del público, la decisión tiene sentido porque Kara asume una carga que Ruthye no debería llevar. Para otros, el momento contradice el arco que la película parecía construir: una heroína que entiende el dolor de la pérdida, pero que intenta impedir que otra persona quede atrapada en la misma oscuridad.
Una Supergirl más cercana al antihéroe
La película insiste en que Kara no es una versión femenina de Superman ni una heroína luminosa desde el primer minuto. Es una sobreviviente marcada por la pérdida de Krypton, por su soledad y por una vida errante en la galaxia. Esa lectura coincide con el tono que Craig Gillespie venía adelantando: una historia más áspera, más sucia y más cercana a ‘Mad Max’ que al cine de superhéroes tradicional.
Por eso el final no funciona como un simple golpe de shock. La muerte de Krem confirma que esta Kara está dispuesta a cruzar una línea que muchos héroes de DC evitan. Esa decisión la posiciona como una figura más cercana al antihéroe, aunque también puede debilitar el tema central para quienes esperaban que la película defendiera una salida distinta a la venganza.
La actuación de Milly Alcock es clave para que el momento no se sienta gratuito. Su Kara llega al final como alguien que entiende el costo de la violencia, pero también como alguien que no está dispuesta a permitir que Krem siga siendo una amenaza.
La sombra de ‘Man of Steel’ y el futuro del DCU

La discusión recuerda inevitablemente a ‘Man of Steel‘. Hace 13 años, la muerte de Zod a manos de Superman provocó críticas porque muchos fans consideraron que el personaje no debía matar, incluso en una situación extrema. ‘Supergirl’ revive esa conversación desde otro lugar: ahora es Kara quien toma una decisión definitiva contra su enemigo.
El cierre también deja consecuencias para el nuevo DCU. Krypto sobrevive, Kara vuelve a la Tierra y se reencuentra con Clark en su departamento. Además, Lobo, interpretado por Jason Momoa, se marcha después de observar con aprobación lo ocurrido, lo que deja abierta la posibilidad de verlo otra vez.
La película no incluye escena postcréditos. Esa decisión permite que el final repose sobre la elección de Kara y no sobre un adelanto de franquicia. ‘Supergirl’ no juega a complacer a todos: entrega una heroína que salva, protege y también mata. Ahí está la razón de la división.
No te vayas sin leer: ‘Supergirl’: Emily Carey defiende a Milly Alcock de los bullies y dice que ‘la gente en internet es horrible’