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Star Wars: Marcia Griffin, la mujer poco reconocida detrás de la franquicia

Detrás de George Lucas estaba Marcia Griffin, la mujer que editó las películas de la trilogía original y aconsejó al cineasta, quien también fue su esposo, a lo largo de la producción de Star Wars.

Todos conocen a George Lucas como el hombre que creó Star Wars. Él es uno de los directores más conocidos del cine estadounidense y el responsable de crear algunos de los personajes más famosos de este medio, así como también de algunas de las películas más icónicas de la historia. Star Wars indudablemente ha dado forma a la cultura popular y ha cambiado el panorama del cine, la televisión, los cómics y los libros. Su historia ha inspirado a escritores de ciencia ficción e influenciado a generaciones, capturando la imaginación de millones de personas. Pero apostamos a que no sabían que detrás de una parte importante de ese éxito está una mujer: Marcia Lou Griffin, la primera esposa del cineasta.

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Marcia Griffin, o Marcia Lucas, fue el arma secreta del creador de la franquicia. La mayoría de la gente sabe que George Lucas estuvo anteriormente, y es probable que algunos sepan que su esposa ya tenía experiencia al trabajar en la industria cinematográfica y que además editó todas las primeras películas de George Lucas antes de su divorcio en 1983 luego de que decidiera empezar una relación con otra persona. Pero pocos son conscientes de las implicaciones que trajo su presencia y las transformaciones que permitió su partida. Ella era, en muchos sentidos, más que una esposa solidaria, también era una compañera. A pesar de que no podía considerarse como un socio, al menos no a ese nivel, ella fue una persona de mucha importancia en la realización de la saga, y la única persona en la que Lucas podía confiar totalmente en ese entonces.

Hoy, ha sido prácticamente borrada de los libros de historia de Lucasfilm y pocos recuerdan su nombre, pero su legado seguirá presente gracias a que sus aportes hicieron de las primeras películas las joyas cinematográficas que son hoy en día. Antes de Star Wars, Marcia Griffin ya escribió su nombre en la historia del cine al recibir una nominación por su trabajo de edición en Locura de Verano - 96% y otra a los premios BAFTA por la edición de Taxi Driver - 98%. Más adelante ganó la estatuilla en la categoría a Mejor Edición por Star Wars: Episodio IV - Una Nueva Esperanza - 93% junto con otros dos editores que también trabajaron en la cinta, pero lo que aportó a la saga fue mucho más que editar una película.

Mirando a través de las páginas del libro Making of Star Wars de J.W. Rinzler, solo se la menciona ocasionalmente de pasada como si fuera un elemento de fondo y no se cita una sola palabra de ella (vía Nerdist). Su presencia es pintada como la de un extra silencioso, ausente de las fotografías y sólo indirectamente reconocida, con sus contribuciones minimizadas. En el documental Empire of Dreams: The Story of the Star Wars Trilogy, apenas se la menciona de pasada, excepto cuando la narración dice que ella editó la película y Lucas dice que "se divorció cuando Jedi estaba completa" en los últimos dos minutos del documental supuestamente definitivo. A otros productos no les va mucho mejor, ya que muchos de ellos se publican a través de Lucasfilm; su existencia entera casi ha sido ignorada. Marcia es básicamente el Lucas olvidado.

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Incluso en los años setenta y ochenta no era definida por sus propios méritos sino por su relación con el director, siendo más conocida como Marcia, la esposa de George Lucas, pasando desapercibida para siempre. Sin embargo, Lucas y todos los fanáticos de sus películas tienen una deuda de gratitud con ella. Fue una parte fundamental en la configuración de sus guiones y la fuerza principal detrás de su forma final en la etapa de edición, donde ella misma cortó las tomas. Pero más que eso, hizo sugerencias que al final fueron tomadas en cuenta para las películas y nos dejaron algunos de los mejores momentos de la trilogía original.

