En la edición más reciente del Festival Internacional de Cine de Venecia, Guillermo del Toro presentó su esperada adaptación de ‘Frankenstein‘, protagonizada por Jacob Elordi y Oscar Isaac. Más allá de la expectativa por el filme, el director mexicano generó titulares con sus declaraciones sobre la inteligencia artificial (IA), un tema que lo ha acompañado en los últimos años y que vuelve a ponerlo en el centro del debate cultural.
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“No le tengo miedo a la inteligencia artificial”
Durante la conferencia de prensa oficial, Guillermo del Toro soltó la frase más retadora hacia esta nueva forma de tecnología (vía Variety): “No le tengo miedo a la inteligencia artificial. Le tengo miedo a la estupidez natural.” Con su característico humor oscuro, el cineasta convirtió su postura en un titular instantáneo y reafirmó que su preocupación no está en las herramientas tecnológicas, sino en la manera en que los seres humanos las utilizan.

Lejos de mostrarse alarmista, Del Toro señaló que lo urgente es recordar nuestra propia humanidad. En sus palabras, el problema no es la máquina, sino la falta de imaginación, empatía y responsabilidad en una época marcada por el miedo y la polarización.
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¿Es ‘Frankenstein’ una metáfora de la IA?
Las declaraciones llevaron a una pregunta inevitable: ¿es ‘Frankenstein‘ una metáfora de la inteligencia artificial? El director fue contundente: “No está pensada como una metáfora de eso.” Para él, la película habla de otra cosa. “Vivimos en un tiempo de terror e intimidación, sin duda. Y no hay tarea más urgente que mantener, en un tiempo en el que todo nos empuja hacia una comprensión bipolar de nuestra humanidad. La película intenta mostrar personajes imperfectos y el derecho que tenemos a seguir siendo imperfectos, y el derecho que tenemos a comprendernos unos a otros bajo las circunstancias más opresivas.”
Con esta explicación, el realizador dejó en claro que su adaptación del clásico de Mary Shelley no debe ser vista como una alegoría del presente tecnológico, sino como una exploración íntima sobre lo humano en su fragilidad y contradicciones.
Un rechazo sostenido a la IA en el arte
Las palabras de Venecia no surgieron en el vacío. En julio de este mismo año, durante la San Diego Comic-Con, el director de ‘El laberinto del fauno‘ había reiterado su oposición a la inteligencia artificial en la creación artística. En aquella ocasión declaró: “Una de las otras cosas de las que estoy en contra es que la gente dice que puedes hacer arte con una app y lo siento, no puedes. No puedes simplemente presionar un botón, porque entonces no sabrás el principio o el final de esa idea que estabas planteando.”
En el mismo evento utilizó una metáfora contundente para distinguir entre lo auténticamente creativo y lo superficial: “El dulce es un adorno, la proteína es nutritiva, esa es la diferencia y la diferencia es personalidad, conocimiento y emoción. Esas son las tres cosas que deben existir para que haya arte y lo siento, no lo puede crear una maldita aplicación.”
Un debate que Del Toro ha alimentado desde 2022
El rechazo a la inteligencia artificial no es nuevo en su discurso. Durante la promoción de ‘Pinocho‘ en 2022, Del Toro citó al maestro japonés Hayao Miyazaki para enfatizar sus reservas ante la animación generada por algoritmos. “La IA puede interpolar información pero nunca podrá dibujar. Nunca podrá capturar una emoción o una expresión o la suavidad de un rostro humano”, dijo entonces. Y añadió: “Como dice Miyazaki, es un insulto a la vida misma.”
El fragmento de Miyazaki al que aludía pertenece al documental ‘NHK Special: Hayao Miyazaki — The One Who Never Ends’, donde el fundador de Studio Ghibli reaccionó con repulsión a un experimento de animación, bastante grotesco. Al retomarlo, Del Toro se alineaba con una generación de creadores que defienden el arte como un acto íntimo, imperfecto y profundamente humano. Tres años después, en pleno lanzamiento de ‘Frankenstein‘, el cineasta sostiene esa convicción con la misma fuerza.

“Depresión postparto”: la confesión de un proyecto personal
Además de sus declaraciones sobre la IA, Guillermo del Toro habló del impacto emocional de haber concluido ‘Frankenstein‘, un proyecto que persiguió durante décadas. “He estado siguiendo a la criatura desde que era niño. Esperé a que la película se hiciera en las condiciones correctas, tanto creativamente como en términos de alcanzar la escala para hacerla diferente y para hacerla a un nivel en el que pudieras reconstruir el mundo entero”, relató sobre el origen de su obsesión.
Tras describir la culminación de esta búsqueda como un sueño cumplido, el director confesó con ironía que el final de la producción lo dejó con una sensación difícil de procesar: “Estoy en depresión postparto.” Una manera emotiva de expresar lo duro que es dejar atrás el sueño… pero dejándonos su versión definitiva del mito de Mary Shelley.
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