‘Fue solo un accidente’: Cómo la película de Jafar Panahi aborda la opresión del régimen iraní

‘Fue solo un accidente’: Cómo la película de Jafar Panahi aborda la opresión del régimen iraní

Quién diría que un simple sonido podría captar todo el dolor de un colectivo

Por Sofía Torres el 13 enero, 2026

Una película puede empezar con el ruido mínimo de una noche cualquiera y terminar sonando como denuncia. Fue solo un accidente, la más reciente película del director iraní Jafar Panahi, aparenta ir por un carril doméstico y pronto abre una grieta que deja ver lo que un régimen intenta mantener en sombra.

La ficción se vuelve un refugio cuando hay censura y vigilancia en el mundo real. Ahí caben la duda, el miedo, la idea y también el impulso de mirar a los ojos aquello que la vida pública obliga a callar

Aquí las coincidencias no existen

Al principio, la película parece aferrarse a una escena cotidiana. Hay un trayecto familiar en coche y un rápido accidente en la carretera que daña el vehículo y obliga a sus ocupantes a pedir ayuda en un taller. Todo ocurre naturalidad, pero es como si el destino se escondiera detrás de una falla mecánica.

Ese “accidente” es el que desencadena el verdadero motor del relato. Un mecánico llamado Vahid (Vahid Mobasseri) escucha un sonido específico, el chirrido de una prótesis perteneciente al padre y conductor del coche, también su voz, una que abre una puerta que llevaba años cerrada y que le trae recuerdos terribles.

A partir de ahí, Vahid sigue al hombre, lo secuestra y lo arrastra a un desierto en busca de venganza por ser aparentemente su encarcelador y torturador años atrás. Pero Panahi no entrega certezas fáciles. El supuesto culpable niega ser quien Vahid cree y la duda se vuelve un personaje más. En lugar de disparar el final, el director estira el dilema y lo hace ruta.

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Vahid busca confirmación entre otros ex prisioneros como él. Se reencuentra con un librero, una fotógrafa de bodas, un socio del pasado y una pareja a punto de casarse. Cada testimonio aporta una forma distinta de memoria, ya sea un olor, una voz, una cicatriz o el eco de un método de tortura.

Fue solo un accidente, protesta y acusación

La opresión está en la forma en que los personajes recuerdan con los ojos abiertos. Ninguno puede afirmar que el hombre secuestrado es quien creen, porque en la prisión la identidad del verdugo se diseñaba para ser intangible y esa estrategia sigue funcionando años después.

El grupo discute entre el impulso de matar y el deseo de no parecerse a quienes los quebraron. Ahí es donde está otro de los temas de la película, cuando el daño no termina al abrirse la puerta de la celda.La obra de Panahi incomoda porque insiste en filmar donde no conviene, y porque su cine ha sido, durante años, una espina para la República Islámica. Fue detenido y condenado en 2010 a seis años de prisión y a una prohibición de trabajar por dos décadas, un castigo que lo persiguió incluso cuando seguía creando proyectos que lograban salir del país.

Hay escenas en las que el trayecto se enreda en contratiempos casi cómicos, pero el humor en realidad no suaviza nada; al contrario, vuelve más áspera la realidad. La vida sigue, aunque adentro haya gente cargando una guerra.

Fue solo un accidente es un calco de cómo el régimen iraní somete y tortura, pero no paga las consecuencias de la injusticias que patrocina. También de cómo ni siquiera el tiempo puede sanar las heridas más profundas y transforma a las víctimas en cuchillo y tajo.

Irán y su repudio al cine de Jafar Panahi

La obra de Panahi insiste en mostrar lo que no le conviene al régimen. Su cine ha sido, durante años, una espina para la República Islámica. Fue detenido y condenado en 2010 a seis años de prisión y a una prohibición de trabajar por dos décadas, un castigo que lo persiguió incluso cuando seguía creando proyectos que lograban salir del país.

En 2022 volvió a ser detenido y permaneció casi siete meses encarcelado. Salió en febrero de 2023, tras iniciar una huelga de hambre. El dato importa porque Fue solo un accidente aparece después de ese encierro.

La película se realizó sin permiso oficial de rodaje y se reportó que algunas actrices aparecen sin hiyab, obligatorio por ley.

Premios y reconocimiento de Fue solo un accidente

En Cannes 2025, Fue solo un accidente ganó la Palma de Oro y también el Premio de la Ciudadanía. Ese doble reconocimiento la colocó como un título imposible de ignorar en la conversación cinematográfica del año.

En diciembre de año pasado la cinta y su director sumaron triunfos en los Gotham Awards, el New York Film Critics Circle, la Los Angeles Film Critics Association y el National Board of Review, con menciones a mejor película internacional, mejor director y mejor guion, entre otras categorías.

En los Globos de Oro 2026 fue nominada en varias categorías, incluida Mejor película dramática, Mejor dirección y Mejor guion, además de Mejor película de habla no inglesa.

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