¿De qué trata ‘Amélie y los secretos de la lluvia’, la película animada nominada al Oscar 2026?

¿De qué trata ‘Amélie y los secretos de la lluvia’, la película animada nominada al Oscar 2026?

La película animada franco-belga se basa en la novela autobiográfica de Amélie Nothomb

Por Arturo Lopez Gambito el 3 febrero, 2026

La temporada de premios 2026 ha abierto espacio para una de las propuestas animadas más singulares de los últimos años. Entre las nominadas al Oscar a Mejor Película Animada figura ‘Amélie y los secretos de la lluvia’, título en español de ‘Amélie et la métaphysique des tubes

‘, una coproducción franco-belga basada en la novela autobiográfica La métaphysique des tubes de Amélie Nothomb.

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Estrenada en el Festival de Cannes y ampliamente reconocida en el circuito internacional, la cinta ha destacado por su aproximación íntima, reflexiva y poco convencional a la infancia, muy alejada de los modelos narrativos dominantes del cine animado comercial. Dirigida por Maïlys Vallade y Liane-Cho Han, la película ha construido su prestigio a partir de la recepción crítica y del respaldo del público en festivales clave como Annecy, San Sebastián y Sevilla, antes de consolidarse como contendiente al Oscar.

Póster de ‘Amélie y los secretos de la lluvia’ (imagen: GKids)
Póster de ‘Amélie y los secretos de la lluvia’ (imagen: GKids)

¿Cuál es la historia de ‘Amélie y los secretos de la lluvia’?

La película narra los primeros años de vida de Amélie, una niña belga nacida en Japón que pasa su infancia temprana en un estado de inmovilidad casi total. Desde su propia percepción, esa condición la sitúa por encima del mundo que la rodea: una figura que observa sin intervenir, convencida de que su quietud la convierte en una suerte de divinidad. Ese universo cerrado se fractura tras un terremoto que marca el inicio de su “despertar” físico y emocional.

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A partir de ese momento, la historia se desarrolla como una sucesión de experiencias sensoriales más que como un relato clásico de causa y efecto. La llegada de Nishio-san, su niñera japonesa, introduce a Amélie a nuevas formas de vínculo, lenguaje y afecto. A través de esa relación, la niña comienza a enfrentarse a conceptos complejos como la ausencia, la muerte y la separación, sin que la película recurra a explicaciones directas ni moralejas explícitas.

Una infancia narrada desde dentro

Uno de los rasgos distintivos de la cinta es su punto de vista. Todo está filtrado por la mirada de Amélie, una perspectiva que mezcla lo literal con lo simbólico y en la que lo cotidiano puede adquirir dimensiones casi míticas. Esa elección narrativa conecta directamente con el espíritu del libro de Nothomb y explica por qué los realizadores optaron por la animación como medio.

Liane-Cho Han declaró a The Wrap que el lenguaje animado ofrecía una libertad única para traducir esa subjetividad: “Tenía mucho sentido hacerlo como animación, porque tienes esos momentos en los que, por ejemplo, camina sobre el mar”. La película no intenta corregir la lógica infantil, sino acompañarla y hacerla visible.

Aunque Amélie es el centro absoluto del relato, la película se sostiene en los vínculos que la rodean. La figura de la abuela, asociada al chocolate blanco que marca un punto de inflexión en la vida de la niña, y la relación con Nishio-san funcionan como anclas emocionales. Estos personajes no están construidos desde el conflicto abierto, sino desde gestos mínimos, silencios y rutinas que adquieren un peso narrativo acumulativo.

Ese enfoque se extiende también al retrato de la familia y a la manera en que la película aborda la pérdida. La muerte no se presenta como un evento dramático aislado, sino como una experiencia confusa, incompleta, coherente con la forma en que una niña pequeña intenta comprenderla.

Un estilo visual artesanal y contenido

Visualmente, ‘Amélie y los secretos de la lluvia’ apuesta por una animación 2D digital de apariencia artesanal. Las figuras carecen de contornos rígidos y se integran con fondos construidos a partir de capas translúcidas, tonos pastel y texturas que remiten al gouache. Bajo la dirección artística de Eddine Noël, el equipo desarrolló un lenguaje visual que privilegia la atmósfera sobre el detalle hiperrealista.

Vallade ha explicado esta decisión de forma clara (vía Animation Magazine): “Nos gusta esta forma de trabajar sin contornos, para no encerrar al personaje”. El resultado es un mundo visual donde los espacios, la luz y las estaciones funcionan como extensiones del estado emocional de Amélie.

Una coproducción internacional con presencia mexicana

Aunque se trata de una película franco-belga, el proyecto también cuenta con participación mexicana. La productora Nidia Santiago figura como coproductora a través de Ikki Films, en lo que representa su primer largometraje animado. Formada en Francia y con una trayectoria previa en cortometrajes reconocidos internacionalmente, Santiago ha trabajado con realizadores de distintos países y ha sido parte de producciones nominadas y premiadas en festivales como Annecy y Telluride.

Su participación refuerza el carácter internacional del proyecto y subraya el papel de la producción independiente en la animación contemporánea, especialmente en películas que apuestan por una escala artística antes que por fórmulas industriales.

'Little Amélie or the Character of Rain' (imagen: IMDb)
‘Little Amélie or the Character of Rain’ (imagen: IMDb)

Del circuito de festivales al Oscar

Tras su estreno en Cannes, la película acumuló premios del público y nominaciones en festivales y asociaciones de críticos tanto en Europa como en Estados Unidos. En Metacritic se sitúa dentro del rango de “aclamo universal”. Ese respaldo fue determinante para su nominación al Oscar a Mejor Película Animada, en una categoría marcada por la diversidad de estilos y propuestas este año.

En un panorama dominado por grandes estudios, ‘Amélie y los secretos de la lluvia’ destaca por su escala contenida, su ritmo pausado y su confianza en la sensibilidad del espectador. No busca impresionar con espectacularidad ni con discursos evidentes, sino proponer una experiencia íntima sobre el despertar emocional y la pérdida de la omnipotencia infantil. Su presencia en la carrera al Oscar confirma que la animación sigue siendo un terreno fértil para relatos personales, complejos y profundamente humanos.

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