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Entrevista | Tiempo sin Pulso: Emociones cinematográficas

Conversamos con la directora y parte del elenco de Tiempo Sin Pulso, acera de los procesos creativos de este largometraje.

Barbara Ochoa, es una joven realizadora egresada del Centro de Capacitación Cinematográfica. Ochoa, relata que el cine es un medio en el cuál se pueden contar historias de muchas índoles y para ella era importante confluir mediante un lenguaje todo lo que le interesaba, pues además de estudiar cine, también estudió biología y diseño. Sin embargo, hoy afirma que es a partir del séptimo arte que puede comunicarse a través de distintas formas y con una gran diversidad de temas.

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Tiempo sin Pulso , es su ópera prima. Es una película que retrata la vida de Bruno (Andres Lupone) un adolescente que está a punto de cumplir 19 años, pero Martha (Carmen Beato), su madre, está más interesada por celebrar el cumpleaños de su hermano mayor, quien lleva dos años de haber fallecido. Bruno, constantemente vive entre la culpa y la repulsión, no se permite disfrutar de su sexualidad. Sin embargo, las cosas podrían cambiar cuando Bruno se reencuentra con su primer amor, Elisa (Alejandra Cárdenas), una bailarina de danza contemporánea que ayuda al joven a descubrirse.

El proceso de escritura de guion para esta película le tomó dos años a su guionista y directora, quien nos cuenta que la idea surgió a partir de una investigación que realizaba sobre un documental acerca de la asexualidad. Fue ahí donde surgieron sus inquietudes para explorar estos planteamientos a través de la ficción:

…me interesó indagar en la ficción qué razones podían estar detrás de esas decisiones para no vincularse sexualmente con la gente. Entonces, me interesaba contar una historia familiar donde la premisa fuera que la sexualidad es una pulsión irreprimible.

En la trama de Tiempo sin Pulso, aparece uno de los hechos que más violentos en la historia de México. La desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa. Cuando cuestionamos a Bárbara respecto a incluir un tema político, rodeado de la violencia que se vive en nuestro país, Ochoa respondió:

Me llamaba la atención al escribir la historia, cómo influye la violencia en México en la vida de los jóvenes. Me pareció importante contextualizar la historia de Bruno, que tiene un nivel tan intimista, en un contexto donde parece que nos vamos acostumbrando a la violencia y a las imágenes fuertes con las que convivimos día con día.

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En esta película, Ochoa, apuesta por utilizar distintas formas para narrar su película, en especial se apoya en elementos como el diseño sonoro y la fotografía, los cuales pueden decir mucho en el cine cuando se saben utilizar correctamente. Aquí, podría decirse que un encuadre dice más que mil diálogos:

Fue un trabajo muy riguroso y detallista. Se nota, es parte importante de la línea narrativa. A través de los reflejos es para contar que Bruno está divido, por un lado intenta suplantar a su hermano y conciliar la falta de la madre y por otro lado también funge como esta culpa que él tiene de ser o su posibilidad de disfrutar.

La fotografía a cargo de Sebastián Hiriart, quien también es director de películas como Filosofía Natural del Amor, es un trabajo lleno de detalles y sus imágenes mantienen una excelente composición a lo largo del relato. Resulta interesante la utilización del aspecto 4:3 para contar esta historia, por lo que su directora nos explicó cómo fue que se llegó a esta decisión artística:

Con Sebastián Hiriart decidimos hacerlo en un aspecto 4:3, para estar cerca de Bruno y también para contar las relaciones de poder que hay entre los integrantes de esta familia, era como importante hacer sentir encerrados todos los espacios de la casa.

Respecto a narrar a partir del diseño sonoro, la directora comentó:

Para mí era importante que el diseño sonoro narrara y no solo fungiera como elemento de atmósfera, fuimos construyendo con José Miguel Delgado, una línea que aportara la narración. A través del diseño sonoro nosotros nos damos cuenta y conocemos la relación de estos dos hermanos y lo que pasó el día del evento que marca a esta familia.

Muchas veces los directores comienzan sus carreras con las ideas latentes de lo que será su ópera prima, por lo que preguntamos a Bárbara si en algún momento tenía pensado que esta película sería su primer trabajo de largometraje; esto fue lo que nos comentó de una manera muy acertada:

No, siempre hay que tener dos o tres historias bajo la manga porque siempre es difícil saber para qué vas a encontrar financiamiento. Yo estaba haciendo este documental sobre asexualidad y luego, fue muy orgánico que esta historia es la que más me llamaba la atención y a la cual le iba a depositar la mayor energía. Digamos que tuve suerte porque me gané el Foprocine, al primer intento.