Mientras George Lucas intentaba poner en orden sus ideas, Marcia era quien proponía nuevas cosas que terminaron llegando a la pantalla grande. Uno de sus aportes fue el famoso beso de la suerte que Leia le dio a Luke en la Estrella de la Muerte. En una entrevista de 2013 con Film Freak Central, Mark Hamill contó un poco al respecto:

Sé con certeza que Marcia Lucas fue responsable de convencerlo de que se quedara con ese pequeño beso de la suerte antes de que Carrie [Fisher] y yo cruzara el abismo en la primera película: “Oh, no me gusta, la gente se ríe en las proyecciones previas”, y ella dijo: “George, se están riendo porque es tan dulce e inesperado”, y su influencia fue tal que si quería mantenerla, se quedaba.

Otro de los momentos recordados de la saga que se quedó gracias a la editora fue el del Mouse Droid. Esta parte de Una nueva esperanza es la que de seguro hizo que muchos quedaran encantados con Chewbacca. Mientras se encuentra custodiado por unos stormtroopers (Han Solo y Luke), el wookiee deja escapar un gruñido en uno de los pasillos de la Estrella de la Muerte, y un diminuto Mouse Droid se aleja aterrorizado y Chewie se encoge de hombros como reaccionando al asustado droide. George Lucas quería cortar esta escena, y fue Marcia quien la salvó.

En el libro The Secret History of Star Wars, Mark Hamill recuerda que cuando aparece el pequeño droide en el momento en que Chewbacca es llevado a la prisión y él le ruge, George quería cortar eso y Marcia insistió en que se quedara. Este es otro ejemplo de Marcia Griffin comprendiendo completamente por qué una película como esta debía tener esos momentos para ganarse a la audiencia, mientras que el director no lo veía de esa manera. Pero uno de los cambios más significativos que ella hizo, y que en sí está fuera del área de edición, fue insistir que Darth Vader matara a Obi-Wan Kenobi en el Episodio IV.

Originalmente, se suponía que iba a sobrevivir al duelo con Vader y huiría con Luke, Leia y Han. Pero fue Marcia quien insistió en que George Lucas matara a Obi-Wan en ese momento crucial, dándose cuenta de que él realmente no contribuyó mucho y simplemente se quedó parado. Pero su muerte se convirtió en uno de los momentos más emblemáticos del cine de ciencia ficción y en cierto modo las circunstancias sirvieron para amplificar su significado. En una entrevista de 1977 con Rolling Stone, Lucas dijo:

Estaba reescribiendo, estaba luchando con ese problema de la trama cuando mi esposa sugirió que matara a Ben, lo cual ella pensó que era una idea bastante extravagante, y dije: "Bueno, eso es una idea interesante, y había estado pensando en ella". La muerte de Ben fue un momento inesperado para el público, y amplió la naturaleza de lo que era la Fuerza, sin mencionar que permitió que Yoda emergiera en la siguiente película, una vez que Ben se fue como mentor de carne y hueso.

Sin embargo, a pesar de que estaban a punto de divorciarse a principios de la década de 1980, y de que nunca recibió el crédito por su trabajo en el Episodio V, Marcia ayudó a editar Star Wars: Episodio VI - El Regreso del Jedi - 80%. Y una vez más, las escenas que ayudó a editar le dieron a esa película su núcleo emocional que aún permite que los fans se conecten con la historia y sus personajes. Según The Secret History of Star Wars, ella editó las escenas de las muertes de Yoda y Anakin Skywalker. Estas emotivas despedidas son parte del corazón del viaje de Luke en la película y su última contribución significativa a la trilogía original. Qué legado dejar atrás y cuánto bien aportó mientras estuvo allí, en una saga que en las siguientes películas, que estuvieron únicamente a cargo de su creador, no lograron el mismo efecto. Queremos creer que la trilogía de precuelas hubiese sido muy diferente de contar con la visión de esta mujer.

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