RESEÑA | ‘La Bachata de Biónico’: Amor en crisis de sustancias

RESEÑA | ‘La Bachata de Biónico’: Amor en crisis de sustancias

La Bachata de Biónico se asemeja mucho a las sustancias que aparecen en ella en el sentido de que puedes leer todo acerca de ella pero es realmente hasta que la pruebas que realmente dimensionas de lo que se trata.

Por Jorgemendoza el 9 septiembre, 2026

“El amor es la droga más fuerte del mundo” dice uno de los personajes de La Bachata de Biónico tras una apertura frenética donde conocemos a Biónico y a su amigo Calvita, quienes me atrevería a decir son dos de los junkies más carismáticos que nos ha regalado el cine. Y en una película donde las sustancias ilícitas son un protagonista más y el catalizador para toda clase de conflictos, dicha frase adquiere un significado poderoso que resume a la perfección el viaje de nuestro protagonista.

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¿De qué trata La Bachata de Biónico?

Biónico es un romántico empedernido, y además adicto al crack, que debe tomar el control de su vida antes de que su prometida salga del centro de rehabilitación. Acompañado de su amigo Calvita, Biónico intentará dejar las drogas y conseguir dinero y casa, metiéndose en varios aprietos en el proceso. Ganadora del Premio del Público en el Festival South by Southwest (SXSW), La Bachata de Bionico es una irreverente comedia que, con la forma de un falso documental, presenta una visión cruda del amor en una ciudad caribeña.

El equipo detrás de esta odisea psicodélica

La dirección corre a cargo del cineasta dominicano Yoel Morales y en su elenco donde el talento abunda podemos encontrar a Manuel Raposo, El Napo, Ana Minier, Yasser Michelén, Donis Taveras, María Tavárez, entre otros.

Viviendo el exceso en carne propia

Técnicamente, la dirección de Yoel Morales logra plasmar el frenesí que se siente al estar en un estado alterado de conciencia a través de cortes rápidos y una cámara inestable que te hacen sentir por momentos mareado, algo que en una película como esta cae como anillo al dedo. Nosotros vimos la película a través de un screening proporcionado amablemente por nuestros amigos de Avena Cine, y si la cualidad sensorial de la dirección logró sentirse a través de la pantalla de una laptop, ya te puedes imaginar como debe sentirse en una experiencia cinematográfica formal.

Y estilísticamente, hay tantas decisiones creativas interesantes como drogas en esta película: la iluminación acentúa cada gota de sudor que recorre los rostros de estos personajes y los estragos físicos que ha dejado la adicción en ellos, la inclusión de videos que parecen sacados directamente del carrete del celular de los personajes refuerza el realismo que La Bachata busca transmitir en todo momento, la estridente banda sonora llena de artistas latinos e incluso la aparición de pequeños samples como el sonido de teletransportación que aparece en Dragon Ball Z se sienten como guiños bien pensados que demuestran que este es un trabajo hecho con alma.

Pero sin lugar a dudas, el acierto que le da sazón a la obra es la decisión de Morales y compañía de narrar su historia a través de un formato de falso documental donde cada cosa que vemos tiene este filo que autenticidad que solamente proporciona un género como este.

La Bachata de Biónico (Foto: Mentes Fritas)
La Bachata de Biónico (Foto: Mentes Fritas)

La vida es un carnaval

Aunque la canción de Celia Cruz no forma parte de la banda sonora de La Bachata, resume a la perfección el espíritu inquebrantable de estos personajes. En tan solo un par de minutos somos testigos del duro entorno en el que les tocó vivir a Biónico y Calvita, donde la pobreza, la prostitución y la delincuencia son el pan de cada día. Y sin embargo, ambos siempre muestran un optimismo inusual, casi inocente, por la aventura que se vuelve el día a día cuando tu única preocupación es conseguir un par de billetes para la siguiente dosis.

