La Odisea de Christopher Nolan nos trajo la discusión sobre una película que parte de un poema antiguo y cómo terminó reuniendo reclamos por reparto y una taquilla enorme en el mismo fin de semana. Entre las voces que entraron al tema estuvo Ben Shapiro, comentarista conservador que suele ubicarse en el ala dura de las guerras culturales de Estados Unidos.
Una parte de la derecha, dentro y fuera de Estados Unidos, cuestionó decisiones del elenco antes del estreno, en especial la elección de Lupita Nyong’o como Helena de Troya. Shapiro, sin embargo, vio la película y tomó una ruta menos previsible, es decir, defendió parte del reparto y elogió el trabajo de Nolan.
Ben Shapiro habla bien de La Odisea
Shapiro publicó una reseña en video de 18 minutos y calificó La Odisea como una obra notable: “Nolan no tiene comparación. Es el mejor director en activo hoy, sin duda. Simplemente crea película icónica tras película icónica”. También afirmó que el filme, con una duración de dos horas y 52 minutos, es “una obra maestra”.

El comentarista también celebró el trabajo de Matt Damon como Odiseo; sostuvo que el actor “desaparece” dentro del papel de una manera distinta a otras películas suyas, y lo consideró muy sólido como el rey de Ítaca. También celebró a Robert Pattinson como Antínoo, a Tom Holland como Telémaco y a Anne Hathaway como Penélope.
A continuación, Shapiro rechazó que la elección de Lupita Nyong’o como Helena de Troya destruyera la película y respondió a quienes esperaban una figura parecida a Diane Kruger, actriz que interpretó a Helena en Troya, de 2004:
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“Así que sé que mucha gente decía: ‘Dios mío, se supone que Lupita Nyong’o debe parecerse a Diane Kruger’. No lo sé. Diane Kruger tampoco se ve muy griega. Es alemana. Lupita Nyong’o es una mujer hermosa. Pero aquí está el asunto: en realidad, en el guion, Nolan se esfuerza por explicar que la guerra no se desencadenó realmente porque Helena fuera extraordinariamente hermosa.”
En este sentido, Helena no quedó reducida a trofeo de deseo masculino, más bien al pretexto usado por los poderosos para justificar una guerra.
La cuestión con Helena de Troya
Kruger, nacida en Alemania, país con raíces en los pueblos germánicos que lo antiguos griegos y romanos veían como “bárbaros”, interpretó a Helena en Troya, película de Wolfgang Petersen estrenada en 2004. Curiosamente, la imagen de Diane quedó grabada para parte del público como referencia moderna del personaje.

Pero claro que una referencia popular no equivale a canon, pues Helena de Troya pertenece a un territorio mítico, transmitido por poesía, tragedias, pintura, teatro, ópera y cine; cada época la rehace con el rostro que necesita. Tomar una película de 2004 como molde definitivo para una figura antigua empobrece el personaje y vuelve rígido un mito que siempre fue mutable.
La propia Odisea de Nolan desmonta la idealización de Helena, cuando Odiseo explica a Penélope que la causa presentada para la guerra de Troya, el vínculo de Helena con Paris, es una mera fachada, pues detrás hay una disputa más banal por rutas comerciales; se sugiere que tanto Agamenón como Menelao están conscientes de ello.
Helena de Nyong’o es un personaje de furia que no explota del todo. La catarsis del personaje en la versión de Nolan ocurre cuando lamenta haber sido usada como justificación para muerte y destrucción, e incluso suplica el perdón de Penélope, a través de Telémaco, por todo el daño que recibió Ítaca por “su culpa”.
Los números de La Odisea en taquilla
La Odisea alcanzó 264.1 millones en su primer fin de semana, el mayor estreno global de la carrera de Nolan. Además, obtuvo cerca de 51 millones de dólares a nivel mundial proyecciones IMAX, el segundo mayor debut histórico para este formato, sólo por debajo de Avengers: Endgame.