El nombre de Julio Iglesias, una de las figuras más reconocidas de la música popular en español, está en el ojo del huracán tras la publicación de una investigación conjunta de Univision Noticias y elDiario.es. El reportaje, difundido hoy, 13 de enero de 2026, recoge los testimonios de dos mujeres que trabajaron para el cantante en 2021 y que lo acusan de haberlas sometido a abusos sexuales, además de describir un entorno laboral marcado por el control, el aislamiento y el miedo.
También te puede interesar: ‘No Other Choice’, el capitalismo y la crítica de Park Chan-wook al hombre moderno
¿Quiénes acusan y en qué contexto ocurrieron los hechos?
Las denunciantes (identificadas con nombres ficticios para proteger su identidad) aseguran que los episodios ocurrieron mientras desempeñaban labores distintas en propiedades del cantante en República Dominicana y Bahamas. Una de ellas fue contratada para tareas domésticas; la otra, como fisioterapeuta. Ambas coinciden en que el vínculo laboral se desarrolló bajo un régimen interno, con permanencia en las residencias, contacto limitado con el exterior y reglas estrictas sobre horarios, desplazamientos y relaciones entre el personal.

Según sus relatos, ese entorno facilitó situaciones de presión persistente y comportamientos inapropiados por parte del empleador. Una de las mujeres describió sentirse reducida a un rol instrumental dentro de la casa; la otra afirmó que, durante sesiones profesionales, se cruzaron límites personales sin su consentimiento. En conjunto, sostienen que las negativas no siempre eran aceptadas y que existía un clima de temor a consecuencias laborales o migratorias.
También lee: ‘El Agente Secreto’ y la leyenda brasileña de la Pierna Peluda que Kleber Mendonça usó como metáfora del poder
¿Cómo describen el funcionamiento interno y el trato laboral?
El reportaje detalla una estructura jerárquica rígida dentro de las residencias, con intermediarios que organizaban el trabajo cotidiano y canalizaban instrucciones. Las denunciantes aseguran que se desalentaba la convivencia entre empleadas y que había restricciones para interactuar con trabajadores hombres. La permanencia prolongada en las propiedades (explicada entonces por medidas sanitarias) incrementó, según ellas, la sensación de encierro.
Un aspecto relevante del reportaje es la mención de exámenes médicos realizados a varias empleadas domésticas en 2021, incluidos estudios ginecológicos y pruebas de embarazo y de infecciones de transmisión sexual. Especialistas consultados por los medios señalaron que ese tipo de prácticas resulta inusual en el ámbito del servicio doméstico y puede constituir discriminación laboral si no existe una justificación médica o legal clara. Los periodistas citan mensajes internos en los que se solicitaban resultados de esos estudios al personal.
Además de las dos denunciantes, Univision Noticias y elDiario.es entrevistaron a más de una decena de exempleados (de mantenimiento, jardinería y otros servicios) que aportaron contexto sobre el clima de trabajo: jornadas extensas, separación estricta por áreas y un trato que, en ocasiones, describieron como áspero. Una extrabajadora que prestó servicios años atrás afirmó haber observado patrones similares de contratación y dependencia económica.
¿Qué verificaron los medios y cuál ha sido la respuesta?
Los medios señalaron que contrastaron los testimonios con documentación que acredita la relación laboral de las denunciantes, así como con registros de comunicación, fotografías y permisos administrativos asociados a traslados internacionales. En uno de los casos, confirmaron que la denunciante recibió atención psicológica tras dejar el empleo; el especialista consultado indicó que los hechos relatados fueron centrales en el proceso terapéutico y que se observaron síntomas de ansiedad y afectaciones del estado de ánimo.

También se incluyeron corroboraciones de terceros cercanos a las denunciantes que dijeron haber conocido los hechos cuando ocurrieron. Las mujeres afirmaron haber buscado asesoría legal y apoyo de una organización internacional dedicada a la defensa de derechos de las mujeres antes de hacer público su testimonio. Explicaron que temen represalias y estigmatización debido a la fama y los recursos del acusado.
Por su parte, Julio Iglesias no respondió a los cuestionarios enviados por correo electrónico, mensajes de texto ni llamadas telefónicas, según el reportaje. Un representante legal contestó comunicaciones iniciales, pero no las relativas a las acusaciones. Tampoco hubo respuesta cuando los periodistas intentaron entregar las preguntas en sus residencias.
Con información de Univision.
No te vayas sin leer: Millie Bobby Brown defiende el cierre de Eleven en el final de ‘Stranger Things’