Por si los meses previos de disputa no fueran suficientes, Paramount Skydance acaba de abrir otro frente dentro de la pelea judicial que mantiene congelada su adquisición de Warner Bros. Discovery. La compañía dirigida por David Ellison pidió a la jueza Araceli Martínez-Olguín que obligue al Sindicato de Guionistas y a la coalición de 12 estados liderada por California a garantizar financieramente una parte del daño que, según Paramount, está provocando el retraso del acuerdo.
¿Qué está pidiendo Paramount?
La solicitud fue presentada este lunes, 17 de agosto, ante el tribunal federal que lleva los litigios antimonopolio. Paramount quiere modificar el acuerdo judicial que hoy le impide completar la compra para establecer una condición financiera dirigida a quienes demandaron para detenerla. La compañía solicita una fianza de 1.88 mil millones de dólares. De acuerdo con la moción compartida por Variety, ese dinero tendría que quedar garantizado antes del 30 de septiembre de 2026 para mantener vigente la prohibición temporal de cerrar la transacción.
Paramount plantea que el monto serviría para cubrir pérdidas ocasionadas por el retraso en caso de que finalmente gane los litigios. Dicho de otra manera, Paramount no está pidiendo que California y la WGA le entreguen ya esos 1.88 mil millones; busca una garantía que podría convertirse en una fuente de recuperación si los demandantes pierden: “Hoy, Paramount solicitó que el tribunal haga cumplir el requisito legal de que los demandantes presenten una fianza relacionada con su litigio pendiente, que nos impide cerrar nuestra fusión con Warner Bros. Discovery”, declaró un representante de la compañía.

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La empresa argumenta que la paralización le está causando costos cuantificables cuando ya cumplió las condiciones regulatorias previstas para cerrar. El pasado 14 de agosto, Paramount anunció que había obtenido las autorizaciones requeridas en un proceso que abarcó 68 países, incluida la aprobación de Reino Unido y hasta México.
La jueza Martínez-Olguín había exentado en un inicio a los estados de presentar una fianza al conceder la orden temporal que frenó la operación. Según el Departamento de Justicia de California, el tribunal consideró que los fiscales estaban actuando para proteger intereses públicos relevantes. Paramount quiere ahora que esa situación cambie y su argumento es que la pausa dejó de ser breve y se transformó en una demora de varios meses, por lo que el riesgo económico que asumirá antes de llegar al juicio ya puede calcularse con bastante precisión.
Las demandas de WGA y los 12 estados
California inició el principal desafío gubernamental el 13 de julio, cuando Rob Bonta protagonizó una coalición de 12 fiscales generales para intentar bloquear la adquisición, valuada en 110 mil millones de dólares, bajo el argumento de que uniría a dos competidores demasiado importantes. Los estados sostienen que la compañía resultante controlaría cerca de un tercio del mercado estadounidense de películas para exhibición en salas y una proporción similar de la programación básica de televisión por cable.

La WGA presentó su propio caso al día siguiente y alegó que la unión reduciría el número de compradores disponibles para los guionistas y daría al nuevo conglomerado mayor poder para presionar salarios, disminuir encargos y recortar producción: “Con menos competidores, la entidad fusionada Paramount-Warner Bros. tendría tanto el incentivo como la posibilidad de reducir costos suprimiendo los salarios de los escritores y reduciendo la producción”, afirma la demanda del sindicato.
David Ellison quiere llevarse Paramount de California
El 11 de agosto que Ellison comunicó a sus principales ejecutivos que está preparado para comenzar el proceso de retirar Paramount de California a partir del 1 de octubre si no existen negociaciones para resolver el caso. Su plan contempla trasladar primero parte de las oficinas a otros estados y después buena parte de las operaciones del estudio mediante un proceso que podría extenderse varios años.
Bonta calificó esa maniobra como un intento de “chantajear” al estado y la WGA reaccionó de manera parecida al afirmar que amenazar con abandonar California porque las autoridades están aplicando la ley ilustra el peligro de conceder todavía más poder a una compañía de ese tamaño. Paramount considera que los casos carecen de fundamento y asegura que la operación favorecerá la competencia frente a empresas mayores del entretenimiento y la tecnología. La compañía destaca además que reguladores de casi 70 países ya permitieron avanzar la adquisición.
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