La disputa por el Trono de Hierro en ‘La casa del dragón’ ha llevado a Rhaenyra Targaryen, Aegon II y otros jugadores clave a una guerra cada vez más destructiva. Sin embargo, para Ryan Condal, cocreador y showrunner de la serie de HBO, el personaje más capacitado para gobernar Westeros no necesariamente es quien tiene el reclamo más visible ni quien controla un dragón. El creativo habló sobre la evolución de los protagonistas rumbo al cierre de la Danza de los Dragones y señaló a Alicent Hightower como una de las figuras más aptas para ejercer el poder.
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¿Quién sería el mejor gobernante de Westeros, según Ryan Condal?
Durante su participación en el podcast Pilot TV de Empire, Condal fue cuestionado sobre qué personaje de ‘La casa del dragón’ tendría las cualidades necesarias para sentarse en el Trono de Hierro. Su respuesta apuntó a Alicent Hightower, interpretada por Olivia Cooke, una figura que ha pasado por distintas etapas dentro de la corte y que conoce el poder desde lugares muy diferentes.

El showrunner explicó que Alicent ha vivido una transformación marcada por el contraste entre influencia y pérdida de control. “No hay un personaje en la serie que haya experimentado una diferencia tan marcada entre tener poder y carecer de él. Lo ha visto todo. Además, no monta un dragón, lo cual me parece relevante para un líder cuerdo y estable”.
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La observación no es menor dentro del universo de George R.R. Martin, donde los dragones suelen funcionar como símbolos de poder absoluto, pero también como instrumentos de destrucción. Para Condal, el hecho de que Alicent no dependa de uno puede leerse como una ventaja política y emocional, sobre todo en una guerra donde la fuerza aérea Targaryen ha convertido cada decisión en una amenaza para miles de personas.
Alicent y Corlys, dos figuras con experiencia política
Aunque Alicent ha tenido momentos de resentimiento y ambición, Condal destacó que también ha mostrado capacidad para dejar a un lado la venganza en momentos críticos. Esa lectura la separa de otros personajes que han sido arrastrados por el deseo de poder, la necesidad de legitimarse o la búsqueda de castigo contra sus enemigos.
Como segunda opción, el showrunner mencionó a Lord Corlys Velaryon, interpretado por Steve Toussaint. Su caso es distinto al de Alicent: Corlys representa la experiencia militar, marítima y estratégica. A lo largo de la serie, el Señor de las Mareas ha demostrado conocimiento político, habilidad para negociar alianzas y una comprensión práctica de los costos de la guerra.
La elección de Condal plantea una lectura interesante del conflicto. Los mejores candidatos al gobierno, desde su perspectiva, no son necesariamente quienes han nacido más cerca del Trono de Hierro, sino quienes han aprendido a medir las consecuencias del poder. En ese sentido, Alicent y Corlys aparecen como figuras menos impulsadas por la fantasía dinástica y más conscientes de las pérdidas que deja la guerra.
Rhaenyra y Aegon cambian por su relación con el poder
Condal también habló sobre la evolución de Rhaenyra Targaryen y Aegon II, los dos grandes polos de la guerra civil Targaryen. En el caso de Rhaenyra, el showrunner explicó que la reina se mueve entre dos influencias: la diplomacia de su padre, Viserys, y la postura radical de Daemon, más inclinada al sometimiento mediante fuego y sangre.

Esa tensión ha marcado el arco reciente del personaje. Rhaenyra no solo lucha por sostener su derecho al trono, también empieza a ser transformada por la cercanía al poder y por la convicción de que su causa tiene un sentido superior. Condal resumió esa paradoja al comparar su proceso con el de Aegon.
“La ironía de la temporada es que Aegon, al estar alejado del trono, atraviesa un desarrollo de personaje que lo vuelve más tridimensional y posiblemente más apto para gobernar. Mientras tanto, Rhaenyra, al estar tan cerca del trono, resulta alterada y en cierta medida corrompida por su propia órbita”.
Con esa lectura, ‘La casa del dragón’ vuelve a uno de los temas centrales de Westeros: el Trono de Hierro no solo se disputa, también transforma a quienes lo desean. Para Condal, Alicent y Corlys parecen tener algo que Rhaenyra y Aegon han perdido o apenas están aprendiendo: distancia suficiente para entender que gobernar no debería confundirse con imponerse.
Con información de IGN.
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