La vida personal de Rob Schneider, figura de la comedia estadounidense durante más de dos décadas, queda bajo el reflector en un momento en el que su nombre parecía moverse con mayor discreción dentro del panorama mediático, sin darle importancia a los estrenos ruidosos y polémicas públicas, pero no exento de transformaciones.
Para el público que siguió su carrera y, de manera paralela, la historia familiar que construyó con la productora mexicana Patricia Azarcoya, la noticia es el final de un ciclo largo y aparentemente estable, uno que por años se mostró como un equilibrio entre Hollywood y una identidad compartida que cruzaba fronteras culturales.
Rob y Patricia
La historia entre Rob Schneider y Patricia Azarcoya no comenzó en medio del ruido voraz suele acompañar a las parejas de Hollywood. Él ya era un actor famoso por su participación en comedias taquilleras y colaboraciones recurrentes con Adam Sandler; ella desarrollaba su camino como actriz y productora, con una identidad atravesada por lo mexicano-yucateco y una carrera que se movía entre distintos proyectos.

El matrimonio se formalizó en enero de 2010 en Los Ángeles. Meses después, celebraron una ceremonia más amplia en Beverly Hills, rodeados de familiares y amigos cercanos. En ese momento, Schneider habló públicamente del evento como uno de los días más felices de su vida y celebró el optimismo con el que miraban hacia el futuro.
Con el paso de los años, la pareja formó una familia con el nacimiento de sus dos hijas. Miranda Scarlett llegó primero, seguida por Madeline Robbie algunos años después. Ambas se convirtieron en el centro de una vida familiar que Schneider mencionó con frecuencia en entrevistas y publicaciones personales, siempre destacando la influencia de Patricia en su día a día.
En aniversarios importantes, Patricia compartía mensajes donde usaba palabras en español e inglés para celebrar el humor y la complicidad de su relación. Schneider respondía con textos extensos en los que agradecía el acompañamiento y la vida que habían construido juntos, incluida la crianza de sus hijas.
La historia se acaba
El reporte del divorcio se dio a conocer cuando se supo que Patricia Azarcoya presentó una solicitud de divorcio en diciembre de 2025, en Arizona. Los documentos oficiales señalan que el matrimonio está “irremediablemente roto y que no existe posibilidad de reconciliación.” La fecha del trámite y la forma en que se llevó a cabo sugieren un proceso manejado con cautela, especialmente por la presencia de hijas menores y por la historia pública que ambos compartieron durante 15 años.

En 2023, Rob Schneider había publicado un mensaje donde afirmaba que esperaba pasar el resto de su vida amando y criando a sus niñas junto a Patricia. Hasta ahora, ninguno de los dos ha ofrecido declaraciones sobre las razones del divorcio. La ausencia de acusaciones públicas o versiones enfrentadas mantiene el tema en un terreno sobrio, poco habitual en separaciones de figuras conocidas.
Las mejores películas de Rob Schneider
Rob Schneider construyó una filmografía respetable dentro del cine comercial estadounidense. Su carrera tomó impulso en la década de los noventa, cuando comenzó a brillar como comediante con un estilo exagerado y personajes excéntricos.
En 1999 protagonizó Gigoló por Accidente, una comedia que le dio popularidad entre las altas esferas de Hollywood. Poco antes había participado en El Aguador y en Un Papá Genial, ambas producciones que le dieron notoriedad dentro del grupo creativo encabezado por Adam Sandler.
Durante los primeros años del nuevo milenio, estelarizó proyectos como Animal en 2001 y Este cuerpo no es mío en 2002. Aunque estas películas dividieron a la crítica, lograron una amplia difusión y le dieron solidez a su imagen como protagonista de comedias irreverentes.
Schneider también apareció en Son como niños de 2010 y su secuela de 2013, donde regresó para la dinámica de reparto coral que había marcado buena parte de su trayectoria, con todo y peinado estrafalario.
No te pierdas: Crisis en Hollywood: Por qué los estudios independientes ya no encuentran clientes