“No hice ‘Frankenstein’, hice ‘The Bride!’”: Maggie Gyllenhaal plantea una novedosa reescritura de un clásico del cine

“No hice ‘Frankenstein’, hice ‘The Bride!’”: Maggie Gyllenhaal plantea una novedosa reescritura de un clásico del cine

Protagonizada por Jessie Buckley y Christian Bale, ‘The Bride!’ llegará a cines en 2026

Por Arturo Lopez Gambito el 15 enero, 2026

Después de la adaptación más reciente de la obra de Mary Shelley, llega ‘The Bride!’ filme dirigido por Maggie Gyllenhaal, quien habló recientemente en un webinar sobre el origen, el tono y la intención de su segunda película como directora, una relectura del mito de Frankenstein que, desde el título, busca desplazar el centro del relato. En lugar de una adaptación clásica, la cineasta insiste en que se trata de una historia distinta, con una voz propia y una ambición formal deliberadamente mayor que la de su debut.

¿Por qué ‘The Bride!’ no es una película sobre Frankenstein?

Durante la charla, Maggie Gyllenhaal fue explícita al corregir una lectura que ya circula incluso entre colegas y conocidos. “Oh sí, hiciste Frankenstein”, le dicen con frecuencia. Su respuesta, según contó, es directa y cuidadosa a la vez: “No, no lo hice. Hice La novia de Frankenstein.” La precisión no es un detalle menor. Para la directora, es importante destacar que la historia no gira alrededor del monstruo, sino de la mujer traída de vuelta a la vida para acompañarlo.

Jessie Buckley y Christian Bale en 'The Bride!' (Jose Perez/Bauer-Griffin/GC Images)
Jessie Buckley y Christian Bale en ‘The Bride!’ (Jose Perez/Bauer-Griffin/GC Images)

Ese desplazamiento narrativo nace de una observación concreta. Gyllenhaal recordó cómo la imagen de la Novia original (interpretada por Elsa Lanchester en ‘La novia de Frankenstein‘, de 1935) la impactó incluso antes de volver a ver la película. Al revisitarla, descubrió algo que le resultó clave: la Novia apenas aparece unos minutos y no dice una sola palabra. Aun así, su presencia es contundente. “Ella se despierta y dice que no”, resumió la directora al explicar por qué ahí encontró un punto de entrada para contar otra historia.

Desde esa premisa, ‘The Bride!’ se construye como un relato que pregunta qué ocurre cuando esa figura, tradicionalmente secundaria, regresa con deseos, miedos y una agenda propia. No se trata de negar la soledad o el sufrimiento del monstruo, sino de cuestionar la idea de que su necesidad justifique automáticamente la existencia de ella.

Contar “la verdad” en una película más grande y más ruidosa

El cambio de enfoque también implicó un cambio de escala. Tras ‘The Lost Daughter’, un drama íntimo y contenido, Gyllenhaal se preguntó qué pasaría si intentaba un registro opuesto. La cineasta lo formuló así: “Me pregunté, después de esa experiencia, al ver que eso ocurría, ¿qué pasaría si intentara decir la verdad sobre otra cosa y hacerlo de una manera grande y pop?” Más adelante lo llevó todavía más lejos: “¿Qué pasaría si realmente fuéramos al grano y dijéramos la verdad al respecto, pero lo hiciéramos de una manera candente, de una manera grande y candente?”

Ese impulso se refleja tanto en el tono como en la puesta en escena. ‘The Bride!’ está ambientada en una versión estilizada de los años treinta, atravesada por referencias al cine clásico, el noir y una sensibilidad contemporánea que la directora describe como deliberadamente híbrida. No es un retrato histórico exacto, sino “Los años 30 pasando por el centro de Nueva York, 1981 y ahora”, una época filtrada por la imaginación y la memoria cultural.

La película fue concebida, además, para proyectarse en IMAX, un formato que Gyllenhaal exploró desde una lógica emocional más que técnica. Según explicó, el cambio de relación de aspecto responde a momentos de fantasía, sueños o irrupciones de lo mágico, reforzando la idea de que el cine —y la fantasía— han sido un refugio para personajes profundamente solitarios.

Una película “punk” sobre identidad, amor e incomodidad

Cuando se le preguntó si ‘The Bride!’ podía definirse como una obra punk, Gyllenhaal no dudó: “Sí, creo que la película es punk, sí.” Para ella, el término no se limita a una estética o a referencias musicales, sino a una actitud: “¿El punk es solo una celebración de algo que no encaja fácilmente en una etiqueta? Pues sí. Sí, la película es totalmente punk.”

Maggie Gyllenhaal y Jessie Buckley en la CinemaCon 2025 (Fotografía: Jerod Harris/Getty Images for CinemaCon)
Maggie Gyllenhaal y Jessie Buckley en la CinemaCon 2025 (Fotografía: Jerod Harris/Getty Images for CinemaCon)

Esa idea atraviesa tanto al personaje central (interpretado por Jessie Buckley) como a la dinámica con el Frankenstein encarnado por Christian Bale. La Novia vuelve a la vida sin recuerdos claros ni un marco que le diga quién debe ser. Parte de su recorrido consiste, precisamente, en responder una pregunta que durante décadas el cine formuló casi siempre desde figuras masculinas: “¿Quién soy”

En ese contexto, ‘The Bride!’ se presenta también como una historia de amor, aunque lejos del ideal romántico. Gyllenhaal la describió como “Una historia de amor muy profunda sobre una conexión muy imperfecta”, atravesada por placer, fantasía, frustración y zonas oscuras. No hay promesas de armonía ni finales cómodos, sino una relación marcada por la tensión entre lo que se desea y lo que se es capaz de ofrecer.

Producida por Warner Bros. Pictures y con estreno previsto para marzo de 2026, ‘The Bride!’ se perfila como una apuesta ambiciosa que rehúye etiquetas fáciles. En palabras de su directora, es una película que busca decir cosas que durante mucho tiempo quedaron sin decir, y hacerlo sin pedir permiso, con volumen alto y una exclamación desde el título.

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