‘Proyecto Fin del Mundo’ y las 3 vidas de Rocky: Así fue fue la construcción del alienígena en pantalla junto a Ryan Gosling

‘Proyecto Fin del Mundo’ y las 3 vidas de Rocky: Así fue fue la construcción del alienígena en pantalla junto a Ryan Gosling

El ingenio técnico nunca dejará de sorprendernos

Por Sofía Torres el 24 marzo, 2026

En el cine de ciencia ficción actual, pocas propuestas decidieron mirar hacia atrás para avanzar. Proyecto Fin del Mundo, dirigida por Phil Lord y Christopher Miller, entrega una historia sobre la supervivencia de la humanidad y recupera métodos artesanales que parecían relegados por el dominio digital. En este bello escenario se encuentra Rocky, la criatura alienígena sin rostro que aun así logra cargar buena parte de la película sobre sus pesados hombros.

La interacción de Rocky con Ryan Gosling, quien interpreta a un científico convertido en astronauta contra su voluntad, es algo inusual que reúne técnicas físicas y digitales. En lugar de depender por completo del CGI, el equipo optó por un sistema híbrido que obligó a repensar cómo se construye una criatura desde el movimiento y la relación con el actor.

Ryan Gosling como astronauta

En la película, Gosling se mete en la piel de Ryland Grace, un profesor de ciencias que despierta en el espacio con la misión de enfrentar un fenómeno que podría eacabar con la vida en la Tierra. El planteamiento, basado en la novela de Andy Weir, apuesta por la divulgación científica con un tono íntimo y centrado en la soledad, así como en la improvisación frente a lo desconocido.

Rocky y Ryland
Rocky y Ryland

En ese trayecto hacia lo impredecible aparece Rocky, una entidad de origen alienígena que también debe salvar su propio mundo. La magia de esta inesperada relación entre Grace y Rocky, es que parte de un proceso de descubrimiento mutuo. Ese vínculo, a fuerza de carisma y una escritura bien pensada, termina por convertirse en corazón de la película.

Entérate: Ryan Gosling promete que hará más películas de ciencia ficción tras el éxito de ‘Proyecto Fin del Mundo’: ‘Es fascinante’

Pese a la escala del conflicto, lo que define la experiencia es la cercanía entre los personajes. Esa cercanía se debe a la presencia física de Rocky en el set, lo cual que permitió que las escenas se desarrollaran con naturalidad, incluso cuando el compañero de escena carecía de rostro humano.

Las 3 vidas de Rocky

Rocky debía sentirse real en el espacio físico. Para lograrlo, el equipo recurrió a tres métodos distintos que se alternan según la exigencia de cada escena. El primero es la manipulación directa mediante títeres, inspirada en el bunraku japonés, donde varios operadores controlan simultáneamente el cuerpo de la criatura.

Cuando las limitaciones del movimiento humano impedían seguir la acción, entraba en juego una versión animatrónica. Este modelo, operado de manera remota, permitía ejecutar desplazamientos más complejos sin perder la materialidad del personaje. Esto permitió extender sus posibilidades dentro del encuadre.

Ryan Gosling como Ryland Grace
Ryan Gosling como Ryland Grace

El tercer recurso corresponde al CGI, utilizado en momentos donde la complejidad técnica superaba cualquier solución física. Sin embargo, incluso en esos casos, la base partía de elementos reales. Según el equipo, siempre existía algún componente tangible en el set, aunque fuera parcial, que servía como punto de referencia para la animación posterior. En la película, Rocky nunca se siente completamente digital, ni completamente mecánico.

La química de Gosling y James Ortiz

Detrás del movimiento de Rocky se encuentra James Ortiz, titiritero que terminó ocupando un lugar más grande del previsto. En un inicio, su trabajo consistía solo en manipular a la criatura durante el rodaje, pero su relación con el personaje creció hasta influir directamente en su voz y personalidad.

Ryan Gosling lo describió como algo espectacular dentro del proceso. “La verdadera sorpresa fue Ortiz” explicó, y aludió a la manera en que el titiritero comprendía al personaje. Según el actor, podía preguntarle cualquier cosa como si fuera Rocky y obtener una respuesta verosímil, lo que transformó por completo la dinámica en el set.

Esa conexión derivó en sesiones que se extendían durante horas. “Estuvimos improvisando durante horas, fuera del guion y metidos en los personajes” recordó Gosling. Esa decisión permitió que muchas interacciones surgieran fuera del guion y aportaran matices que luego se integraron en la película.

Proyecto Fin del Mundo ya cuenta con el estreno más exitoso en toda la historia de Amazon MGM. De acuerdo con Box Office Mojo, la película hasta ahora recaudó 140 millones de dólares en todo el mundo.

Con información de EW y Discussing Film.

No te pierdas: El héroe multimillonario: ¿Por qué Ryan Gosling ya no hace cine independiente?

Imperdibles de la semana

Contenido recomendado