Oscar 2023: Argentina, 1985 gana como Mejor Película Extranjera

Oscar 2023: Argentina, 1985 gana como Mejor Película Extranjera

La cinta de Santiago Mitre, Argentina, 1985 disecciona paso a paso el juicio contra el dictador argentino Rafael Videla y la cúpula de los militares que ejercieron el poder durante su mandato. Este no es sólo uno de los casos judiciales más importantes de la historia argentina, sino que ha sido único en su tipo […]

Por Verónica Sánchez el 12 marzo, 2023

La cinta de Santiago Mitre, Argentina, 1985 disecciona paso a paso el juicio contra el dictador argentino Rafael Videla y la cúpula de los militares que ejercieron el poder durante su mandato. Este no es sólo uno de los casos judiciales más importantes de la historia argentina, sino que ha sido único en su tipo en el mundo, y el filme se atreve a mostrar esta crudeza con una mezcla de formalidad e irreverencia, mismas formas que acompañaron al equipo de la fiscalía que se enfrentaba al mayor reto de la democracia de su país.

Sigue leyendo: Óscar 2023: director de Todo en todas partes al mismo tiempo pide a fans que no sean tóxicos si la película no gana

Esta junta militar llegó al poder en el país en 1976 y encabezó un régimen de terror que duró hasta 1983. La narrativa se vuelca en los testimonios reales de decenas de casos que en estrado que contaban las historia de Argentina en su hora más oscura. La genialidad de Mitre consiste en no tener miedo a colar momentos puntuales de humor como desahogo de la tensión dramática presente durante la historia, diferenciándose así de las maneras usuales con las que este tipo de historias son contadas en la Latinoamérica.

Esta es una cinta cruda por su carácter histórico y verídico, pero apunta al público general al apostar por una narrativa entretenida, que por momentos mezcla el género judicial con el thriller, en medio de una Argentina que hasta su presente vive confrontada internamente por sus distintas ideologías políticas. Así, el guión disipa la tensión dramática de la atmósfera con una historia dinámica que se atreve a ir más allá por medio de personajes perfectamente balanceados e interpretados.

La película también subraya la importancia del relevo generacional en la lucha por los derechos humanos y el progreso de una democracia golpeada por décadas de violencia, en este sentido el reparto más joven le brinda a la historia de una frescura en pantalla que difícilmente puede resultar tediosa para el espectador manteniéndolo interesado en el proceso judicial así como en las historias individuales de cada uno de los personajes, aquí Juan Pedro Lanzani y Santiago Armas Estevarena brillan con sus personajes.

Te recomendamos: Seth Rogen dice que los críticos de cine destruyen carreras: “es devastador”

Pero desde luego tampoco queda de lado el eje central de la narración por medio de un Ricardo Darín soberbio quien es capaz de matizar todos los dilemas morales que presenta la cinta por medio de personajes que ejercieron puestos gubernamentales durante la dictadura y que de alguna manera no vieron o no quisieron ver los horrores que se llevaban a cabo en ella.

La cinta toca fibras altamente sensibles dentro de la memoria latinoamericana que durante su historia ha vivido una consecución de actos de violencia emitidos por el estado, en concreto las distintas dictaduras militares acontecidas durante el siglo XX en nuestra región que lo mantuvieron bajo el yugo de la más terrible violencia e impunidad. Con este marco el director regala a la audiencia la oportunidad de realizar un ejercicio de memoria histórica mostrando todo aquello que es posible en la búsqueda de justicia y derechos para una sociedad.

Más allá de la veracidad de los hechos — que lo son— o de la verosimilitud de la historia — que la tiene—, el guión se encuentra también estructurado que es posible pasar de una risa tonta al más desgarrador del de los llantos en cuestión de un par de segundos, todo esto inmerso en un sombrío tribunal que no ofrece mucha certezas a las víctimas.

Por momentos la película luce como un ensamble coral con la figura de las madres de la Plaza de Mayo y las víctimas de fondo, mientras los fiscales buscan sobrevivir a la responsabilidad del juicio y las jóvenes generaciones que aún luchan en una sociedad en pro del gobierno militar, con cada uno de estos elementos relatados por una elegante cadencia. Este retrato perfecto de un momento histórico monumental bien vale un Óscar.

No te vayas sin leer: Chloé Zhao ya está escribiendo el guión de su western futurista de Drácula

Contenido relacionado

Contenido relacionado