La posible compra de Warner Bros. Discovery por parte de Netflix sigue generando resistencia en la industria del entretenimiento. El célebre cineasta James Cameron, quien ya había expresado públicamente su oposición al acuerdo, ahora lo reafirmó y se puso del lado de Paramount en la batalla corporativa por el histórico estudio. Su principal preocupación: el futuro de los cines.
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¿Por qué James Cameron cree que Netflix sería “un desastre”?
En una carta fechada el 10 de febrero y enviada al senador Mike Lee (R-Utah), Cameron advirtió que permitir que Netflix compre Warner Bros. representaría un golpe severo para la exhibición cinematográfica en Estados Unidos. El director sostiene que el modelo de negocio del gigante del streaming es incompatible con el sistema tradicional de producción y exhibición en salas.

“El modelo de negocio de Netflix está en total conflicto con el negocio de producción y exhibición de películas en salas, que emplea a cientos de miles de estadounidenses,” escribió. Y agregó: “Por lo tanto, está en total desacuerdo con el modelo de negocio de la división cinematográfica de Warner Brothers, uno de los pocos grandes estudios cinematográficos que quedan.”
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Warner Bros. lanza aproximadamente 15 películas al año en cines. Cameron teme que esa cifra se reduzca si Netflix toma el control. En la carta señala que redirigir esa producción hacia el streaming sería “Un golpe para la comunidad de exhibidores (propietarios de salas de cine y sus grupos de miles de empleados) en un momento crítico.”
El temor a menos estrenos y más cierres
El director plantea un escenario en cadena si disminuye la producción destinada a salas. “Si las grandes producciones ya no reciben luz verde porque el mercado se contrae aún más, se perderán muchos empleos.” Más adelante advierte: “Los cines cerrarán. Se producirán menos películas. Los proveedores de servicios, como las empresas de efectos visuales, cerrarán. La pérdida de empleos se disparará.”
Las preocupaciones de Cameron coinciden con las expresadas recientemente por el CEO de Cinemark, Sean Gamble, quien pidió a Netflix “más acciones que palabras” y garantías firmes sobre su compromiso con la ventana teatral de 45 días.
Ante el Senado, el co-CEO de Netflix, Ted Sarandos, prometió mantener esa ventana exclusiva para los estrenos de Warner si la compra se concreta. Cameron, sin embargo, cuestiona la solidez de ese compromiso.
“¿Qué implicaciones tiene el acuerdo? ¿Qué organismo administrativo les exigirá cuentas si poco a poco abandonan su supuesto compromiso con los estrenos en salas? Pero una vez que sean dueños de un gran estudio cinematográfico, eso es irrevocable. Ese barco ya pasó.”
El respaldo explícito a Paramount
Cameron no solo expresó dudas sobre Netflix, sino que reiteró su apoyo a la oferta de Paramount en la disputa. En una entrevista previa declaró: “Creo que Paramount es la mejor opción.” Y añadió: “Netflix sería un desastre. Lo siento, Ted, pero vaya. Sarandos ha declarado públicamente que las películas de cine están muertas. «Las películas de cine están muertas». Literal.”
También puso en duda la dimensión real de las exhibiciones en salas que Netflix ha impulsado hasta ahora. Según su planteamiento, la plataforma solo ha llevado unas cuantas producciones al cine y, en la mayoría de los casos, lo habría hecho ante la insistencia de cineastas de alto perfil. Además, sostuvo que esos lanzamientos suelen limitarse a un número reducido de complejos y responder más a estrategias para cumplir requisitos de premios que a un compromiso sostenido con el mercado de exhibición comercial.

En el cierre de su carta, Cameron adoptó un tono personal y expresó que percibe esta posible operación como una amenaza directa a su propia capacidad creativa y a su futuro profesional dentro de la industria.
Con Netflix y Paramount aún disputando el respaldo de los accionistas de Warner Bros. Discovery, la postura del director introduce un nuevo elemento de presión en una negociación que no solo tiene implicaciones financieras, sino que podría alterar la relación entre las plataformas de streaming y el modelo tradicional de estrenos en salas en los próximos años.
Con información de The Hollywood Reporter.
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