En pleno 2026, Proyecto Fin del Mundo ya era una de las películas grandes gracias a su éxito en taquilla y por la química entre Ryan Gosling y su compañero alienígena. Ahora se agrega un nuevo tema a la fila, uno mucho más raro y quizá más interesante, pues ya se está discutiendo si el trabajo detrás de Rocky puede competir con actuaciones humanas en la temporada de premios.
Así es, Amazon MGM ya prepara su campaña para el otoño y James Ortiz empieza a sonar fuerte. Se trata del titiritero detrás de Rocky, ese gran personaje rocoso que implica comedia y presencia, y que empuja buena parte del corazón de la película.
Titiritero de Rocky podría competir en los Oscar
Para sorpresa de quizá muchos, James Ortiz sí es elegible, bajo las reglas actuales de la Academia, para competir en categorías actorales. El estudio planea someterlo en reparto, una jugada que abre una puerta que Hollywood casi siempre ha preferido dejar cerrada. Aunque la nominación no es segura, la intención de ponerlo a competir es lo que cuenta.

Y es que seamos honestos. La Academia jamás ha sido fanática de las actuaciones híbridas que implican trabajo artístico en varios niveles. Ortiz también es elegible en los Actor Awards de SAG-AFTRA, mientras que los Globos de Oro lo dejarían fuera con sus reglas de hoy. La industria todavía no decide cómo mirar estas interpretaciones, pero va camino a hacerlo.
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La propia Academia tuvo durante décadas una vía más elástica, el Special Achievement Award, creado para premiar logros que sus categorías no sabían acomodar. Ese recurso sirvió para distinguir hallazgos que rebasaban las tradiciones del Oscar, aunque lleva mucho tiempo sin convertirse en una herramienta viva para este tipo de discusiones. Por eso Rocky toca un nervio viejo, pues si esto no entra limpio en actuación, entonces tal vez el problema no esté en Ortiz, sino en el vocabulario de los premios.
¿En qué consistió el trabajo de James Ortiz en Proyecto Fin del Mundo?
Ortiz prestó la voz de Rocky, ensayó cada escena con Gosling antes de sacar la marioneta al set, fijó movimientos y tempos, y luego condujo la interpretación física junto con el equipo de titiriteros encabezado por él. El resultado fue una criatura con todos los encantos y todas las intensiones posibles. La propia película ayudó a que ese trabajo se sintiera tan concreto.
En Proyecto Fin del Mundo, Ryland Grace despierta solo en una nave, a años luz de la Tierra y sin memoria, y conforme reconstruye su misión descubre que de él depende toda la humanidad. En ese viaje aparece Rocky, un alienígena que le hará compañía pero también contribuirá a la meta última.
Ortiz incluso habló del oficio en términos netamente actorales:

“Normalmente hablamos de la manipulación de títeres como un logro técnico, y lo es. Es un espectáculo. Pero para mí, como intérprete, ese nunca es el punto de partida. Me interesa el corazón del personaje, qué intenta comunicar, qué está sintiendo por debajo de todo. Cuando podemos tomar un medio como la manipulación de títeres, que a menudo se percibe como algo decorativo, y dar vida a un personaje con un corazón latente de una manera que realmente impacte a la gente, entonces estamos haciendo algo verdaderamente significativo.”
Otros casos curiosos como el de James Ortiz
Hollywood ha rozado esta discusión varias veces y casi siempre se ha echado para atrás. Tenemos los casos de Andy Serkis con Gollum y César, Scarlett Johansson con Samantha en Her y Frank Oz con Yoda. Ninguno abrió una senda estable dentro del Oscar actoral, aunque varios sí obligaron a preguntarse por qué ciertas interpretaciones conmueven tanto si, en teoría, no se les quiere llamar actuación.
La recepción en taquilla de Proyecto Fin del Mundo
Toda esta conversación sería mucho más tenue si Proyecto Fin del Mundo hubiera pasado sin ruido. Ocurrió lo contrario. La película ya tiene 575 millones de dólares a nivel mundial, con 287 millones en Estados Unidos y Canadá, cifras que hacen de ella uno de los mayores éxitos del año. Amazon la lanzó el 19 de marzo en cines de Norteamérica, y su arranque de 80.6 millones se convirtió en el mejor debut de la historia para Amazon MGM.