La adaptación mexicana de ‘La Oficina’, basada en el formato de ‘The Office’, ya está disponible en Prime Video y ha comenzado a posicionarse como una propuesta que busca trasladar el humor del falso documental a dinámicas laborales reconocibles en México. Durante la promoción de la serie, el director y productor Gaz Alazraki explicó algunas de las decisiones clave detrás de esta versión, entre ellas la elección de convertir la empresa donde ocurre la historia en un negocio familiar, un cambio que define gran parte del tono y los conflictos de la serie.
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¿Por qué ‘La Oficina’ se desarrolla en una empresa familiar?
Según explicó Gaz Alazraki, una de las primeras decisiones creativas fue modificar el tipo de empresa en la que se desarrolla la historia para adaptarla mejor al contexto mexicano. En esta versión, la acción ocurre en Jabones Olimpo, una compañía familiar en Aguascalientes, lo que permite abordar dinámicas laborales distintas a las de otras versiones internacionales.

El director señaló que este cambio no fue solo un detalle de ambientación, sino una forma de reflejar prácticas comunes en el país. En muchas empresas familiares, las jerarquías no dependen necesariamente del desempeño, sino de la posición dentro de la familia, lo que influye directamente en la relación entre empleados y jefes.
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Además, esta estructura permite desarrollar una de las ideas centrales de la serie: trabajar bajo el mando de alguien que no puede ser removido de su puesto, sin importar su desempeño. En palabras del propio Alazraki, se trata de un jefe que no se puede correr porque “viene con las escrituras”.
Una crítica a la cultura laboral en México
A partir de esta premisa, ‘La Oficina’ construye una sátira sobre el entorno laboral mexicano. Gaz Alazraki ha señalado que en el país no siempre existe una cultura empresarial enfocada en el bienestar de los empleados o en la mejora constante de las condiciones de trabajo.
En ese sentido, la serie busca retratar situaciones que forman parte de la experiencia cotidiana de muchos trabajadores: estructuras rígidas, pocas oportunidades de crecimiento y entornos donde las decisiones no siempre responden a criterios profesionales.
El director también ha comentado que, a diferencia de otros contextos, en México no siempre hay una preocupación real por convertir a las empresas en espacios ideales para trabajar. Esto se traduce en una cultura laboral donde los límites de crecimiento suelen estar claros desde el inicio, especialmente en compañías familiares.
Del ‘remake’ al “cover”: una reinterpretación del formato
Otro de los puntos que Gaz Alazraki ha subrayado es que ‘La Oficina’ no busca replicar directamente las versiones anteriores de ‘The Office’, sino reinterpretarlas desde una perspectiva local. El propio director ha descrito el proyecto como un “cover”, es decir, una nueva lectura del material original.

Este enfoque permitió que el equipo creativo desarrollara personajes y situaciones propias, alejándose de la repetición de chistes o historias ya conocidas. La serie conserva el formato de falso documental, pero lo adapta a un entorno que resulta cercano para el público mexicano.
En conjunto, la decisión de situar la historia en una empresa familiar funciona como uno de los pilares de esta reinterpretación. A partir de ahí, la serie construye un retrato cómico de las relaciones laborales en México, con énfasis en las dinámicas de poder y en las tensiones que surgen dentro de la oficina.
Con este planteamiento, ‘La Oficina’ busca diferenciarse dentro de la franquicia y ofrecer una versión que no solo traslade el formato, sino que lo conecte con experiencias y problemáticas propias del contexto local.
Con información de El País.
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