El éxito de ‘Obsession’ va más allá de la taquilla. La película de terror dirigida por Curry Barker pasó de sorpresa en cartelera a tema recurrente entre fans del género y comentaristas de cultura digital, en parte, porque toca fibras reconocibles para una generación criada entre aislamiento, discursos de resentimiento masculino y relaciones atravesadas por internet.
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¿Por qué ‘Obsession’ creció tanto después de su estreno?
La película llegó a los cines con expectativas moderadas, pero la corrida se movió a su favor casi de inmediato. Después de debutar con US$17.2 millones en E.U., ‘Obsession’ aumentó sus ingresos en su segundo fin de semana, algo poco común para un estreno amplio, especialmente en el terror. Durante el fin de semana de Memorial Day, alcanzó US$27 millones y empezó a compararse con fenómenos de bajo presupuesto como ‘El Proyecto de la Bruja de Blair’ y ‘Actividad Paranormal’.

El dato pesa más porque ‘Obsession’ costó menos de US$1 millón. Focus Features adquirió la película tras una disputa de compra en TIFF, y el resultado ha sido inusual para una propuesta independiente de terror: encontró público en salas, creció por recomendación y empezó a leerse como una película hecha para este clima de internet.
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Barker, de 26 años, pertenece a una generación que aprendió a narrar mirando y produciendo contenido en línea. Antes de saltar al cine, trabajó en YouTube, donde estrenó ‘Milk & Serial’. Por eso, la película no parece una historia de terror desconectada del presente, sino una deformación de ideas que circulan todos los días en redes, como deseo, soledad, victimismo y la fantasía de ser amado sin tener que mirar al otro como una persona completa.
La fantasía del ‘chico bueno’ llevada al horror
En ‘Obsession’, Michael Johnston interpreta a Bear, un joven que, en el inicio, parece encajar con el molde del “chico bueno”: tímido, aparentemente dulce, enamorado de su mejor amiga Nikki, interpretada por Inde Navarrette. La película arranca desde ese molde conocido y luego lo va pudriendo. Todo empieza como si Bear solo estuviera enamorado, pero pronto deja claro que lo suyo tiene poco que ver con Nikki y más bien se basa en la idea de tenerla.
Den of Geek plantea que ahí está parte del golpe de éxito de la cinta. Bear desea ser amado, pero también desea que Nikki exista para él. Cuando el objeto mágico One Wish Willow cumple su deseo, el problema va más allá de la consecuencia sobrenatural, y llega a la reacción del personaje. La película lo confronta con el daño que provocó, pero él prefiere justificarse, sentirse víctima y aferrarse a la fantasía.
Ese retrato conecta con discusiones actuales sobre la llamada “epidemia de soledad masculina”, un fenómeno relacionado con el aislamiento de esa parte de la población, pero también con ciertos espacios en internet donde la soledad se usa para justificar resentimiento, misoginia o control. ‘Obsession’ no ridiculiza la soledad en sí misma; lo que se vuelve monstruoso es convertirla en permiso para anular a otra persona.
Nikki, la ‘trad wife’ de pesadilla
Con Nikki, la lectura se vuelve todavía más incómoda. Según el análisis de Den of Geek, la versión alterada del personaje es una forma extrema de la “trad wife” (esposa tradicional): una mujer sin autonomía, sin vida propia, sin vínculos externos y dedicada por completo a complacer al hombre que la desea. La película lleva esa fantasía a un punto grotesco, precisamente para mostrar su violencia.

Ahí también pesa la actuación de Inde Navarrette, descrita por el medio como una de las interpretaciones más inquietantes del terror reciente, incluso en comparación con Toni Collette en ‘Hereditary’. El trabajo físico y emocional convierte a Nikki en algo más perturbador que una simple figura poseída: es el cuerpo de una persona reducido a la idea que alguien más fabricó sobre ella.
Por todo lo anterior, ‘Obsession’ está encontrando una respuesta fuerte y contundente. No es solo una película de bajo presupuesto que registró buena taquilla. Es una historia que toma una fantasía masculina muy vieja, la pasa por la cultura online contemporánea y la devuelve como una pesadilla. En tiempos donde muchos discursos digitales disfrazan el control de dolor emocional, el terror de ‘Obsession’ parece haber dado con un malestar fácil de identificar.
Este artículo está inspirado en “Obsession’s Mega Success Speaks to the Exhaustion with ‘Lonely Male Epidemic’ Online Culture”, de Den of Geek.
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