En los márgenes brillantes de la industria del entretenimiento, los estudios independientes de Hollywood atraviesan una tormenta silenciosa que ha vaciado foros y dejado escenarios nuevos sin una sola claqueta, una paradoja para una ciudad que durante décadas vivió al ritmo de los rodajes y la emoción.
A simple vista, todo parece listo para un nuevo auge con complejos modernos y una infraestructura técnica que todavía puede presumir de ser la más sólida del mundo. Pero algo se rompió en el engranaje, algo no salió bien en el trayecto. Ahora los estudios independientes observan calendarios vacíos y una escalofriante falta de trabajo y movimiento.
¿Por qué los estudios independientes de Hollywood se están quedando sin rodajes?
Donde hubo esperanza por el futuro, hoy hay desconcierto y resignación; hablamos, claro, de los propietarios que apostaron millones a un mercado que parecía imparable. Hace apenas unos años, la fiebre del streaming desató una carrera por producir series y películas sin descanso y muchos creyeron que esa demanda duraría para siempre.

De acuerdo con lo relatado por Roger Vincent y Samantha Masunaga para Los Angeles Times, ese espejismo empujó a desarrolladores a construir nuevos foros y a endeudarse para ampliar su oferta. En la actualidad esos mismos espacios esperan clientes que no llegan, incluso cuando ejecutivos de grandes plataformas recorren instalaciones de lujo sin comprometerse a filmar ahí.
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Los estudios independientes de Hollywood quedaron atrapados entre la época de la sobreproducción de TV (2016-2022) y la del ajuste brutal. La transición fue tan rápida que ni los incentivos fiscales lograron revertir la inercia de un mercado que se contrajo justo cuando más metros cuadrados de foros estaban disponibles.
El desplome histórico de la producción en Los Ángeles
La ocupación promedio de foros en el área de Los Ángeles se desplomó un 63% durante 2024, según datos de FilmLA, muy lejos de los niveles cercanos al lleno total que dominaron la etapa previa. En paralelo, los días efectivos de rodaje para cine y televisión también retrocedieron, lo cual habla de una contracción real en el volumen de contenido producido.
Detrás de esas cifras preocupantes está el concatenamiento formado por la pandemia, las huelgas de guionistas y actores, y el freno al gasto de los grandes estudios tras años de invertir miles de millones para ganar suscriptores.
Las plataformas dejaron de competir por quién estrena más títulos y ahora su meta es reducir pérdidas. En ese viraje, los proyectos más pequeños y los foros independientes fueron los primeros en quedar fuera.
Radford Studio Center y la burbuja que estalló
El caso más llamativo sobre el derrumbe es Radford Studio Center, un lote histórico adquirido en plena euforia de la TV por casi dos mil millones de dólares. Poco después, la desaceleración volvió impagable su deuda.

Ese episodio marcó el momento en que la burbuja de los foros explotó. Se compraron activos a precios inflados bajo la premisa de que la demanda seguiría creciendo, pero sin considerar que el “alza” de la televisión ya estaba dando señales de agotamiento.
El dilema es que se construyó una oferta gigantesca para un nivel de producción que ya no existe, y ajustar ese desbalance tomará años.
Rodajes en fuga y un futuro incierto
Cada vez más producciones se mudan a Canadá, Europa del Este o el Reino Unido, donde los costos son menores y los incentivos fiscales más generosos.
Paradójicamente, Los Ángeles sigue teniendo los equipos más experimentados y a proveedores inigualables. Las autoridades de California reformaron el programa de créditos fiscales para atraer rodajes de regreso, pero los avances todavía son poco visibles.
Incluso los optimistas reconocen que aun con esos apoyos la ocupación difícilmente volverá a los niveles dorados de hace una década. El modelo de series con temporadas largas y sets permanentes prácticamente desapareció.
Los grandes estudios resisten mientras los pequeños tiemblan
Warner Bros. y NBCUniversal, por ejemplo, cuentan con músculo financiero y lotes propios que les permite producir y distribuir bajo el mismo techo.
Ese retorno a un sistema más cerrado podría dejar aún más marginados a los estudios independientes de Hollywood. Estos complejos dependen de alquilar sus espacios a terceros, pero por ahora no puede garantizar el trabajo.
Algunos complejos históricos ya buscan comprador o exploran salidas alternas, conscientes de que la ventana para vender sus activos se está cerrando.