¿Cuál es el simbolismo del vestido de Madonna en la Met Gala 2026 basado en un cuadro de Leonora Carrington? 

¿Cuál es el simbolismo del vestido de Madonna en la Met Gala 2026 basado en un cuadro de Leonora Carrington? 

El vestido de Madonna en la Met Gala 2026 retomó una escena de ‘La tentación de San Antonio’

Por Arturo Lopez Gambito el 5 mayo, 2026

El vestido de Madonna en la Met Gala 2026 causó sensación. La cantante apareció con un vestido negro de aire fúnebre, un tocado en forma de barco, un cuerno dorado y un grupo de mujeres alrededor, elementos que rendían homenaje a un cuadro de la pintora surrealista Leonora Carrington. La referencia no solo es una referencia al movimiento surrealista, sino a una tradición visual mucho más antigua que, en su núcleo, tata sobre deseo, renuncia espiritual y pruebas interiores.

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¿En qué pintura clásica se basa el vestido de Madonna de la MetGala 2026?

El look de Madonna estuvo inspirado en ‘La Tentación de San Antonio’, de Leonora Carrington. De acuerdo con Harper’s Bazaar, la artista trabajó con Anthony Vaccarello, de Saint Laurent, en un vestido negro con volantes, descrito como de apariencia casi funeraria.

Madonna en la Met Gala 2026 (imagen: Getty)
Madonna en la Met Gala 2026 (imagen: Getty)

La recreación no se limitó al vestido. El conjunto incluyó un cuerno dorado y un tocado con forma de barco, acompañado por un velo transparente. Además, Madonna apareció rodeada por siete mujeres vestidas con lencería en tonos pastel y vendas translúcidas sobre los ojos. Ellas sostenían la capa del vestido para formar una estrella alrededor de su cuerpo.

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Esa puesta en escena remite a una zona concreta del cuadro de Carrington, donde aparece una figura femenina vestida de negro, acompañada por otras mujeres. La figura también porta un tocado en forma de barco y sostiene un cuerno dorado.

Sotheby’s recoge una explicación atribuida a Carrington según la cual la mano izquierda del santo señala a la Reina de Saba y sus sirvientas. En esa misma descripción, también se menciona que una joven calva con vestido rojo combina el encanto femenino con los placeres de la mesa. Es decir, el cuadro trabaja con figuras asociadas al deseo, la seducción y los placeres materiales.

¿Quién era la Reina de Saba y por qué aparece como símbolo de tentación?

La Reina de Saba es una figura procedente de varias tradiciones antiguas. En el relato bíblico del Primer Libro de los Reyes, visita al rey Salomón para poner a prueba su sabiduría con preguntas difíciles. Llega acompañada de una gran comitiva y con riquezas, entre ellas especias, oro y piedras preciosas. Su imagen quedó asociada con poder, inteligencia, abundancia y exotismo.

También aparece en tradiciones judías, islámicas y etíopes. En el islam es identificada con Bilqis, una reina vinculada con el reino de Saba que termina reconociendo la autoridad divina. En la tradición etíope, su figura adquirió un peso fundacional, pues fue relacionada con el origen de la dinastía salomónica.

Dentro del imaginario de ‘La tentación de San Antonio’, sin embargo, su sentido cambia. Ya no aparece solo como una reina sabia o poderosa, sino como una visión capaz de tentar al santo con riqueza, sensualidad y mundo exterior. Frente al retiro ascético de San Antonio, la Reina de Saba puede representar todo aquello que el monje intenta rechazar: los placeres materiales, el deseo, la fascinación por el lujo y el poder terrenal.

Sus sirvientas no funcionan necesariamente como personajes individuales, sino como parte de esa aparición. Acompañan a la reina y refuerzan el carácter coral, femenino y ritual de la escena. Por eso, cuando Madonna aparece rodeada por varias mujeres que sostienen su capa, la imagen no solo reproduce una composición visual de Carrington: también remite a esa idea de cortejo, aparición y tentación colectiva que forma parte de la lectura simbólica del cuadro.

Detalle de 'La tentación de San Antonio' de Leonora Carrington, con la Reina de Saba y sus sirvientas (imagen: Arthive.com)
Detalle de ‘La tentación de San Antonio’ de Leonora Carrington, con la Reina de Saba y sus sirvientas (imagen: Arthive.com)

¿Quién era Leonora Carrington y cuál es el origen de ‘Las tentaciones de San Antonio’?

Leonora Carrington fue una pintora y escritora nacida en Lancashire en 1917, asociada al surrealismo y avecindada en México desde 1942 hasta su muerte, ocurrida en la Ciudad de México el 25 de mayo de 2011. Su obra combinó mitología, alquimia, humor, crítica a la ortodoxia, imaginarios femeninos y escenas de lógica onírica.

En México, Carrington desarrolló una parte fundamental de su vida y de su trabajo. Formó parte del círculo surrealista que también incluyó a Remedios Varo, una de sus grandes amigas, y mantuvo vínculos con artistas e intelectuales exiliados o radicados en el país. El escritor Carlos Fuentes escribió sobre ella (vía El Universal): “Todo el arte de Carrington es una batalla, alegre, diabólica y persistente, contra la ortodoxia, que vence y dispersa con la imaginación, siempre múltiple y singular, una imaginación que comunica con orgullo amoroso”.

La tradición pictórica de ‘Tentaciones de San Antonio’

El tema de ‘La tentación de San Antonio’ viene de una tradición mucho más antigua. San Antonio Abad fue un monje egipcio del siglo III, considerado uno de los Padres del Desierto. Según la tradición cristiana, se retiró al desierto y ahí enfrentó visiones demoníacas, tentaciones carnales y pruebas espirituales. La primera referencia escrita sobre esas visiones proviene de Atanasio de Alejandría, contemporáneo del santo.

'La tentación de San Antonio' de Leonora Carrington (imagen: Arthive.com)
‘La tentación de San Antonio’ de Leonora Carrington (imagen: Arthive.com)

La tentación de San Antonio se convirtió en un tema recurrente del arte occidental desde la Edad Media. A partir del siglo XIV, sus representaciones comenzaron a multiplicarse en manuscritos iluminados, frescos y lienzos. En la ‘Leyenda Áurea’ se narra cómo el santo resistió los asedios demoníacos en el desierto, lo que significó enfrentar visiones de mujeres seductoras y criaturas monstruosas.

Durante la Baja Edad Media y el Renacimiento, el motivo alcanzó algunas de sus representaciones más conocidas. Martin Schöngauer realizó una versión muy influyente en el siglo XV, después reinterpretada por Miguel Ángel. También trabajaron el tema artistas como Hieronymus Bosch, Matthias Grünewald, Pieter Brueghel el Joven, Jacques Callot, David Teniers el Joven, Salvator Rosa y Joos van Craesbeeck.

En 1945, el tema reapareció con fuerza cuando el productor David L. Loew y el director Albert Lewin organizaron un concurso para que varios artistas pintaran su interpretación de las tentaciones de San Antonio. El cuadro ganador aparecería en ‘The Private Affairs of Bel Ami’, basada en la novela de Guy de Maupassant. Participaron artistas como Max Ernst, Salvador Dalí, Leonora Carrington, Dorothea Tanning, Paul Delvaux e Ivan Le Lorraine Albright. La obra ganadora fue la de Max Ernst, pero la versión de Carrington quedó como una de las lecturas más singulares del ciclo.

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