El Fondo para la Producción Cinematográfica de Calidad (Foprocine), es un fideicomiso con convocatorias de apoyo para producción de largometrajes a cargo del Instituto Nacional de Cinematografía (IMCINE). La realizadora, resalta la importancia de este tipo de apoyos para las nuevas generaciones de cineastas:

Es importante que existan los fondos de apoyo que el estado da, porque sin estos fondos que se arriesgan por un trabajo de un novel, es difícil hacer una ópera prima, más si no tienes dos millones de pesos en la bolsa, si no te conoce la gente, si no hiciste cortos antes.

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La distribución es un tema y a la vez un gran problema en la industria cinematográfica mexicana. La directora cuenta que para ella también ha sido difícil:

Yo la estrené en el festival de Morelia en 2016, es difícil encontrar distribuidores. Las películas mexicanas son bien acogidas en festivales extranjeros. Por eso es una parte que todos los realizadores discutimos, para que además de la producción se apoye este último plano del camino que es la exhibición. Porque es el trabajo de un crew, de mucha gente, de sentarse a escribir y no es posible que al final la gente no las pueda ver.

Para este proyecto, la cineasta optó por trabajar con actores naturales y actores consagrados con el fin de encontrar un tono particular para su película. Tiempo sin Pulso, fue el primer trabajo de interpretación para Lupone, quien da vida a Bruno, el protagonista. El joven comenta que hacer esta película significó un gran reto para él:

Para mí fue difícil porque no había actuado antes y tenía que meterme en los zapatos de esta persona que se está reprimiendo sentir cosas, entonces iba más allá de interpretar una emoción, una acción, era estar en un lugar constante de represión desde adentro.

El joven agradece el trabajo de su directora para interpretar a su personaje y revela que también se sintió afortunado de actuar al lado de compañeros tan talentosos:

Funcionó porque Bárbara hizo un trabajo de dirección muy bueno, estuvimos como tres meses trabajando, además, ayudaron las actuaciones de mis compañeros porque sus emociones eran genuinas, entonces mis emociones también pudieron ser genuinas.

Carmen Beato, (Somos lo que Hay - 85%, 7:19, La Hora del Temblor - 100%) y Alejandra Cárdenas, también nos hablaron acerca del proceso de construcción de sus personajes. En primer lugar, Beato comentó su experiencia al interpretar a una madre en duelo por la pérdida de su hijo:

Yo soy una mamá que está en duelo, entonces mi proceso fue ver todas las etapas y colores que tiene ese duelo y todo lo que te pasa cuando pierdes aun ser querido. Desde la depresión, la tristeza, la rabia, el hastío, el culpar a otros, la evasión, fue tratar de conectar con esas emociones para hacerlo verdadero y orgánico.

Cuando cuestionamos acerca de la similitudes entre ella y su personaje, Beato nos dio una respuesta que vale la pena tomar como una catedra exprés de actuación:

Aunque los persones no tengan nada que ver contigo, tú tienes algo de esas emociones, entonces son las herramientas de uno, te pones a ti en eso aunque no seas tú, aunque no se parezca a ti, aunque no se mueva como tú, son las emociones que uno también conoce.

Alejandra Cárdenas, quien interpreta a una bailarina de danza contemporánea, revela su proceso creativo como actriz para esta película. Además, nos reveló que también es bailarina en la vida real:

Creo que Bárbara es una directora muy peculiar, se esforzó mucho por que cada uno de los personajes supiera todo lo que tenía que interpretar. Fueron meses de trabajo en los que estuvimos ensayando las relaciones entre esos personajes. Yo llevaba un entrenamiento intenso entre esto y ensayos de danza contemporánea, porque también soy bailarina al igual que mi personaje, pero tuve que prepararme mucho más para hacerlo en esta película.

La película estrena este fin de semana y en Tomatazos la recomendamos por la gran apuesta de su directora para utilizar distintos elementos visuales y sonoros, para contar una historia llena de reflejos y emociones que se apoya en un elenco bastante talentoso.

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