La historia entre Ben Affleck y Jennifer Lopez sigue produciendo capítulos que parecen escritos para una revista del corazón, aunque el tono ya no sea el del reencuentro romántico de 2021 ni el de la boda tardía que alimentó la fantasía de Bennifer 2.0. Ahora los ojos miran hacia una propiedad gigantesca de Beverly Hills que ambos compartieron y que terminó convertida en una carga difícil de vender y todavía más difícil de separar.
La mansión, comprada en mayo de 2023 por 60.85 millones de dólares, salió al mercado en julio de 2024 con una aspiración ambiciosa de 68 millones. Luego llegó una rebaja, más tarde otra retirada del mercado, y todos se preguntaron qué iba a pasar con una casa demasiado cara y demasiado ligada a un matrimonio que ya había terminado legalmente en enero de 2025.
¿Por qué Ben Affleck cedió la mansión a Jennifer Lopez?
La pieza que volvió a poner el asunto en circulación surgió a partir de documentos judiciales recientes obtenidos por TMZ y retomados por otros medios de espectáculos. De acuerdo con esos reportes, Affleck modificó el acuerdo patrimonial con Lopez y le transfirió la totalidad de su participación en la mansión. Además del traspaso, lo que más llama la atención es la versión de que lo hizo sin recibir pago por esa parte del inmueble.

Los documentos, firmados entre el 31 de marzo y el 1 de abril de 2026, dejan a Lopez como responsable única de los costos relacionados con una futura venta. La casa, además, seguía sin comprador pese a los meses de exhibición pública y al ajuste del precio
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Lopez seguía utilizando la propiedad mientras avanzaban obras en otra residencia, y la mansión ya se había convertido en un tema muy complicado para ambos. En vez de prolongar una copropiedad incómoda, Affleck habría preferido desprenderse de ella por completo. El actor, además, atraviesa un momento financiero sólido tras la venta de su empresa InterPositive a Netflix, una operación anunciada oficialmente por la plataforma y sobre la que Bloomberg reportó una cifra de hasta 600 millones de dólares.
Nada de esto cambia un hecho que Affleck dejó claro en marzo de 2025, cuando habló con GQ sobre el divorcio. El actor insistió en que detrás de la ruptura no había “escándalo”, “chisme” ni una gran intriga, solo dos personas tratando de entender su vida.
Los inicios de Ben y JLo
Affleck y Lopez se conocieron en 2002 durante la filmación de Gigli, cuando ella todavía estaba casada con Cris Judd. La química entre ambos se volvió noticia de inmediato y ayudó a la fabricación del popular Bennifer. Fue una de las primeras parejas del siglo en convertirse en producto mediático total, perseguida por cámaras y titulares.
Se comprometieron en noviembre de 2002, enfrentaron el fracaso crítico de Gigli en 2003 y, pocos días antes de la boda que planeaban celebrar en Santa Barbara, anunciaron el aplazamiento por el asedio de la prensa. En enero de 2004 la relación terminó. Lopez contaría años después que había existido amor verdadero; Affleck, por su parte, lamentaría el trato sexista y racista que parte de la prensa descargó sobre ella en aquellos años.

Segundo matrimonio
Esa historia parecía enterrada hasta abril de 2021, cuando ambos reaparecieron juntos y la llama volvió a encenderse. Hubo viajes y alfombras rojas, otra propuesta de matrimonio y una boda en Las Vegas en julio de 2022, seguida por una gran celebración en Georgia un mes más tarde.
Durante 2022 y buena parte de 2023, la pareja proyectó una imagen de plenitud. Lopez habló del reencuentro como una historia de amor hermosa, Affleck la acompañó en estrenos y proyectos, y ambos aparecieron juntos en eventos públicos. La compra de la mansión en mayo de 2023 parecía la materialización inmobiliaria de esa segunda etapa.
Luego llegaron las grietas y una secuencia de distancias cada vez más visibles a lo largo de 2024. Tuvieron menos apariciones juntos, viviendas separadas, movimientos discretos y, finalmente, la solicitud de divorcio presentada por Lopez el 20 de agosto de ese año. La fecha coincidía con el segundo aniversario de su ceremonia de boda en Georgia. La disolución legal quedó cerrada en enero de 2025.