Es sorprendente como temáticas tan oscuras pueden sacarte una carcajada cuando se miran desde una lente de humor negro, que es otra de las grandes fortalezas de La Bachata. Pero debajo de esos chistes que te hacen reír como si hubieras fumado un porro con Biónico hay capas en el guion que revelan mucho de estos personajes, en particular de nuestro protagonista: hay una secuencia que debe durar por mucho dos minutos donde Biónico visita el vecindario donde creció, y entre risas menciona brevemente cómo una vecina mayor que él lo visitaba cuando era niño y pasaban “cosas”. Enseguida la cámara corta a una discusión que Biónico tiene con su hermana para luego romper la cuarta pared y revelarle al camarógrafo que no le gusta hablar de su familia porque “es demasiado personal”. Y toda la película está llena de momentos como este donde indirectamente terminas comprendiendo por qué los personajes actúan de la forma en que lo hacen.

Y una vez comprendiendo el trasfondo de estos personajes no solamente llegamos a comprenderlos y empatizar con ellos, también queda más clara la naturaleza de este tipo de sustancias y por qué resultan tan atractivas, y es que al final del día ofrecen un escape de una realidad que muchas veces no queremos afrontar o se vuelve demasiado difícil de procesar. ¿Realmente puedes culpar a Biónico y sus amigos junkies por querer escapar cuando todos probablemente fueron niños que crecieron en barrios donde la pobreza y la violencia son lo único que hay? ¿Nosotros haríamos las cosas diferentes si estuviéramos bajo las mismas circunstancias?

Esto último también explica por qué Biónico intenta enderezar su vida cuando se entera que La Flaca, la mujer con la que mantenía un amorío antes de que ingresara a una clínica de desintoxicación, está por salir de su residencia. Ella, de cierta forma, le da Biónico algo que hace mucho tiempo había perdido: un propósito; pero si estás buscando una película en donde dos junkies se recuperan y logran vivir un romance felices por siempre, deberías buscar por otro lado, ya que esta es una cinta que nunca deja de estar arraigada en la cruda realidad de lo complicado que puede ser salir de una adicción.

Por suerte, Yoel Morales es un autor inteligente que evita a toda costa caer en la pornomiseria, y en repetidas ocasiones se burla de los estereotipos que comunmente asociamos a los adictos, mostrando que vivimos en una realidad llena de matices donde cada persona es un mundo para bien o para mal.

La Bachata de Biónico (Foto: Mentes Fritas)
La Bachata de Biónico (Foto: Mentes Fritas)

Un elenco de ensueño febril

No puedo pensar en un elogio que le haga justicia a la inmensa interpretación que ofrece Yoel Morales como Biónico, y es que en realidad es un personaje de pocas palabras pero que con la mirada logra transmitirte los dolores ocultos que lleva cargando por años, la desesperanza que siente al ver que por más que lo intenta no consigue cambiar de rumbo y en los últimos minutos de la película mostrando una evolución brutal a través de su lenguaje corporal que te hace sentir una ligera esperanza por un mañana mejor.

Pero sin lugar a dudas quien se roba la película es El Napo como Calvita, quien nos regala algunos de los momentos y frases más divertidas de la película a través de una actuación tan natural que durante todo el metraje es fácil olvidar que estás viendo a un actor.

Y aunque Ana Minier aparece muy poco tiempo a cuadro, en el tercer acto protagoniza algunos momentos verdaderamente impactantes que la vuelven una presencia destacada en el proyecto. Pero en realidad, esta es una película donde hasta el papel más pequeño consigue brillar, y mucho de ello se debe a lo bien perfilados que están todos los personajes en el guion, donde se preocuparon por darles a cada uno una personalidad y alguna frase o chiste que los vuelve inolvidables a pesar de aparecer brevemente, como es el caso de Yasser Michelén en el hilarante segmento del te de floripondio.

Conclusión

Curiosamente, La Bachata de Biónico se asemeja mucho a las sustancias que aparecen en ella en el sentido de que puedes leer todo acerca de ella pero es realmente hasta que la pruebas que realmente dimensionas de lo que se trata. La película es una triple victoria al ser una de las propuestas más honestas y originales que se han hecho respecto a este tema mientras pone por todo lo alto al cine hecho en Latinoamérica y presenta a un equipo verdaderamente talentoso al que sí o sí hay que seguirle la pista de cerca para ver lo que hacen en el futuro.

La Bachata de Biónico ya se encuentra disponible en cines selectos del país.

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