La exitosa campaña de ‘Con Todos Menos Contigo’ ha vuelto a ser comentado tras los comentarios de Glen Powell, quien habló sobre el costo personal que tuvo alimentar los rumores de romance con Sydney Sweeney durante la promoción de la película. Aunque aquella estrategia ayudó a volver la comedia romántica un éxito, el actor dejó ver que no volvería a repetir una dinámica similar, especialmente por la forma en que mezcló su vida sentimental.
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¿Qué dijo Glen Powell sobre su falso romance con Sydney Sweeney?
En un nuevo perfil publicado por Esquire, Glen Powell recordó la etapa en la que su carrera se aceleró tras el éxito de ‘Top Gun: Maverick’ y antes del lanzamiento de ‘Con Todos Menos Contigo’, la comedia romántica que protagonizó junto a Sydney Sweeney. El reportaje señala que, cuando se estrenó la película de Tom Cruise, Powell llevaba varios años en una relación con la modelo Gigi Paris, pero esa relación terminó poco antes de que la cinta con Sweeney llegara al público.

El texto explica que ese momento fue difícil para el actor y que la situación se complicó todavía más cuando él y Sweeney fabricaron intriga alrededor de su supuesta relación para generar interés en ‘Con Todos Menos Contigo’. Esquire describe esa etapa como una mezcla poco natural de emociones reales e historias falsas, además de una ola de atención que terminó afectando a Powell.
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La frase más reveladora del perfil llega cuando el actor reconoce que no repetiría esa estrategia de marketing. “He pasado a una nueva etapa de mi vida”, dijo Powell al hablar de ese periodo. Aunque no usa la palabra arrepentimiento, el contexto permite leer sus declaraciones como una reflexión crítica sobre una campaña que funcionó comercialmente, pero que también tuvo consecuencias personales.
Una campaña que convirtió la química en estrategia
Los rumores entre Glen Powell y Sydney Sweeney acompañaron buena parte de la promoción de ‘Con Todos Menos Contigo’. La película, estrenada como una apuesta por recuperar el atractivo de la comedia romántica en cines, encontró en la supuesta química fuera de pantalla de sus protagonistas uno de sus principales motores publicitarios.
La conversación creció porque ambos actores aparecían cercanos en entrevistas, eventos y alfombras rojas, mientras el público intentaba descifrar si la relación era real o parte de la promoción. El efecto fue evidente: la película se volvió tema constante en redes sociales y terminó convirtiéndose en un éxito de taquilla, con más de US$220 millones recaudados a nivel mundial, de acuerdo con el mismo perfil de Esquire.
Sin embargo, el caso también dejó una pregunta incómoda sobre los límites de ese tipo de marketing. Para Powell, la campaña ocurrió en medio de una ruptura real y de una etapa de exposición intensa. Por eso, aunque la estrategia pudo ayudar a vender la película, también lo obligó a convivir con una narrativa pública que no estaba separada del todo de sus emociones personales.
Glen Powell busca separar su vida privada de sus personajes
El reportaje de Esquire presenta esta reflexión como parte de un cambio más amplio en la vida de Glen Powell. Después de varios años de trabajo constante, estrenos grandes y presión mediática, el actor empezó a cuestionarse si podía construir una vida sentimental estable dentro de una carrera marcada por la velocidad y la exposición.

Powell incluso admite que, durante esa etapa, comenzó a sentirse nihilista. En un momento especialmente complicado, recurrió a su padre, quien trabaja como coach ejecutivo. Según el perfil, esa ayuda le permitió aprender a separar mejor las relaciones personales de las dinámicas que ocurren dentro de un set o de una campaña promocional.
La historia también contrasta con su situación actual. Powell aparece ahora en una relación con Michelle Randolph, actriz de ‘Landman’, y habla de la importancia de encontrar a alguien con quien pueda construir espacio mutuo en medio de una vida profesional acelerada.
En ese contexto, la campaña de ‘Con Todos Menos Contigo’ queda como un episodio exitoso para la industria, pero más incómodo para su protagonista. Funcionó como promoción, alimentó la conversación y ayudó a convertir la película en fenómeno, pero también dejó en Powell una lección clara: no todo lo que vende una película resulta fácil de cargar cuando la ficción promocional empieza a rozar la vida real.
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