El regreso de una de las películas más influyentes de los años dos mil trajo consigo algo más que nostalgia y marcas de lujo. Con el estreno de El Diablo Viste a la Moda 2 tan cerca, Meryl Streep se tomó el tiempo de hablar sobre el camino que recorrió la primera entrega dentro de la industria, un trayecto que revela una forma muy particular de entender el cine hecho alrededor de personajes femeninos.
Meryl Streep dice que Hollywood subestimó El Diablo Viste a la Moda
Fue durante una entrevista en The Late Show with Stephen Colbert donde la actriz habló sobre la etiqueta que recibió la película original. Dijo que el proyecto fue considerado en su momento como una producción dirigida exclusivamente a mujeres, lo que derivó en decisiones presupuestales que condicionaron su desarrollo. “Esa clasificación no ha envejecido bien después de Barbie y Mamma Mia y de otras películas que tomaron por sorpresa a los estudios al demostrar que la gente sí quiere verlas porque tienen a mujeres en el centro de la historia”, explicó.

Streep también comentó que el equipo tuvo que arreglárselas con recursos limitados para sacar adelante la película: “Así que tuvimos que rebuscárnoslas para conseguir presupuesto”; añadió que este tipo de situaciones no han desaparecido del todo al recordar un diálogo que sostuvo con Greta Gerwig sobre proyectos recientes, donde se repiten patrones similares en la asignación de recursos. A pesar de los cambios en la industria, persisten inercias que condicionan la forma en que se financian determinadas propuestas.
Miranda Priestly volverá en El Diablo Viste a la Moda 2
Priestly y Andrea Sachs volverá en medio de una transformación que sacude al mundo editorial. La historia coloca a la revista Runway frente a un entorno mediático distinto, donde el papel del periodismo impreso enfrenta desafíos que obligan a sus protagonistas a replantear su lugar dentro de la industria. Ese reencuentro también incluye a Emily, quien logró una posición importante dentro del sector del lujo y tendrá que colaborar con Mirandy y Andy.
La película cuenta nuevamente con David Frankel en la dirección y Aline Brosh McKenna en el guion. Junto a Meryl Streep y Anne Hathaway regresan Emily Blunt y Stanley Tucci; se les unen Kenneth Branagh y Justin Theroux. La filmación se llevó a cabo en ciudades como Nueva York y Milán, con escenas grabadas en eventos reales de la industria de la moda.
El proceso de construcción del personaje de Miranda Priestly también volvió a salir a la luz. La actriz reveló en la misma entrevista que su interpretación, además de inspirarse en figuras del mundo editorial, también tomó referencias provenientes del cine. “Si Mike Nichols y Clint Eastwood tuvieran un hijo, sería Miranda Priestly”, comentó.

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El sesgo contra las películas protagonizadas por mujeres
Durante años, proyectos centrados en mujeres fueron clasificados dentro de categorías que limitaban su alcance comercial. Esa percepción influyó en presupuestos y expectativas de rendimiento. Sin embargo, el éxito de producciones como Barbie o Mamma Mia modificaron esa idea. Estas películas demostraron que el interés del público depende de la conexión que logran establecer con sus historias. Claro que el cambio no ha sido uniforme y aún persisten resistencias dentro de ciertos sectores.
En el caso de El Diablo Viste a la Moda, que en su momento fue visto como un proyecto menor, pasó a la historia del cine como un referente cultural que trascendió generaciones. La secuela, en ese sentido, retoma una historia conocida y establece una nueva dialéctica con el lugar que esa historia ocupa hoy dentro de una industria en transformación.
El Diablo Viste a la Moda 2 se estrena en salas de cine el próximo 1 de mayo. ¿Logrará ser tan icónica como lo que vimos en 2006 y hacernos soñar con ser asistentes en una casa de modas?