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The Dragon Prince: la serie que todo fan de Avatar: The Last Airbender y Warcraft debe ver

Si lo tuyo es la fantasía y no has visto The Dragon Prince (Príncipe de los Dragones), te has perdido de una gran obra que merece toda tu atención

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The Dragon Prince: la serie que todo fan de Avatar: The Last Airbender y Warcraft debe ver

Si lo tuyo es la fantasía y no has visto The Dragon Prince (Príncipe de los Dragones), te has perdido de una gran obra que merece toda tu atención

POR Rafael A. Piña -

Aaron Ehasz, guionista de Avatar: The Last Airbender, y Justin Richmond, co-director del videojuego Uncharted 3: Drake's Deception, se unieron para crear una de las mejores series de fantasía de la actualidad: The Dragon Prince (El Príncipe Dragón en España, Príncipe de los Dragones en Latinoamérica), una producción original de Netflix que nos lleva al mundo de Xadia, donde el conflicto entre humanos y criaturas mágicas debe ser detenido por tres personajes muy diferentes entre sí: dos hermanos de diferente carácter y una elfa asesina que es incapaz de quitar una vida.

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Aunque la serie no llamó la atención como los grandes éxitos de Netflix, parece que ha logrado reunir un puñado de fieles seguidores que la mantienen a flote, pues la tercera temporada ya está en marcha y podría llegar en este mismo año, ya que el tiempo que transcurrió entre el estreno de la primera y la segunda fue de solo cinco meses.

El Príncipe Dragón es como el hijo que no sabíamos que necesitábamos de Avatar: The Last Airbender y la franquicia de videojuegos Warcraft; desde la cautivante introducción a la historia nos damos cuenta de que hay algunos puntos en común con la serie de Nickelodeon de la que Ehasz fue jefe de guionistas. A diferencia de Avatar, en El Príncipe Dragón no hay cuatro elementos que sean controlados por las cuatro naciones principales, sino seis fuentes de magia: el Sol, la Luna, las estrellas, la tierra, el cielo y el mar. La forma de dividir la historia en "libros" se repite aquí, pero mientras que en Avatar los libros correspondían con los elementos, en El Príncipe Dragón corresponden con las fuentes de magia. Actualmente hay dos: Libro I: Luna y Libro II: Cielo.

Cualquiera familiarizado con la fantasía tipo El Señor de los Anillos y Game of Thrones - 98% podría sentirse atraído por el mundo de Xadia, pero incluso más notoria que la influencia de estas obras es la de Warcraft, enorme franquicia de videojuegos, novelas y cómics desarrollada por Blizzard Entertainment. Los Elfos de Sombra Lunar (Moonshadow Elves), raza a la cual pertenece una de las protagonistas, está claramente inspirada en los Elfos Nocturnos de Warcraft, que hicieron su debut en Warcraft III: Reign of Chaos en 2002, pues además de tener un nombre similar comparten rasgos físicos como el color de piel violeta, mucho más marcado en Warcraft que en El Príncipe Dragón pero también presente en ésta; incluso comparten el poder de hacerse invisibles bajo la luz de la luna. Los Elfos del Sol (Sunfire Elves) guardan cierto parecido a los Altos Elfos y los Elfos de Sangre de Warcraft, por los colores que caracterizan sus trajes y armaduras, rojo y dorado.

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La confirmación de la notable influencia de la franquicia de Blizzard en El Príncipe Dragón vino del guionista Devon Giehl, quien reveló en Twitter que Runaan, uno de los elfos de la sombra lunar que aparecen en el show, lleva ese nombre como homenaje a su personaje de World of Warcraft, un elfo nocturno. A eso hay que sumar la participación de Chris Metzen , ex-escritor, diseñador y actor de voz de Blizzard y autor de gran parte del lore de Warcraft, quien en The Dragon Prince hizo los rugidos del Rey Dragón.

Por si eso no fuera suficiente, hay otra coincidencia entre ambas historias; en la adaptación cinematográfica de Warcraft (Warcraft: El Primer Encuentro de Dos Mundos - 28%) conocemos un tipo de magia que consume a aquel que la utiliza, la magia Fel (Vil en español); en El Príncipe Dragón los humanos son exiliados por los elfos cuando un hechicero descubre una séptima fuente de magia, la magia oscura, que se obtiene absorbiendo la vida de seres mágicos; la magia vil por su parte se obtiene consumiendo vida.

Todos esos aspectos, sin embargo, no serían suficientes para poder recomendar una serie de no ser porque se sostiene por sí misma con su historia y personajes, lo cual logra con éxito desde el inicio. La introducción nos sumerge en el mundo fantástico de Xadia y el conflicto que llevó a la separación del mundo de los humanos y de los elfos y criaturas mágicas; más tarde conocemos a Rayla, miembro de un grupo de asesinos elfos que juraron venganza contra los humanos por el asesinato del Rey Dragón que protegía la frontera de los reinos. Aunque la misión de los elfos es acabar con la vida del rey Harrow y su hijo Ezran, la elfa se acaba uniendo a él y al hijastro del rey, Callum, al descubrir que el huevo del Príncipe Dragón no fue destruido como se había informado; juntos emprenden un viaje para llevarlo a Xadia y poner fin a la guerra. Durante el camino los tres se enfrentan a diversos enemigos y van madurando por los eventos de las primeras dos temporadas.

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Resulta especialmente interesante el que ha sido presentado como villano hasta ahora, el hechicero Viren, amigo cercano del rey y responsable de la muerte del Rey Dragón; a pesar de su determinación a hacer la guerra con Xadia y ganar a toda costa, se trata de un personaje que tiene mucho para dar y no solo ser el malo de la historia. Sus hijos Claudia y Soren, una hechicera y un guerrero respectivamente, también son una parte importante de la serie. Por ahora solo hay dos temporadas pero hay muchos cabos sueltos que captarán la atención de los nuevos espectadores que se animen a verla.

Sería injusto hablar puras maravillas de esta producción, así que vale la pena mencionar que la animación 3D que quiere parecer 2D por su frame rate y sus colores y sombras planas en los personajes no está muy bien logrado y no será del gusto de todos; la serie habría tenido mucha más calidad si se hubiera optado por una animación 2D tradicional al estilo Avatar: The Last Airbender, o si se optaba por un estilo más original de animación 3D combinada con 2D al estilo Spider-Man: Un Nuevo Universo - 100%.

Otro detalle que puede resultar molesto a los más conservadores es el compromiso absoluto del show con la inclusividad, que no solo significa tener una amplia variedad de tonos de piel y rasgos físicos, sino también a una guerrera de alto rango muda que se comunica con lenguaje de señas.

El Príncipe Dragón cuenta con dos temporadas de 9 capítulos cada una y está disponible en Netflix; todos los fanáticos de la fantasía épica, de universos como El Señor de los Anillos, Game of Thrones y Warcraft deben verla, y también aquellos que viven con nostalgia por Avatar: The Last Airbender, pues El Príncipe Dragón recupera varios aspectos positivos de aquella, incluído el humor que mantendrá la atención de los más pequeños y sacará una sonrisa a los adultos.

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