No podemos dejar de comparar las cintas que vimos en la primera década de los años 2000, cuando Hugh Jackman, un actor de musicales y chick flicks, se posicionó como el Wolverine ideal, esta primera trilogía de X-Men con esta nueva generación.
Es claro que después de X-Men: La Batalla Final, las películas protagonizadas por James McAvoy y Michael Fassbender tienen un sentido, un ritmo e incluso arcos dramáticos diferentes.
Al respecto el productor de Simon Kinberg reconoce las películas sobre los años mozos de Magneto y el profesor X culminan su ciclo con la próxima aparición de X-Men: Apocalipsis.
"Se entrega en la historia dramática y las emociones de las últimas dos películas. Se siente realmente como la culminación de los cuatros personajes — McAvoy, Fassbender, Nic Hoult y Jen [Lawrence]. Esta es la película más grande en escala física y podría decir, emocional, porque ésta es la culminación de esta mini trilogía de historias."