George R.R. Martin no se cansa (ni se cansará) de decirlo: J.R.R. Tolkien y su obra maestra siguen siendo centrales en su carrera y en su forma de entender la fantasía. Durante su participación en Iceland Noir, en Reikiavik, el autor de Canción de hielo y fuego habló con entusiasmo sobre lo que sintió al leer por primera vez El Señor de los Anillos, recordó cómo lo marcaron las aparentes muertes de Gandalf y Frodo, y celebró, una vez más, la capacidad del Profesor para crear mundos que se sienten más reales que la vida cotidiana.
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¿Por qué Martin insiste tanto en hablar de Tolkien?
En Islandia, Martin volvió a explicar algo que ha repetido durante décadas: su entrada a la fantasía ocurrió gracias a El Señor de los Anillos y, en particular, a la secuencia de Moria. Dijo que, cuando era estudiante, se llevaba el libro a clase y que las páginas le despertaron memorias que aún conserva con nitidez: la sombra de los túneles, el miedo del grupo, el combate con el Balrog.

El recuerdo lo expresó con una frase que definió ese periodo de su vida:
“Los mejores libros que he leído, no los he leído, los he vivido.”
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Para Martin, Moria eclipsó incluso a las personas que tenía enfrente en el salón de clases. Expresó que el Balrog es “más real” en su memoria que varios profesores de aquellos años, y que la lectura de Tolkien se convirtió en una experiencia emocional intensa, casi física. Esa vivencia lo marcaría tanto que años después la tomó como referencia para su estilo narrativo, en especial cuando decidió que en Canción de hielo y fuego habría muertes inesperadas y consecuencias irreversibles para personajes centrales.
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El impacto que le provocó la caída de Gandalf fue determinante. Martin relató que no podía creer lo que estaba leyendo:
“¡Nos hemos quedado sin Gandalf, la Compañía está condenada!”
Recordó que en ese punto de la historia sentía que ninguno de los otros personajes estaba listo para tomar el liderazgo, y que la ausencia del mago lo hundió en una sensación de incertidumbre total. Y aunque Tolkien luego lo devolviera a la vida, dijo que fue una decisión que él nunca olvidó y que lo llevó a reflexionar sobre los riesgos narrativos: el poder de una pérdida real frente a la seguridad del regreso.
En esta ocasión también habló de otro momento que lo impactó: cuando creyó que Frodo había muerto. Mencionó cómo esa impresión lo tomó por sorpresa igual que a Sam, y cómo esa escena lo hizo reconsiderar lo que un libro puede provocar en un lector.
Estas reflexiones refuerzan lo que ya había comentado en octubre durante un panel en New York Comic Con, según reportó The Hollywood Reporter. Allí, Martin dijo que internet suele tergiversar sus palabras y publicar titulares del tipo “Martin ataca a Tolkien”, cuando en realidad sus comentarios nacen de un lugar de respeto. Lo repitió ante el público: Tolkien es “el escritor más influyente” de toda su vida, y debatir sus decisiones narrativas no significa cuestionar su valor, sino participar en una conversación literaria que él considera necesaria.
Tolkien como estándar de creación: nombres, lenguas y un mundo imposible de imitar
En Iceland Noir, Martin también habló sobre uno de los temas que más se le preguntan: cómo crea tantos nombres, regiones y personajes sin perder el control de su propio mundo. Su respuesta fue inmediata: con dificultad, y siempre recordando que Tolkien estableció un estándar casi inalcanzable.
Dijo que admira profundamente la musicalidad de nombres como Bilbo Bolsón o Aragorn, hijo de Arathorn. Y señaló la diferencia clave entre ambos autores:
“Yo no soy como Tolkien. Él no es que inventara palabras, sino lenguajes.”

Enumeró ejemplos: quenya, sindarin, khuzdul, adunaico, la lengua negra. Explicó que, cuando intenta crear nombres de montañas, a veces termina pensando en opciones que suenan perfectas… solo para recordar que Tolkien ya las usó antes.
En paralelo, defendió una vez más el capítulo del “Saneamiento de la Comarca”, un cierre que considera fundamental para mostrar el verdadero costo de la guerra. Esa visión (la importancia de las consecuencias) es algo que él mismo ha aplicado en su saga desde sus primeras páginas.
A pesar de las bromas sobre su propio proceso creativo, Martin aseguró que seguirá honrando el legado de Tolkien y profundizando en la forma en que la obra del Profesor lo moldeó como lector y creador. Y aunque no habló de fechas, reiteró, como hizo en octubre, que continúa trabajando en ‘The Winds of Winter’, incluso si otros proyectos llaman su atención de vez en cuando: para él, la fantasía sigue siendo un territorio donde Tolkien dejó huella, y donde él quiere seguir aportando desde su propia voz.
Con información de Los Siete Reinos.
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