Una semana después, El Caballero de los Siete Reinos está listo con su segundo capítulo y Peter Cleffey revela nuevos detalles sobre su participación en este producto de HBO Max y se relación con George R.R. Martin. El actor de 29 años se convirtió casi de la noche a la mañana en la nueva estrella de Westeros y tal parece que el escritor vio en el una luz que nadie más tenía.
Sabemos que la franquicia televisiva de Game of Thrones aprendió a golpes que un nombre famoso no basta y que el cariño del fandom puede tornarse veredicto; por eso, El Caballero de los Siete Reinos llega con la tarea de ganarse su lugar y va por un relato más cercano que las famosas guerras de tronos.
George R.R. Martin participó en el proceso de casting
La noticia que mueve el tablero nace de un detalle que suele ser invisible para el público, aquel que tiene que ver con la selección del rostro que cargará el peso de un personaje amado. Claffey, protagonista de la nueva serie, dejó entrever que el propio Martin tuvo una presencia real en esa decisión.

Claffey sugirió para People que el autor estuvo “bastante involucrado” en el proceso de casting y que de algún modo alcanzó a ver cómo el actor quería construir al personaje; también comentó que Martin lo dejó trabajar con libertad, sin convertir todo en un examen de lore:
“«Creo que él estuvo bastante involucrado en el proceso de casting, así que estoy seguro de que probablemente vio la manera en que yo quería hacer las cosas, o la forma en que estaba intentando hacerlas.”
Peter Claffey como Ser Duncan y el corazón de un héroe improbable
El protagonista llega con el extraño reto de interpretar a un caballero que, en comparación con reyes y dragones, se siente humano y torpe, incluso tierno e inocente. El Caballero de los Siete Reinos adapta las historias de Dunk y Egg y sitúa su historia alrededor de un siglo antes de los hechos vistos en Game of Thrones.
Claffey contó que es fan de la serie original, y que pudo hablar largo con Martin sobre escenas y momentos que lo marcaron:
“La verdad es que soy un gran nerd cuando se trata de superhéroes y fantasía y esas cosas. Me encantaba hablar con él sobre la serie. Pasamos horas hablando de distintas escenas que me encantaban y cosas así. A él le gusta hablar de su creación, y a mí me encanta hablar de su creación. Es realmente dulce, un tipo muy encantador. Tratamos de hacer el mejor trabajo posible, tanto para los fans del libro como para los de la serie, intentando ceñirnos a los personajes lo más posible. Ojalá sea bien recibido, pero intimida. Nunca antes había vivido algo de esta magnitud.”
Las aventuras de Ser Duncan, el “hueco” que busca llenar y la presión sobre Westeros

Westeros necesita algo nuevo que no sea una discusión sobre el final de una era. Las primeras temporadas de Game of Thrones se volvieron hito global; las últimas dividieron a la audiencia y dejaron una sensación de prisa, como si el destino hubiera llegado antes que la trama.
La Casa del Dragón, en su arranque, recuperó parte de la confianza con un drama de linajes y heridas viejas; su segunda temporada, en cambio, tuvo una recepción más fría y ni siquiera fue nominada a Mejor serie dramática en los Emmy, algo común en la tradición de las series basadas en el mundo de Westeros.
Por eso El Caballero de los Siete Reinos necesita la virtud de contar con personajes que hechicen al público. Dunk y Egg permiten un tipo de relato donde el viaje importa tanto como el mapa y no están a cada momento en busca de un destino glorioso o en medio de conflictos políticos de grandes casas nobles; primero necesita vivir y entender su mundo.
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