Paramount podría comenzar a abandonar California el 1 de octubre si el fiscal general del estado, Rob Bonta, no acepta negociar una salida al litigio que busca frenar la compra de Warner Bros. Discovery. El CEO David Ellison comunicó el plan a altos ejecutivos de la compañía, una medida de gran alcance para el estudio hollywoodense al que le urge completar la transacción.
¿David Ellison en verdad quiere sacar a Paramount de California?
Por ahora se trata de un plan condicionado a lo que ocurra con el proceso antimonopolio que desde hace meses se desgrana en redes sociales y medios informativos. Variety confirmó que Ellison informó la semana pasada a su equipo ejecutivo que está preparado para iniciar la reubicación si Bonta no abre negociaciones para alcanzar un acuerdo antes de octubre.
Ellison habría señalado que el consejo de Paramount Skydance ya aprobó esa posibilidad, pero si la adquisición termina cerrándose, el traslado abarcaría posteriormente operaciones de Warner Bros. y formaría parte de un proceso de varios años, en vez de una salida completa ejecutada en una sola fecha. Ellison contempla un periodo de cinco años para trasladar gran parte de los puestos de Los Angeles y aledaños fuera del estado, aprovechando incentivos fiscales ofrecidos por otros territorios.

No te pierdas: ‘Los Expedientes Secretos X’: Por qué todo el mundo habla 18 años después de la película que Hollywood no quiso estrenar
Todavía no hay una sitio elegido, pero Georgia, Texas y Tennessee figuran entre las opciones estudiadas. Paramount Pictures ocupa su histórico complejo en Hollywood; la empresa, sin embargo, mantiene Nueva York como dirección de sus principales oficinas ejecutivas en documentos regulatorios. Una eventual mudanza podría provocar además renuncias entre empleados que no estén dispuestos a cambiar de estado. Bonta no ha detallado qué concesiones bastarían para retirar la demanda.
Inicio de la competencia con Netflix por Warner
La disputa por Warner Bros. comenzó en 2025, cuando la compañía abrió un proceso de venta después de recibir propuestas de Paramount, y Netflix terminó alcanzando el 5 de diciembre un acuerdo para adquirir sus estudios de cine y televisión y el negocio de streaming por 72 mil millones de dólares. El gigante rojo del streaming ofrecía 27.75 dólares por acción por esos activos; Paramount quería toda Warner Bros. Discovery, incluidos sus canales de televisión, y presentó a los accionistas una propuesta hostil valuada entonces en 108.4 mil millones de dólares, con 30 dólares en efectivo por acción.
Warner rechazó varias versiones de aquella oferta por dudas sobre la financiación y los riesgos de ejecución, y Netflix incluso convirtió su propuesta en una operación en efectivo durante enero. La respuesta de David Ellison fue seguir elevando las condiciones económicas hasta conseguir que el consejo de Warner reconsiderara su decisión.

La batalla terminó el 26 de febrero, cuando Netflix decidió no superar la nueva oferta de Paramount y el acuerdo definitivo estableció 31 dólares por acción, con un valor patrimonial cercano a 81 mil millones y una operación total de 110 mil millones al incluir deuda. Paramount también asumió el pago de 2.8 mil millones de dólares que Warner debía entregar a Netflix por romper su acuerdo anterior. La operación quedó respaldada por unos 47 mil millones en capital procedente de la familia Ellison y RedBird, además de compromisos de deuda por 54 mil millones.
Bloqueos y demandas para Paramount
El Departamento de Justicia estadounidense autorizó la operación en junio, pero California impulsó después una coalición de 12 fiscales generales estatales que presentó una demanda bajo la Sección 7 de la Ley Clayton para impedirla. Ganar la subasta no significó poder cerrar la compra. Los estados argumentan que la unión reduciría la competencia en distribución cinematográfica, grandes estrenos y licencias de canales de televisión por cable. La oficina de Bonta calcula que la compañía reunida controlaría cerca de un tercio de las películas distribuidas en Estados Unidos y una proporción parecida de la programación básica por cable.
La jueza federal Araceli Martínez-Olguín ordenó en un inicio una pausa temporal y después Paramount y Warner aceptaron no completar la operación hasta cinco días después de una resolución sobre el fondo del caso o hasta el 1 de junio de 2027. El juicio está programado para comenzar el 2 de marzo de 2027; Ellison declaró el 4 de agosto que Paramount está “absolutamente abierta a encontrar una solución fuera de los tribunales” pero parece estar muy seguro de su triunfo si la situación se va a juicio.
Con información de Puck News.
Entérate: Brad Pitt revela que tuvo pensamientos suicidas durante una dolorosa crisis familiar