Con algunos toques de pesadilla, Heat 2 avanza hacia el rodaje después de una negociación larga y difícil para el director Michael Mann. La continuación llevará a otro nivel el duelo criminal de su película de 1995 mediante una historia que viajará hacia el pasado y abordará las consecuencias del atraco original, ahora con Leonardo DiCaprio y Christian Bale como estrellas principales.
¿Qué sabemos de Heat 2?
Amazon MGM Studios y United Artists quedaron a cargo del proyecto luego de que Warner Bros. no alcanzara un acuerdo con Mann sobre el presupuesto. La producción permanece en una escala superior a los 150 millones de dólares y algunas fuentes como The Wrap sitúan la inversión alrededor de los 170 millones, un número insólito para un drama criminal dirigido a adultos.
Leonardo DiCaprio y Christian Bale se encuentran en negociaciones finales para protagonizar la película y algunas personas cercanas al proyecto aseguran que sus contratos ya quedaron cerrados, aunque otras señalan que todavía faltan detalles legales. En cualquier caso, su participación ya es un hecho.

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DiCaprio interpretaría a Chris Shiherlis, el ladrón y experto tirador encarnado por Val Kilmer en la cinta original; Bale asumiría el papel del detective Vincent Hanna, personaje que Al Pacino convirtió en una de las piezas centrales de Heat, en Latinoamérica conocida como Fuego contra fuego. Mann volverá como director y guionista; su primera versión del libreto tenía cerca de 190 páginas, extensión que debió reducir.
El inicio de filmación está previsto para noviembre de este año, con California como el sitio más importante del rodaje. Se rumora que Stephen será Neil McCauley, personaje que Robert De Niro interpretó en 1995. Adam Driver también formará parte de la cinta. Por el momento no existe una fecha de estreno confirmada.
¿De qué tratará Heat 2?
La película adaptará la novela publicada en 2022 por Michael Mann y Meg Gardiner, libro concebido como precuela y continuación. Explora los años anteriores al enfrentamiento entre Hanna y McCauley, pero también sigue al único miembro principal de la banda que consiguió escapar con vida.
La parte posterior a Fuego contra fuego acompaña a Chris Shiherlis después del atraco fallido de Los Ángeles. Herido y perseguido, el personaje abandona Estados Unidos y comienza otro recorrido dentro de redes criminales internacionales, cargando la muerte de McCauley y la separación de su esposa Charlene. El pasado conduce a 1988, cuando Hanna trabaja en Chicago tras una banda violenta, mientras que McCauley y Shiherlis perfeccionan su disciplina como ladrones profesionales. Ambas líneas nos permiten observar cómo sus códigos personales fueron construidos mucho antes del café compartido que definió su rivalidad en 1995.

También han surgido reportes sobre la posibilidad de una tercera película, pero ese plan todavía permanece en una etapa de discusión y dependerá del resultado comercial de Heat 2.
El clásico de culto de 1995
Fuego contra fuego llegó a los cines estadounidenses el 15 de diciembre de 1995 y reunió por primera vez a Robert De Niro y Al Pacino dentro de una misma escena, después de que ambos aparecieran en El Padrino: Parte II sin compartir tiempo en pantalla. La película recaudó 187.4 millones de dólares alrededor del mundo; no fue el mayor fenómeno comercial de 1995, pero su prestigio creció con los años hasta transformarla en un clásico del cine de robos.
Para sorpresa de muchos, la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas no le concedió a Fuego contra fuego ni una sola nominación al Oscar, decisión que todavía pesa entre las grandes omisiones de aquellos premios. Claro que su influencia posterior fue mucho mayor, pues hasta el mismo Christopher Nolan reconoce su valor sobre su segunda película de Batman; así lo mencionó en el libro The Nolan Variations:
“Hay que entender la escala de una manera distinta. Batman Begins era tan grande como podíamos hacerla. Sabía que ya no podíamos ampliar más su alcance geográfico. Así que había que pensar la escala desde otra perspectiva. Al final, opté por enfocarla de otra forma, tanto en la narrativa como en la cinematografía. Una de las películas épicas más grandes que he visto es Heat, de Michael Mann. Es una auténtica historia de Los Ángeles, de punta a punta, completamente ambientada dentro de la ciudad. Entonces pensé: ‘Bien, hagamos una historia de ciudad’.”