El cine mexicano volverá a ocupar un lugar de honor y uno de los espacios más observados del panorama internacional con Seis meses en el edificio rosa con azul, largometraje de Bruno Santamaría Razo que formará parte de la 65ª Semana de la crítica del festival de Cannes. La película, coproducida entre México, Brasil y Dinamarca, llegará al certamen francés con una historia íntima situada en la Ciudad de México de los años noventa.
Aunque la cinta toca temas complejos como enfermedad, infancia, familia e identidad, lo hace desde un lugar alejado del estruendo y más cercano a la memoria. La historia tiene como protagonista a un niño de 11 años que comienza a descubrir en su interior sentimientos que nunca antes había experimentado, mientras enfrenta el golpe que provoca el diagnóstico de VIH de su padre.
La producción también representa un momento importante para el cine nacional dentro del circuito de festivales. Además de competir en la Semana de la Crítica, la película fue nominada tanto a la Cámara de Oro como a la Queer Palm, convirtiéndose en uno de los proyectos mexicanos más comentados rumbo a Cannes 2026.
El largometraje cuenta con el talento de Jade Reyes, Sofía Espinosa, Lázaro Gabino, Eduardo Ayala, Valeria Vanegas y Teresa Sánchez. Detrás de cámaras, Bruno Santamaría Razo debuta en la ficción luego de una trayectoria enfocada al documental y al trabajo cinematográfico de observación, una sensibilidad que promete impregnar toda la película.

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En Tomatazos tuvimos la oportunidad de sentarnos a platicar con Sofía Espinosa, actriz mexicana reconocida por películas como Gloria, La puerta verde y series como Mujeres asesinas y El candidato, sobre este nuevo proyecto y el significado personal que representa volver a Cannes dos décadas después de su paso por el festival con el cortometraje Ver llover.
Sofía Espinosa vuelve a Cannes
Para Espinosa, regresar ahora tiene un peso completamente distinto. Ahora se trata de una especie de confirmación emotiva y artística sobre el trayecto recorrido durante los últimos años. “Siento que reafirma que el camino que he tomado está bien y que vamos bien”, comentó durante la conversación.
Espinosa recordó que su primera experiencia en Cannes ocurrió en un momento donde todo parecía nuevo e inabarcable. Describió aquel viaje junto a Elisa Miller como un episodio muy emocionante dentro de sus primeros años de trabajo en la industria. También nos contó que volver ahora con una película construida desde otro lugar creativo le trae una sensación distinta, más serena y reflexiva.
“En su momento, Ver llover fue de los primeros proyectos que hacía y viajar al festival con Elisa Miller, y todo lo que implicó ese festival, fue como un sueño. Todo era muy impresionante y fue muy bonito. Volver con esta película [Seis meses en el edificio rosa con azul], que también hicimos con mucho corazón, a la cual le dedicamos mucho tiempo, me hace sentido que encuentre un espacio tan maravilloso como lo es Cannes. Me emociona muchísimo la posibilidad de volver a estar ahí.”

El desarrollo de una obra muy personal
La relación de Espinosa con Seis meses en el edificio rosa con azul comenzó varios años antes del rodaje. Según contó, Bruno Santamaría Razo la invitó al proyecto aproximadamente tres años antes de filmar, compartiéndole poco a poco la historia y las ideas que buscaba construir. Desde entonces, el proceso creativo se desarrolló de manera artesanal y profundamente colaborativa. Sofía Espinosa encontró en esta película un espacio inusual para detenerse a pensar y explorar desde lo emotivo a los personajes antes de llegar al set:
“Creo que muchas veces hay poco tiempo en los rodajes, ahora que hay tantas plataformas y tanta virtualidad, tiene que ser muy rápido; uno aprende a resolver. Y este tipo de películas, justo tan artesanales, hacen que uno tenga el tiempo y que pueda reflexionar y platicar. Bruno y yo nos tomamos muchos cafés, platicamos mucho, construimos de un modo muy bonito. Creo que eso es lo que se debe ver en pantalla.”
Esa cercanía con el director también estuvo atravesada por la naturaleza autobiográfica del proyecto. Santamaría Razo se inspiró en experiencias de su propia infancia para escribir la película. La memoria personal se desenvuelve en este proyecto como columna vertebral de una historia sobre descubrimiento y afectos familiares.
Diana, el personaje de Sofía Espinosa en Seis meses en el edificio rosa con azul
En la película conoceremos a Diana, personaje interpretado por Espinosa, una mujer que sostiene a su familia mientras intenta conservar cierta alegría alrededor de quienes ama. Maestra de aeróbics, madre, cocinera y administradora improvisada del hogar, Diana encarna a las mujeres que hacen del cansancio cotidiano en una forma de resistencia.
“Ella está buscando que económicamente y emocionalmente todos se mantengan bien. De pronto, quizá de un modo incluso forzado, pero ella lo va a intentar. Fue muy bonito porque decíamos que Diana era como la mamá pulpo, la que hace un poco de todo, de hacerse cargo de la casa, pero también da clases de aerobics, tiene una fonda, como que se las ingenia, ¿sabes? Creo que eso es algo muy admirable, que muchas madres hacen y muchas veces no se les reconoce. Como que haces todo. Yo soy mamá ahora, entonces de un modo personal también me hablaba bastante el personaje. Uno está dispuesto a todo para que sus hijos estén bien.”
El encanto del cine optimista
Más allá de su paso por Cannes, Seis meses en el edificio rosa con azul también representa una propuesta distinta en el panorama del cine mexicano. Sin violencia y sin fórmulas de comedia estridentes, la película parece exhortar otra sensibilidad, una mirada más alegre sobre el país y sus contradicciones.
“Creo que México tiene mucha diversidad, tiene mucha música, tiene mucho color, tiene gran variedad de historias y de formas de contarlas. Esta es una película muy luminosa, muy bella, muy sensible y pienso que es otro México que quizá no estamos tan acostumbrados a ver. Creo que es una mirada fresca y me emociona saber qué piensa la gente [cuando la vea]”, concluyó Sofía.
Seis meses en el edificio rosa con azul se estrena en la Semana de la crítica del festival de Cannes el 19 de mayo.
Foto de portada: Lumina Management
