Paramount Skydance y Warner Bros. Discovery acaban de encontrar el obstáculo más serio para cerrar una de las fusiones más grandes en la historia de Hollywood. Una coalición de 12 estados presentó una demanda antimonopolio para frenar la transacción, aun después de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos dio luz verde al acuerdo en junio. La compra busca crear una compañía más fuerte, pero sus críticos temen que el remedio termine reduciendo opciones para el público.
12 estados buscarán bloquear la fusión de Paramount y Warner Bros.
La demanda fue presentada el lunes por una coalición liderada por el Fiscal General de California, Rob Bonta. El grupo busca bloquear la compra de Warner Bros. Discovery por Paramount Skydance, valuada en 111 mil millones de dólares. Los estados afirman que la transacción violaría la Ley Clayton al reducir la competencia en distribución cinematográfica y películas de alto rendimiento comercial, entre otros reclamos. La coalición sostiene que “la compañía combinada controlaría 27% de la distribución cinematográfica amplia, 30% de los estrenos tipo blockbuster y 27% del paquete de cable básico”.
“La fusión ilegal de estos dos gigantes del entretenimiento llevaría a precios más altos, menor calidad y menos contenido para cine y televisión, dañando a salas de cine, distribuidores de cable básico y, en última instancia, a las audiencias en cada sofá y asiento de cine en Estados Unidos”, dijo Rob Bonta en un comunicado compartido por Variety.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos aprobó el acuerdo en junio, tras concluir que no dañaría la competencia en cine, streaming o televisión. Los fiscales estatales, sin embargo, no están obligados a seguir esa interpretación y ahora buscan una orden judicial para impedir que el cierre se complete.
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De acuerdo con el medio citado, todos los fiscales generales involucrados son demócratas. La coalición incluye a los estados de Arizona, California, Colorado, Connecticut, Massachusetts, Minnesota, Nevada, Nueva Jersey, Nuevo México, Nueva York, Oregon y Washington.
¿Por qué quieren frenar la transacción?
El argumento central es que la unión de Paramount y Warner Bros. Discovery concentraría demasiado poder en pocas manos. Los estados señalan que “Paramount y Warner son dos de los cinco estudios tradicionales que quedan, junto con Disney, Sony y Universal”, y que ese grupo ya domina gran parte de la distribución en cines y de los estrenos más grandes. Si un solo conglomerado controla más contenido imprescindible, puede elevar costos o reducir alternativas para quienes dependen de esas películas y canales para atraer usuarios.
Bonta también conectó la concentración con el tipo de historias que llegan al público. “La consolidación aquí no sólo lleva a precios más altos; también lleva a menos oportunidades para que historias importantes cobren vida, y a menos formas para que las audiencias encuentren historias, ideas y perspectivas más allá de sus propias experiencias”, afirmó. Paramount, en contra parte, argumenta que el acuerdo la ayudaría a competir mejor contra Netflix, Amazon y Disney, con mayor escala en streaming y producción.

Lo que Paramount podría hacer
Semafor reportó ayer que asesores cercanos a Ellison le sugirieron considerar una mudanza de la sede corporativa y redirigir parte de los 30 mil millones de dólares de gasto planeado fuera del estado si Bonta demanda para detener la compra. Paramount no ha tomado una decisión final, pero la empresa firmó el año pasado un contrato de arrendamiento por casi 300 mil pies cuadrados de espacio de estudio Nueva Jersey, una opción que podría crecer si la relación con California se rompe.
Paramount también ha intentado ofrecer compromisos para calmar a los reguladores. Entre ellos, mantener abiertos los lotes de Paramount y Warner en California, sostener una ventana de cine de 45 días, esperar 90 días antes del streaming y producir 30 películas al año. La corporación dirigida por David Ellison quiere cerrar la fusión después del 22 de julio, pero los estados podrían pedir una medida cautelar para frenar cualquier avance.