Sabina Berman, una de las guionistas de ‘Digger’, explicó cómo surgió la historia de la nueva película de Alejandro G. Iñárritu protagonizada por Tom Cruise y qué ideas dieron forma a su excéntrico magnate petrolero. La escritora mexicana reveló que el proyecto comenzó a desarrollarse hace casi una década a partir de su preocupación por el cambio climático y que incluso realizó un viaje por el Ártico junto a Iñárritu y el director de fotografía Emmanuel Chivo Lubezki para observar directamente algunos de sus efectos.
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¿Cómo nació la historia de ‘Digger’?
Berman comenzó a trabajar con Iñárritu en Los Ángeles después de interesarse por los cambios ambientales y sus consecuencias sobre la vida humana. Con el tiempo, ambos viajaron junto a Lubezki por el Ártico, donde recorrieron en barco zonas rodeadas de enormes icebergs.

La experiencia permitió a los cineastas acercarse físicamente al tema que terminaría alimentando la sátira de ‘Digger’. Berman explicó que buscaban observar y experimentar directamente aquello que la actividad humana está provocando en el planeta.
El desarrollo del guion continuó durante años y posteriormente incorporó a Jez Butterworth, Alexander Dinelaris y Nicolás Giacobone como coguionistas. Berman también terminó participando como productora de la película, una labor que reconoce que todavía está aprendiendo.
Digger Rockwell y los grandes personajes del poder
El personaje interpretado por Cruise, Digger Rockwell, surgió a partir de figuras asociadas con el poder económico y la explotación industrial. Berman relacionó al magnate con una tradición de personajes estadounidenses enormemente influyentes, que se remonta al siglo XIX y los grandes magnates capitalistas.
“Tiene que ver con esos personajes del imperio poderosísimos”.
Una de las frases asociadas con Rockwell es “digg baby digg” (“excava, bebé, excava”), expresión que Berman asegura haber tomado de las noticias. Dentro de la película, el personaje encarna a un poderoso empresario petrolero involucrado en una catástrofe ambiental que adquiere dimensiones globales.
La construcción del personaje también permitió a Cruise alejarse de los héroes de acción que han dominado buena parte de su carrera reciente. Para interpretarlo recurrió a prótesis, maquillaje y un traje corporal que modificaron considerablemente su apariencia.
Hablar mientras el mundo se destruye
La experiencia teatral de Berman también influyó directamente en la forma de contar la historia. Desde las primeras etapas del proyecto, la escritora imaginó una película en la que los personajes hablaran constantemente mientras la crisis ambiental avanzaba sin que sus palabras fueran capaces de detenerla.

“Muy pronto fue muy claro que teníamos que hacer una historia donde la gente hablara hasta por los codos”.
Esa idea ayuda a explicar tanto la enorme cantidad de diálogo como el tono deliberadamente exagerado de la cinta. También conecta con un detalle revelado anteriormente por Iñárritu: durante su desarrollo, ‘Digger’ llegó a tener el título provisional de ‘Blah, Blah, Blah’, relacionado con el poder del lenguaje y la capacidad de las palabras para modificar la percepción de la realidad.
Berman explicó que la película contrapone precisamente esa abundancia de discursos con una naturaleza que continúa avanzando independientemente de las explicaciones humanas. De esta manera, la crisis climática no funciona únicamente como escenario, sino como el punto de partida de una sátira sobre el poder, la comunicación y la incapacidad de controlar una realidad que rebasa a sus personajes.
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