Artículos

RESEÑA: Marioneta | Las mejores mentiras llevan algo de verdad

Álvaro Curiel capta la esencia de la gran Ciudad de México en este drama de mentiras e historias que surgen de dolorosas verdades.

Todos los días las calles de la Ciudad de México se llenan de colores, olores, transeúntes que se dirigen a sus trabajos, coches que inundan las diferentes vías, pero también están llenas de personas que piden dinero, seres que deambulan contando historias que justifican su necesidad y les permiten ganarse uno que otro peso. Precisamente es en estos personajes en quienes Álvaro Curiel (Acorazado, 2010; Querido Carlos, 2013; ha dirigido episodios de series como Cumbia Ninja, La Balada de Hugo Sánchez - 64% y más) pone su atención en su tercer largometraje, Marioneta - 80%.

Te puede interesar: El cine mexicano de los últimos meses, bajo el escrutinio de la crítica

Marioneta sigue al personaje de Ernesto (Rafael Ernesto Hernández), un actor cubano que decide probar suerte en México en una importante compañía de teatro. Sin embargo, fracasa en su intento por conseguir el protagónico de una obra y se queda varado en la gigantesca Ciudad de México sin un peso con el que mantenerse. En medio de la disyuntiva de volver a su país derrotado, conoce en el metro a Belén (Fátima Molina), una joven mendiga que inventa historias que le hacen ganarse unas cuantas monedas.

De un momento a otro Ernesto se ve atrapado en una red de personas iguales a Belén, que son empleadas por David Torrico (Juan Manuel Bernal) para pedir dinero en las calles. Torrico, un hombre sin escrúpulos, ni decencia, le ofrece trabajo a Ernesto para que les enseñe a actuar a sus ‘empleados’ y así puedan conseguir más limosnas. Pronto todo se complica, pues las marionetas de Torrico quieren ser reclutadas por otro líder, mientras esto sucede, Ernesto y Belén sólo buscan la forma de vivir su amor y ser libres.

La historia del filme por momentos se siente original y es suficiente para mantener la atención de los espectadores, sin embargo, también hay fragmentos de la cinta con problemas de ritmo, por lo que el resultado final es cansado. Ahora bien, el guion escrito por Arturo Arango y el mismo Curiel es interesante, pues pone énfasis en seres que normalmente pasan desapercibidos, los mendigos, y crea un entorno en donde ellos son víctimas y de cierta forma también victimarios con las personas a las que estafan.

La crítica que la película hace es obvia, pues evidencia a ciertos sectores que se han aprovechado de la miseria de otros para volverse más ricos. Por momentos, este aspecto hace que el filme se sienta panfleto, sin embargo, se compensa con la temática profunda que también toca la cinta, aquella que tiene que ver con las historias que nos contamos y nos inventamos como seres humanos y que a veces de tanto repetirlas las terminamos creyendo.

Te recomendamos: Las mejores películas mexicanas de 2019 según la crítica

La creación de historias es un aspecto importante del filme, así como las verdades y mentiras de nuestro día a día. Es esto lo que realmente vale la pena de Marioneta - 80%, no obstante, a pesar de que en la película Ernesto les dice a los mendigos de Torrico que tienen que aprender a crear a sus personajes para que la gente confíe en lo que le cuentan, en el mismo largometraje falta un poco de desarrollo y construcción de los mismos.

El filme comete un grave error al extenderse tanto, pues a pesar de su hora con 40 minutos de duración, el desenlace se siente eterno y es tan cerrado, que la interpretación que el espectador hace a lo largo del filme termina en la basura. Marioneta inicia bien, pero termina mal, es cierto, le hace un favor a sus personajes y les da un final agridulce, no obstante, por momentos, la historia parecía que llegaría a otro lado, a un lugar donde las verdades dolorosas se cubrirían con buenas mentiras.

No te vayas sin leer: La decadencia del cine mexicano

Comentarios

  • Tomatazos

  • Facebook

 
 
  • Mejores

  • Nuevos