Paramount se reúne con políticos de la Unión Europea para evitar que Netflix compre Warner Bros. Discovery

Paramount se reúne con políticos de la Unión Europea para evitar que Netflix compre Warner Bros. Discovery

David Ellison, CEO de Paramount, no se rendirá fácilmente

Por Sofía Torres el 15 enero, 2026

La lucha por el futuro de uno de los estudios más grandes del entretenimiento global ya no solo ocurre en salas de juntas estadounidenses. En las últimas semanas, el conflicto corporativo que involucra a Paramount, Netflix y Warner, gigantes históricos de Hollywood, cruazó el Atlántico y ahora se instala en los despachos políticos europeos, donde el cine y el poder económico vuelven a entrelazarse.

Aunque todo empezó como una disputa financiera por el control de un conglomerado mediático, la situación actual aborda el pulso ideológico sobre la concentración del mercado y la manera en que se distribuirá el contenido cultural en la próxima década o incluso en lo que resta del siglo.

El triángulo corporativo entre Netflix, Warner y Paramount

El enfrentamiento corporativo tiene como vértice más codiciado a Warner Bros. Discovery, empresa que el año pasado decidió ponerse en venta tras meses de presión financiera. Netflix, líder global del streaming, y Paramount, que buscaba reposicionarse como potencia dominante del entretenimiento tradicional y digital, aparieron como pretendientes.

Aunque Paramount presentó una propuesta económica mayor, el consejo de Warner se inclinó inicialmente por la oferta de Netflix, argumentando que su estructura implicaba menos riesgos y una integración más clara a largo plazo. La decisión propició una guerra pública de comunicados y declaraciones cruzadas que pronto escapó del terreno financiero.

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Para Paramount, la negativa fue devastadora y una maniobra injustificada. Para Warner, la alternativa de Netflix representaba estabilidad en cuanto a número. Los inversionistas comenzaron a observar con lupa un acuerdo que podría redefinir el equilibrio del mercado audiovisual.

Las ofertas de Netflix y Paramount

La propuesta de Paramount consiste en una compra total en efectivo, valuada en 30 dólares por acción, respaldada por garantías financieras de la familia Ellison, los dueños de Paramount. Su oferta es más dinero inmediato para los accionistas y la promesa de mantener intactas las divisiones del estudio.

Netflix, en cambio, ofreció un acuerdo mixto con efectivo, acciones y una futura escisión de los canales de televisión por cable. El consejo de Warner defendió que la operación era más viable y menos costosa en términos estructurales, sobre todo en ese entorno donde la televisión de paga sigue perdiendo relevancia.

Paramount apuesta por reforzar el modelo clásico de estudio con ventanas de exhibición más largas en cines. Netflix propone un ecosistema digital donde el streaming sería el eje dominante del negocio.

Paramount demanda a Warner

Tras la decisión de Warner, Paramount optó por una vía mucho más agresiva. Presentó una demanda en tribunales de Delaware para exigir acceso a los análisis financieros internos que llevaron al consejo a privilegiar la oferta de Netflix. El argumento es que los accionistas no cuentan con información suficiente para comparar ambas propuestas.

La corte rechazó acelerar el proceso al considerar que Paramount no demostró un daño irreparable inmediato. Aun así, la empresa insiste en que el fondo del litigio sigue vigente y que los inversionistas merecen conocer cómo se valoraron activos como los canales de paga.

Paramount no descarta una batalla por poder dentro de Warner, incluida la propuesta de un intento por bloquear la venta a Netflix.

Paramount lleva el caso a la Unión Europea

El episodio más reciente del conflicto se trasladó a Europa. David Ellison, director ejecutivo de Paramount, se reunió con funcionarios culturales del Reino Unido y con autoridades francesas, incluido el presidete Emmanuel Macron, y reguladores de la Unión Europea. Su objetivo es advertir sobre los riesgos de permitir que Netflix absorba un estudio con el peso de Warner.

Ellison habría subrayado la importancia de proteger el cine como experiencia colectiva, un argumento sensible en países como Francia, donde las leyes de exhibición son estrictas con el streaming. La posibilidad de que Netflix controle simultáneamente su plataforma y marcas como HBO despierta serias inquietudes sobre prácticas monopólicas.

Qué pasará si Netflix o Paramount compran Warner

Si Netflix logra cerrar el acuerdo, la realidad del entretenimiento cambiará de una forma que tal vez todavía no podemos ni imaginar. La unión del mayor servicio de streaming con uno de los catálogos más poderosos del cine y la televisión concentraría un poder sin precedentes sobre la producción y circulación de contenidos, con efectos directos en salas.

En caso de que Paramount consiga revertir la decisión, el escenario sería distinto. La empresa buscaría preservar el modelo de estudio tradicional y darle prioridad a la exhibición cinematográfica al utilizar el streaming solo como complemento. Para muchos creadores, esta opción representa una continuidad menos disruptiva.

Con información de Deadline y Los Angeles Times.

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