Es muy raro que el proceso de casting en Hollywood sea transparente. Detrás de cada decisión conviven rumores y una grandísima maquinaria mediática que suele dictar sentencias antes de que los involucrados puedan responder. Cuando una actriz de alto perfil queda fuera de un proyecto importante, lo que se dice después casi siempre se construye sin matices, como en el caso de Jennifer Lawrence y la última película de Quentin Tarantino.
Años después del estreno de Había una vez en… Hollywood, una de las películas más comentadas de la última década, una historia aparentemente cerrada volvió a abrirse. Se trata de una memoria personal y un recuerdo sobre lo que escuchó, lo que creyó y lo que todavía le molesta.
Jennifer Lawrence perdió un papel en Había una vez en… Hollywood
Cuando se anunció Había una vez en… Hollywood todo mundo se arrojó a la esperanza por la nueva película de Tarantino. Entre los rumores iniciales surgió el nombre de Jennifer Lawrence, quien en ese momento ya era ganadora del Óscar y una de las figuras más influyentes de su generación.
La actriz contó recientemente que durante ese periodo comenzó a circular la idea de que no había sido considerada para el papel de Sharon Tate por no cumplir con un estándar físico esperado.

El tema volvió a la superficie cuando Lawrence, en una entrevista con Josh Horowitz, reconoció que escuchó reiteradamente la frase “no es lo bastante bonita”. Ella misma dudó de si se trataba de un hecho concreto o de una historia que se fue deformando con el tiempo, alimentada por lo que se escribe en redes sociales. Aun así, no descartó que el señalamiento hubiera sido real, ni minimizó el alcance que tuvo en su percepción personal.
“Todo el mundo decía: ‘No es lo suficientemente bonita para interpretar a Sharon Tate’. Estoy bastante segura de que es verdad, o es una de esas cosas que he contado así durante tanto tiempo que terminé creyéndola. O quizá él nunca me consideró para el papel y en internet simplemente se esforzaron por llamarme fea.”
Las críticas hacia Quentin Tarantino
El contexto actual ha vuelto más delicada cualquier conversación relacionada con Quentin Tarantino. En meses recientes, el director ha sido objeto de críticas por declaraciones en las que desestimó el trabajo de actores como Paul Dano, comentarios que algunos colegas calificaron como innecesariamente agresivos.
A esto se añadió la discusión pública en torno a su postura política. Tarantino ha expresado apoyo a Israel en medio del genocidio en Gaza, lo que acrecentó el rechazo hacia su figura en ciertos sectores culturales. El hecho de que esté casado con la cantante israelí Daniella Pick también fue utilizado como argumento dentro de un debate que pronto se volvió polarizante.
Jennifer Lawrence no se detiene

Más allá de ese episodio, la carrera de Lawrence avanza sin pausa ni necesidad de reivindicación y mucho menos validación. El año pasado, la actriz también usó su visibilidad para pronunciarse sobre temas políticos y humanitarios. En el Festival de San Sebastián, llevado a cabo en septiembre del año, calificó lo que ocurre en Gaza como un genocidio y expresó preocupación por la normalización del discurso violento y la erosión de la libertad de expresión.
“Estoy aterrada. Es humillante. Lo que está ocurriendo no es menos que un genocidio y es terrible. Lo que más me entristece es la falta de respeto en el discurso de la política estadounidense en este momento y cómo eso se va a normalizar para los niños de ahora. Para ellos será normal que los políticos mientan.”
Desde Invierno Profundo y Los Juegos del Hambre, hasta Los Juegos del Destino, ¡Madre! y No Miren Arriba, Lawrence ha construido una carrera llena de elecciones eclécticas y arriesgadas. Haber quedado fuera de una película específica no alteró ese camino. Además, en 2025 estrenó Mátate, amor, junto a Robert Pattinson, una muestra más de su talento en pantalla.
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