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Peter Handke, guionista de Las Alas Del Deseo, recibe el premio Nobel de Literatura

El novelista, dramaturgo, director y guionista de cine recibió el reconocimiento por su valioso aporte en el campo de la literatura

Un premio Nobel estrechamente relacionado con el cine: el escritor Peter Handke acaba de recibir el Nobel de Literatura 2019 por su destacada contribución a la humanidad en el campo en el que se especializa. Pero lo suyo nunca han sido solo las novelas; es muy reconocido en el medio por su extensa carrera como dramaturgo y guionista gracias a sus numerosas participaciones en la escritura de obras de teatro y películas; siendo él quien adaptaba sus propias obras para la pantalla grande.

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En 1966 escribió su primera obra de teatro, Offending the Audience and Other Spoken Plays, y desde ahí no se detuvo. En el mismo año había debutado como novelista con Die Hornissen (The Hornets). A esto le siguieron numerosas entregas que incluyen relatos en prosa, poemas, novelas y ensayos. Todo intercalado con una que otra obra de teatro en el medio, pero fue en 1972 que dio el salto al cine y lo hizo con una novela que él mismo adaptó para el cine llamada The Goalie's Anxiety at the Penalty Kick.

Conocida en español como El miedo del arquero al tiro penal, el escrito de Peter Handke relata una historia arquero de fútbol llamado Joseph Bloch, que recorre una pequeña ciudad de fallar al atajar un tiro penal y salir suspendido de un partido. Mientras deambulaba cerca de un cine conoce a una de las cajeras y pasa la noche con ella. Toda cambia cuando de forma inesperada estrangula a la mujer y no le queda más que pasar el resto del día a la espera de que la policía lo detenga. La adaptación fue co-escrita por el propio Handke junto con Wim Wenders, que también la dirigió.



En 1978 estrenó la cinta The Left-Handed Woman, basada en una de sus propias novelas y que él mismo dirigió. Protagonizada por Bruno Ganz, cuenta la historia de un hombre que al regresar de un viaje de negocios de Finlandia se encuentra con la sorpresa de que su esposa quiere que la deje a ella y a su hijo solos. Esta fue producida por Wim Wenders y llegó al Festival de Cine de Cannes en la época. Cuatro años más tarde pasó por el Festival de Cine de Venecia con la película The Absence, basada en su novela homónima, que sigue la vida de cuatro personajes que son descritos como el jugador, la mujer, el soldado y el hombre mayor. Este nuevo trabajo como director de cine lo volvió a juntar con el actor austríaco Bruno Ganz, pero estaba lejos de ser la última vez en la que iban a colaborar en el séptimo arte.

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Podría decirse que su aporte más célebre en el medio tiene que ver con el clásico moderno Las Alas Del Deseo - 98% de Wim Wenders. Nuevamente con Ganz en el proyecto, el actor, que por cierto falleció el pasado mes de febrero a los 77 años, interpretó a un ángel que se enamora de una mortal y desea ser humano para poder experimentar las emociones y sentimientos de los que ha sido testigo por años, aún cuando eso significa sacrificar su inmortalidad. Handke co-escribió el guión de la historia junto al director, y fue él quien también escribió el poema que recita el protagonista.

Con la ciudad de Berlín en la época posguerra, el ángel Damiel (Ganz), cansado de velar por el lugar y sus habitantes sin poder ser uno de ellos, recita las palabras de La canción de la infancia (Lied vom Kindsein), que dejaron una huella imborrable en la cultura popular.

Cuando el niño era niño,
andaba con los brazos colgando,
quería que el arroyo fuera un río,
que el río fuera un torrente,
y este charco el mar.

Cuando el niño era niño,
no sabía que era niño,
para él todo estaba animado,
y todas las almas eran una.

Cuando el niño era niño,
no tenía opinión sobre nada,
no tenía ningún hábito,
frecuentemente se sentaba en cuclillas,
y echaba a correr de pronto,
tenía un remolino en el pelo
y no ponía caras cuando lo fotografiaban.

Cuando el niño era niño
era el tiempo de preguntas como:
¿Por qué yo soy yo y no soy tú?
¿Por qué estoy aquí y por qué no allá?
¿Cuándo empezó el tiempo y dónde termina el espacio?
¿Acaso la vida bajo el sol es tan solo un sueño?

Lo que veo oigo y huelo,
¿no es sólo la apariencia de un mundo frente al mundo?
¿Existe de verdad el mal
y gente que en verdad es mala?
¿Cómo es posible que yo, el que yo soy,
no fuera antes de existir;
y que un día yo, el que yo soy,
ya no seré más éste que soy?

Cuando el niño era niño,
no podía tragar las espinacas, las judías,
el arroz con leche y la coliflor.
Ahora lo come todo y no por obligación.

Cuando el niño era niño,
despertó una vez en una cama extraña,
y ahora lo hace una y otra vez.
Muchas personas le parecían bellas,
y ahora, con suerte, solo en ocasiones.

Imaginaba claramente un paraíso
y ahora apenas puede intuirlo.
Nada podía pensar de la nada,
y ahora se estremece ante a ella.

Cuando el niño era niño,
jugaba abstraído,
y ahora se concentra en cosas como antes
sólo cuando esas cosas son su trabajo.

Cuando el niño era niño,
como alimento le bastaba una manzana y pan
y hoy sigue siendo así.

Cuando el niño era niño,
las moras le caían en la mano como sólo caen las moras
y aún sigue siendo así.
Las nueces frescas le eran ásperas en la lengua
y aún sigue siendo así.

En cada montaña ansiaba
la montaña más alta
y en cada ciudad ansiaba
una ciudad aún mayor
y aún sigue siendo así.

En la copa de un árbol cortaba las cerezas emocionado
como aún lo sigue estando,
Era tímido ante los extraños
y aún lo sigue siendo.
Esperaba la primera nieve
y aún la sigue esperando.

Cuando el niño era niño,
tiraba una vara como lanza contra un árbol,
y ésta aún sigue ahí, vibrando.

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