Donald Trump pidió al Congreso de Estados Unidos aprobar incentivos fiscales federales para impulsar la producción de cine y televisión dentro del país. El presidente aseguró que la salida de rodajes hacia Canadá, otros países y estados con mejores beneficios fiscales ha afectado a California y a la industria del entretenimiento. Su propuesta llega después de una reunión con Jon Voight, actor conservador y uno de sus aliados más visibles en Hollywood.
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¿Qué pidió Donald Trump al Congreso?
A través de Truth Social, Donald Trump pidió actuar de inmediato para crear un incentivo federal dirigido a producciones audiovisuales. “El Congreso debería aprobar de inmediato un incentivo federal a la producción para crear empleos en el sector del entretenimiento en Estados Unidos”, escribió el mandatario.

En el mismo mensaje, Trump aseguró que la medida podría aprobarse con rapidez y beneficiar a todo el país. “Se puede hacer de manera rápida, precisa y eficiente y, lo que es importante, beneficiará a TODOS en Estados Unidos”, añadió.
El presidente presentó la propuesta como una respuesta a la pérdida de empleos en la industria del entretenimiento. Según The Washington Post, Trump sostuvo que muchas producciones han salido de Los Ángeles rumbo a Canadá y otros territorios donde los costos son menores y los incentivos fiscales resultan más competitivos.
“No hay ningún incentivo para estar allí, y eso está perjudicando gravemente a California”, escribió Trump al referirse a la situación de Hollywood. En su lectura, Estados Unidos necesita competir con otros países que han atraído rodajes mediante apoyos públicos, créditos fiscales y esquemas más baratos para estudios y productores.
Jon Voight impulsó la propuesta ante Trump
La iniciativa también involucra a Jon Voight, actor ganador del Oscar, simpatizante de Trump y viejo aliado del movimiento conservador en Hollywood. De acuerdo con The Washington Post, el presidente dijo que Voight defendió personalmente el plan de incentivos fiscales.
Reuters reportó que Trump se reunió con el actor y que Voight sugirió incentivos federales “¡Para hacer que nuestro negocio de producción de cine y televisión vuelva a ser GRANDIOSO, y tal vez ¡MÁS GRANDE QUE NUNCA!” El actor fue nombrado por Trump como uno de sus “embajadores” ante Hollywood junto con Sylvester Stallone y Mel Gibson.
La participación de Voight es relevante porque Hollywood ha sido, durante años, uno de los territorios culturales más hostiles para Trump. El presidente ha mantenido enfrentamientos públicos con actores, estudios, sindicatos y figuras liberales de la industria. Ahora, sin embargo, intenta colocarse del lado de los trabajadores afectados por la fuga de producciones.
La medida también aparece después de que Trump planteara en mayo la posibilidad de imponer aranceles a películas hechas fuera de Estados Unidos. Esa idea generó dudas por su aplicación práctica. El incentivo fiscal, en cambio, podría tener mejor recepción entre productores, sindicatos y legisladores de estados donde la producción audiovisual representa empleos directos.
La propuesta abre una rara coincidencia entre Trump y demócratas
Aunque la propuesta salió de la Casa Blanca, también encontró apertura entre algunos demócratas de California. Adam Schiff, senador demócrata por ese estado y crítico frecuente de Trump, planteó que republicanos y demócratas podrían trabajar juntos para recuperar empleos y producción audiovisual dentro de Estados Unidos.

De acuerdo con The Washington Post, legisladores ya preparan una propuesta que podría presentarse este mismo mes. El avance, sin embargo, no está garantizado. El Congreso llega a esta discusión con otras prioridades encima y con las elecciones intermedias cada vez más cerca.
La industria recibió la idea con interés. Charles Rivkin, presidente y CEO de la Motion Picture Association, respaldó el apoyo de Trump a un incentivo nacional y señaló que la organización buscará colaborar con la Casa Blanca y con líderes de ambos partidos para convertir la medida en ley.
IATSE, sindicato que representa a miles de trabajadores técnicos del entretenimiento, también celebró el respaldo presidencial. La organización recordó que desde hace años impulsa una política federal para proteger empleos de cine y televisión. Para Hollywood, el problema ya no se limita a Los Ángeles: la competencia por atraer rodajes incluye a Georgia, Nueva York, Nueva Jersey, Texas, Luisiana y otros territorios con beneficios fiscales propios.
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