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5 formas en las que Tony Stark expone la masculinidad tóxica

El superhéroe de Marvel Studios nos puede ayudar, si aprendemos de sus errores construiremos una masculinidad positiva.

La masculinidad tóxica es uno de los problemas más grandes de nuestra sociedad, y también uno de los más ignorados. La tradición del hombre que no muestra sus sentimientos y que denosta a los más débiles debe ser combatida, y el Instituto para el Desarrollo de Masculinidades Anti Hegemónicas (IDMAH) ha realizado un esfuerzo muy loable al respecto.

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A través de su cuenta oficial de Instagram, @demachosahombres, el IDMAH analizó en esta ocasión a Tony Stark / Iron Man, uno de los superhéroes de la cultura pop más queridos. En los cómics contaba con fanáticos incondicionales, pero la fama mundial llegó con el estreno de Iron Man - El Hombre de Hierro (93%) y el Universo Cinematográfico de Marvel, al que dio origen esa película.

Los personajes de ficción sirven para ejemplificar la masculinidad positiva y la masculinidad tóxica. Stark ayuda mucho a entender esta última, pues nos hace ver los aspectos que pueden mejorar los hombres para tener relaciones más sanas y responsables, para tener una vida emocional más equilibrada y para dar un buen ejemplo a sus semejantes. Estas son 5 formas en las que Tony expone la masculinidad tóxica:

1. Confundir confianza con egocentrismo. Una de las principales características de Tony Stark es su inteligencia, algo de lo que está sumamente orgulloso, y con razón. Sin embargo, en múltiples ocasiones lleva su orgullo al extremo de la arrogancia asumiendo que nadie puede tener algo que enseñarle y por ello negándose a escuchar a l@s demás.

Como muchos podrán recordar, Tony Stark peca de arrogante, como en Los Vengadores (92%), donde le presume a Steve Rogers que es un “genio, multimillonario, playboy, filántropo” y demerita la heroicidad del Capitán diciendo que proviene del laboratorio. En otra ocasión su extrema confianza y desdén por sus enemigos lo llevó a cometer un error en Iron Man 3 (79%), cuando reveló la dirección de su casa y retó al Mandarín.

2. No gestionar nuestras emociones de maneras sanas. La manera en la que Iron Man maneja sus emociones, positivas o negativas, es bebiendo, recluyéndose, y peleando física y verbalmente con quien tiene delante.

Especialmente en Iron Man 2 (72%) vemos el lado alcohólico de Tony, cuando está deprimido al descubrir que su vida corre peligro, pues el reactor arc que lo mantiene vivo lo envenena lentamente. Después lo vemos discutir con varios personajes en la saga de Los Vengadores, sobre todo con aquellos que no quieren seguir sus órdenes o que difieren con él en sus ideas.

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3. Cosificar a las personas con las que nos relacionamos. En su personaje de millonario mujeriego, cosifica a las mujeres coqueteando con ellas de manera inapropiada, usándolas como accesorios y minimizando sus logros. Mientras que a los hombres que se supone son sus amigos constantemente los usa para lograr sus propios objetivos.

La forma en la que Tony trataba a las mujeres en Iron Man - El Hombre de Hierro, donde se acuesta con desconocidas y al otro día las desecha como si fueran un producto de consumo más, no se vuelve a repetir en las siguientes entregas, pero en numerosas ocasiones manipula a sus compañeros Vengadores porque los subestima o se siente como el único con la capacidad de tomar decisiones importantes.

4. Justificar ser grosero por ser “irreverente”. Tony Stark es un personaje admirado por muchos hombres porque representa el ideal de la masculinidad hegemónica: millonario, inteligente, exitoso, atractivo para las mujeres. Sin embargo, al admirar estas cualidades llegamos a olvidar que en muchas ocasiones simplemente actúa como un patán y le ponemos el nombre de “irreverente”.

Luego del estreno de Avengers: Era de Ultrón (75%), muchos fans se quejaron por el inapropiado chiste que Joss Whedon puso en la boca de Tony Stark, cuando intenta levantar el martillo de Thor y dice que reinará Asgard con justicia pero que su primera orden será restaurar la “Prima Nocta” (Derecho de pernada), la nefasta práctica de señores feudales de acostarse con las novias de sus siervos en su noche de bodas.

5. Querer tener siempre la razón. A nadie le gusta equivocarse, pero tod@s lo hacemos, y ya va siendo hora de que como hombres empecemos a aceptar nuestros errores, pidamos perdón cuando es necesario, y aprendamos de lo sucedido para evitar repetirlo y crecer como personas.

Tony Stark, al ser un verdadero genio en el universo cinematográfico en el que habita, es un egocéntrico, como se mencionó antes, y por esa razón es incapaz de admitir que cometió errores. En la vida real los casos como los de Tony abundan, y ese tipo de actitudes solo impiden tener relaciones sanas.

En Avengers: Endgame (95%) el personaje redime gran parte de sus errores del pasado, si bien no deja de hacer chistes irreverentes y de presumir su inteligencia superior, a su manera se disculpa con Steve Rogers (entregándole el escudo de vibranium), trata con dignidad a las personas a su alrededor, porque aprendió lo valiosa que es la vida luego de que Thanos exterminara a la mitad de todo el universo; y demostró que había mucho más que egoísmo en su corazón cuando trató con amor a su hija y se sacrificó para salvar al universo incluso si eso significaba perder la vida.

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No todos tendremos la oportunidad de ser genios de la tecnología ni de salvar el universo sacrificando nuestra vida, pero podemos comenzar salvando nuestro entorno si cambiamos esas actitudes de masculinidad tóxica que Tony Stark ejemplifica tan bien. Aquí les dejamos la publicación original del Instagram del IDMAH:

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