El cine mexicano de los años recientes nos ha mostrado brillantes joyas que conectan con la realidad inmediata, pero no todas apelan a las juventudes. En este marco, Violentas Mariposas de Adolfo Dávila opera en un registro de rebeldía y coloca a la venganza como un acto polémico, aunque no carente de sentido o necesidad.
¿De qué trata Violentas Mariposas?
La película tiene como protagonistas a Víktor (Alejandro Porter) y Eva (Diana Laura Di). Él es grafitero, poeta y estudia Filosofía en la UNAM; ella es vocalista en una banda de punk undergorund mientras estudia Derecho. Ambos son jóvenes e idealistas, con nociones relativamente ingenuas sobre la hostilidad del mundo y sus formas de hacerle frente.
Tras conocerse y vivir un romance motivado por sus ideas afines, e impulsado por la crisis de injustica social que se vive en México, Víktor, pero en especial Eva, se convierten en víctimas de la violencia institucional que inunda las calles. Lo que sigue a continuación es una ola de ira y dolor, la cual llega acompañada por el deseo de venganza.

Violentas Mariposas se estrenó en la 22a edición del Festival Internacional de Cine de Morelia y posteriormente gozó de un amplio recorrido en otros eventos de talla mundial. Tuvo proyecciones en el Festival de Málaga, el Festival de Brooklyn, el Madrid Festival de Cine de Las Américas, el Festival Internacional de Cine por los Derechos Humanos, el Festival de Cine Kanazawa y más.
En Tomatazos tuvimos la oportunidad de conversar con Adolfo Dávila, quien escribió y dirigió Violentas Mariposas, su primer largometraje. Entre sus créditos como director también figuran los cortometrajes Ausencia, Los dos Pérez, El Refugio, Lluvia de Ideas, Reves y How Do I Look?
La película se siente como una catarsis frente a la realidad social actual. ¿Desde dónde nace la necesidad personal o ideológica de contar esta historia?
“El principio de la película viene del hartazgo, de la desesperanza y la desesperación ante una realidad social mexicana que no cambia, que pasan los años y no va hacia ningún lado. Todo sigue igual, nada más cambian los personajes que nos salen en las fotos y en la televisión, pero la realidad de nosotros como ciudadanos no cambia; sobre todo en lo que respecta a la impartición de justicia”.
En Violentas Mariposas, la Ciudad de México funciona como un personaje más. Aunque muestra una realidad cruda, también hay momentos que se sienten casi oníricos. ¿Cómo trabajaste ese contraste en el tratamiento visual/formal?
“Una de las intenciones era mostrar una Ciudad de México que no sea la misma Ciudad de México que vemos en todos lados, este lugar reconocible, sino buscar recovecos y espacios más alternativos en donde vemos esta masa urbana pero a la vez este transitar cotidiano por esta gran urbe. Buscó ser una estética que nos acercara al cómic, que te va narrando a través de metáforas visuales. Los personajes deambulan por pasillos, por túneles, por lugares encerrados, entonces vas teniendo una especie de claustrofobia y a la vez un tránsito por los lugares que ellos recorren”.

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Háblanos sobre Alejandro Porter y Diana Laura Di, sobre lo viste en ellos y te hizo saber que eran los intérpretes ideales para Víctor y Eva.
“Fue una búsqueda larga. Encontrarlos fue una fortuna y fue complejo. En ella fue encontrar la voz, la capacidad del canto, y en él la inocencia, que es lo que tiene Alejandro Porter.”
La película plantea la venganza como un acto de fe frente a la ausencia de justicia. ¿Qué tan complejo o polémico fue trabajar con esa enunciación?
“Esa frase que dice ‘cuando la justicia está ausente la venganza es un acto de fe’ es la premisa de la historia. También es un grafiti que aparece dentro de la película y es esta metáfora de un planteamiento que, desde mi punto de vista, determina la ficción. Como seres humanos, o al menos como mexicanos, no vamos por la vida pensando en venganza. Estamos tan acostumbrados a la injusticia que ni siquiera pensamos en ella, vivimos cotidianamente en ella, cuando en la intimidad nunca la permitiríamos.
Esta premisa daba la posibilidad, ante esta carencia de justicia, de ver a la venganza como un acto de fe, como un sueño, una posibilidad dentro de algo que está en nuestra imaginación más que en nuestra realidad. Ahí entra el factor importante de la ficción dentro de Violentas Mariposas”.
La película se estrena en cines seleccionados este 12 de marzo.