El día del fin del mundo: Migración, la esperada secuela de El día del fin del mundo (2020), por fin llegó a salas de cine y ha generado grandes expectativas no solo por la fuerte carga emocional y la nueva historia sobre un éxodo necesario en los refugios.
Recordemos que tras el impacto del cometa Clarke, que desató un apocalipsis en gran parte de la Tierra, la familia Garrity, interpretada por Gerard Butler, Morena Baccarin y Roman Griffin Davis, ha sobrevivido durante cinco años oculta en un búnker en Groenlandia.

Pero lo que parecía un respiro para mantenerse a salvo mientras la vida vuelve a tomar su curso, una nueva odisea está por venir: salir al mundo devastado para buscar un lugar donde reconstruir un nuevo hogar. Los viajeros errantes enfrentarán no solo desastres naturales, sino también la complejidad humana de un planeta al límite.
Las nuevas condiciones de la Tierra se muestran adversas y con ello surgen muchas preguntas acerca de cómo sobreviviríamos como especie. Para responder estas incógnitas, platicamos con Fernanda Torres, científica, divulgadora y creadora de Ciencia con Fernanda.
¿Podemos prepararnos para un posible cataclismo en la Tierra?
De acuerdo con Fernanda, la ciencia todavía no puede decirnos con exactitud cuándo explotará un volcán o cuándo caerá un asteroide en nuestro patio trasero. Sin embargo, sí contamos con tecnología para rastrear objetos en el espacio, pero siempre hay límites ; por ejemplo, como con el meteorito que en 2013 cayó en Rusia, ya que en ciertas regiones del cielo no pueden observarse bien con telescopios.

La película lleva ese miedo al extremo: ya no se trata solo de que algo horrible pueda pasar, sino de vivir las consecuencias y seguir adelante. Para Fernanda, la idea de reacciones en cadena, como erupciones, terremotos o inundaciones, sí se puede explicar en el aumento de la temperatura del planeta o en la química de la atmósfera.
En otras palabras, el desastre secuencial existe, pero su escala y ritmo dependen de muchos factores.
Ciencia cotidiana en un mundo fracturado
Algo que destaca Fernanda es que no necesitamos un cometa para experimentar cambios drásticos: el propio ser humano ya está influenciando el planeta con fenómenos como el calentamiento global, que acelera huracanes, altera patrones climáticos y cambia hábitats enteros. Lo que en la película se muestra como catástrofe extrema, en la vida real se traduce en señales que podemos observar y estudiar.
Esa es la conexión más profunda con Ciencia con Fernanda: no es solo hablar de “el fin del mundo”, sino entender por qué se hace ciencia y cómo ésta nos ayuda a vivir mejor ahora, no en un futuro hipotético.
Así, el argumento de ‘El día del fin del mundo: Migración’, donde se deja atrás la ‘seguridad para buscar una vida nueva’, se convierte en una metáfora de cómo enfrentamos desafíos reales: con información, comunidad y resiliencia.

Sobrevivir no es solo resistir
El filme presenta una familia unida luchando por su futuro, sin embargo, sobrevivir, más allá de una necesidad básica biológica es una cuestión social.
Fernanda subraya que cuando una especie se enfrenta a un cambio masivo, no solo importa la tecnología o la física, sino la capacidad de construir comunidades, colaborar y ser útiles unos con otros.
Esa idea, que aparece de forma implícita en la película, es un puente entre el entretenimiento y la realidad: los humanos sobrevivimos no gracias a héroes aislados, sino porque nos necesitamos entre nosotros.

Cine, ciencia y nuestra mirada al futuro
El día del fin del mundo: Migración no es solo otra película sobre un posible fin a la vida en la Tierra. Es una secuela que, en su propia dimensión narrativa, nos invita a pensar qué significa reconstruir, qué tan preparados estamos, y qué es la ciencia si no una forma de entender y afrontar lo inesperado.
Y si después de verla te quedas con más preguntas que respuestas… probablemente ese sea precisamente el punto. Porque la ciencia, como nos recuerda Fernanda, no siempre tiene respuestas definitivas, pero siempre ofrece un camino para pensar mejor.
Recuerda que El día del fin del mundo: Migración ya está disponible en cines.