El final de ‘Stranger Things’ explicado: Sacrificios, despedidas y un cierre definitivo

El final de ‘Stranger Things’ explicado: Sacrificios, despedidas y un cierre definitivo

Aunque el cierre tiene ambigüedad sobre el destino de un personaje, la serie apuesta por un final concluyente

Por Arturo Lopez Gambito el 1 enero, 2026

Tras cinco temporadas, 42 episodios y casi una década en emisión, ‘Stranger Things’ llegó a su conclusión con un episodio final de 128 minutos titulado ‘The Rightside Up’. El desenlace no solo pone fin al conflicto con Vecna y el Upside Down, sino que cierra el arco emocional de sus protagonistas con decisiones drásticas, saltos temporales y un último gesto que remite al origen mismo de la serie. Aunque el final ha resultado divisivo para parte del público, la historia se despide con una intención clara: concluir el viaje de Hawkins de manera definitiva, aun dejando espacio para la interpretación.

El plan final y la caída de Vecna

El episodio comienza con una estrategia conjunta que refleja hasta qué punto el conflicto ha superado cualquier enfrentamiento previo. El plan consiste en que Eleven, Kali y Max entren en la mente de Vecna para matarlo desde dentro, mientras Dustin, Steve y el resto del grupo se adentran en el Abismo para rescatar a Holly y a los otros niños atrapados. Al mismo tiempo, Hopper prepara la destrucción del Upside Down mediante explosivos C-4, consciente de que ese mundo es el vínculo directo entre el Abismo y la realidad.

Póster del final de 'Stranger Things' (imagen: Netflix)
Póster del final de ‘Stranger Things’ (imagen: Netflix)

Cuando Henry Creel finalmente se adentra en la cueva que lo ha atormentado desde su infancia, parece completamente imparable. La situación se complica aún más cuando Kali es abatida por el teniente Akers y el Mind Flayer —que alberga a Vecna y a su mente colmena— vuelve a despertar. La confrontación se desarrolla en varios frentes, tanto físicos como mentales, subrayando que el enemigo no puede ser derrotado desde un solo plano.

Dentro de la mente de Vecna, Eleven y Will logran herirlo e inmovilizarlo, pero es Joyce quien da el golpe final al decapitarlo con un hacha. Con la muerte de Vecna, el cuerpo físico del Mind Flayer también es destruido, marcando el colapso del principal antagonista que había definido la serie desde su primera temporada.

El sacrificio de Eleven y la desaparición del Upside Down

A pesar de la victoria, el episodio dista de concluir ahí. Con casi una hora restante, surge un nuevo conflicto cuando la doctora Kay y el ejército aparecen para llevarse a Eleven bajo custodia. En una de las escenas más cargadas del final, Eleven entra en la mente de Mike y le confiesa que ha tomado una decisión irreversible: poner fin a su propia vida para detener definitivamente todo lo que ha ocurrido.

Ambos se despiden en un momento íntimo, se dicen que se aman y aceptan la separación como un acto necesario. En el mundo real, Eleven se coloca frente al portal del Upside Down. Cuando Hopper detona el C-4, Eleven desaparece junto con ese mundo alterno, borrado de la existencia en la explosión. La serie presenta este momento como un sacrificio consciente, no como una derrota, y lo sitúa como el precio final para cerrar la herida que conectaba Hawkins con el Abismo.

Un salto al futuro y vidas que continúan

Tras la explosión, la historia avanza 18 meses. Es el día de graduación. Hawkins ya no es el epicentro del caos, y los personajes comienzan a ocupar nuevos lugares en el mundo. Hopper anima a Mike a seguir con su vida, mientras este, durante la ceremonia, escucha una interferencia en los altavoces que le recuerda a Eleven, una señal ambigua que mantiene viva la duda.

El epílogo muestra a Nancy trabajando en un periódico, a Jonathan estudiando cine en la Universidad de Nueva York y a Steve enseñando educación sexual y entrenando béisbol en los suburbios. Joyce acepta la propuesta de matrimonio de Hopper y ambos deciden mudarse a Montauk, una localización cargada de significado dentro del propio mito de la serie.

Mientras tanto, Will, Dustin, Mike, Lucas y Max se reúnen para una última partida de Dungeons & Dragons, cerrando la historia de la misma forma en que comenzó: un grupo de amigos alrededor de una mesa.

'Stranger Things 5' (imagen: Netflix)
‘Stranger Things 5’ (imagen: Netflix)

¿Murió realmente Eleven?

El episodio no ofrece una respuesta cerrada. Mike plantea una teoría: cuando Eleven “murió”, el ejército estaba utilizando máquinas diseñadas para incapacitarla. Según él, Kali pudo haber creado una ilusión de Eleven en el último instante, permitiendo que la verdadera escapara. La escena final refuerza esa posibilidad al mostrar a una figura caminando por montañas hasta llegar a unas cascadas que Eleven había soñado visitar.

Sin embargo, la serie deja claro que esta es la versión de la historia que Mike decide creer. No se confirma ni se desmiente, trasladando la interpretación final al espectador.

Un cierre definitivo, aunque no unánime

El final de ‘Stranger Things’ apuesta por la resolución antes que por el misterio perpetuo. Vecna es derrotado, el Upside Down desaparece y los personajes siguen adelante con sus vidas. Aun así, la ambigüedad en torno a Eleven evita un cierre completamente hermético y mantiene viva la conversación.

Puede que no todos estén satisfechos con las decisiones tomadas, pero la serie se despide fiel a sus temas centrales: la amistad, el sacrificio y la idea de que incluso las historias más oscuras pueden cerrarse regresando al lugar donde todo comenzó. Con un spin-off en desarrollo, el universo de ‘Stranger Things’ podría continuar, pero la historia de Hawkins, tal como se conocía, ha llegado a su fin.

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