El fenómeno de ‘Backrooms’ nació como una de esas rarezas de internet que parecían destinadas a vivir entre foros, videos de YouTube, teorías de usuarios y capturas de espacios vacíos con una incomodidad difícil de explicar. Sin embargo, la película de A24 dirigida por Kane Parsons llevó ese universo a otro nivel, y el cineasta ya está pensando en el futuro de esta posible saga.
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¿Qué dijo Kane Parsons sobre el futuro de ‘Backrooms’?
En entrevista con Rolling Stone UK, Kane Parsons dejó claro que no ve ‘Backrooms’ como una historia cerrada. El director de 20 años habló sobre la posibilidad de seguir expandiendo este universo después de la película de A24, aunque sin confirmar formalmente una secuela aprobada por el estudio.

Parsons describió la cinta como parte de un ejercicio más amplio de construcción de mundo, conectado con el trabajo que ya había desarrollado en internet antes de llegar al cine. “Creo que esto es un ejercicio de construcción de mundos que se suma a lo que ya he hecho. Estoy bastante avanzado en ello y planeo continuarlo sin duda. ¡Backrooms aún no ha terminado!”, dijo el cineasta.
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La declaración resulta llamativa porque ‘Backrooms’ no proviene de una franquicia convencional, sino de una creepypasta abierta, alimentada por imágenes, relatos y reinterpretaciones de usuarios. Parsons ya había señalado en otras entrevistas que no se considera el creador absoluto del fenómeno, sino alguien que desarrolló una versión propia dentro de una idea colectiva. En Rolling Stone UK insistió en esa distancia: “Siempre he sostenido que no creé ‘The Backrooms’. No quiero ser su creador. Esta es una interpretación.”
Un mundo nacido en internet, pero construido para el cine
La película sigue a Clark, un dueño de una tienda de muebles interpretado por Chiwetel Ejiofor, quien atraviesa una crisis mental y termina en otra dimensión compuesta por habitaciones aparentemente interminables, muchas de ellas teñidas por ese amarillo enfermizo que se volvió inseparable del imaginario de ‘Backrooms’. Renate Reinsve interpreta a Mary, la terapeuta de Clark, quien también entra en ese espacio.
El origen del fenómeno es tan extraño como su expansión. Rolling Stone UK recuerda que todo comenzó con una imagen inquietante de un espacio iluminado con fluorescentes, tomada en 2002, compartida en un blog de renovación en 2003 y recuperada en 4chan en 2019 dentro de una dinámica donde usuarios publicaban imágenes que se sentían “fuera de lugar”. Desde ahí, la idea se extendió por Reddit, YouTube y otras plataformas, hasta convertirse en una de las formas más reconocibles del terror liminal.
Parsons se sumó a ese universo cuando era adolescente. A los 16 años creó una serie web de terror found footage inspirada en ‘Backrooms’, y su trabajo terminó llamando la atención de A24. La película, escrita por Will Soodik y basada en la serie de Parsons, representa el salto de ese lenguaje digital a una producción cinematográfica de mayor escala.
Terror psicológico, memoria y una mente que no funciona como máquina perfecta
Más allá de las posibles secuelas, Parsons también explicó que su interés por ‘Backrooms’ no se limita a la arquitectura extraña o al miedo de perderse. Para él, la película aborda el desorden de la mente humana, la memoria imperfecta y la forma en que las personas no perciben la realidad con claridad absoluta.

El director aclaró que no habla como neurólogo ni psicólogo, pero sí desde una curiosidad por los procesos cognitivos y evolutivos. “Los seres humanos no estamos hechos para tener una mente perfectamente clara, con una comprensión perfecta de la realidad y una memoria perfecta”, explicó. Desde esa mirada, los recuerdos no son archivos exactos, sino marcas frágiles que ayudan a anticipar el futuro, aunque a veces también se atascan, se mezclan o dejan heridas difíciles de ordenar.
Esa aproximación también explica por qué ‘Backrooms’ no parece diseñada solo para ofrecer sustos rápidos. Parsons dijo que cada vez aprecia más el terror de combustión lenta, ese que no depende únicamente de la adrenalina inmediata, sino de cuestionar creencias incómodas y mirar zonas de la experiencia humana que no siempre tienen una explicación limpia.
Por ahora, no hay una nueva película anunciada oficialmente. Pero si algo dejó claro Parsons es que su versión de ‘Backrooms’ todavía tiene espacio para crecer.
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