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El cine mexicano estrenado en noviembre 2018, bajo el escrutinio de la crítica

En el penúltimo mes del año, cosas interesantes ocurrieron con el cine mexicano en cartelera. Así nos lo hacen ver nuestros críticos invitados.

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El cine mexicano estrenado en noviembre 2018, bajo el escrutinio de la crítica

En el penúltimo mes del año, cosas interesantes ocurrieron con el cine mexicano en cartelera. Así nos lo hacen ver nuestros críticos invitados.

POR Fco. Javier Quintanar Polanco -

Noviembre marcó un hito en el cine nacional. No solo por lo acontecido con Roma - 99%, sino porque en ese período se alcanzó la cifra más alta del año en lo referente a producciones y coproducciones mexicanas que lograron el estreno en salas comerciales y/o del circuito cultural. 18 títulos vieron la luz durante este mes, la mayoría de ellos documentales o películas de drama. Curiosamente, la comedia estuvo un tanto ausente este mes, ya que solo dos películas de las 18 caen en dicha categoría.

Sobre esto y otras cuestiones relacionadas con los estrenos mexicanos de noviembre, como cada mes invitamos a un trío de críticos y periodistas especializados a compartirnos sus puntos de vista sobre lo acontecido.

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Nancy Mora - Directora de Revista Encuadres.

A un mes de que concluya el año, el cine mexicano continuó con una muy buena racha en la cartelera comercial, no solo por el número de estrenos que durante el mes de noviembre llegaron al público en general -casi la veintena de estrenos-, sino también por la gran expectativa que crearon algunos de ellos.

Sí, noviembre fue el mes del controversial estreno de Roma, la más reciente película del mexicano ganador del Oscar Alfonso Cuarón, quien después de muchos años y ya con una consolidada carrera en Hollywood tras el éxito de Gravedad - 96%, logró concretar uno de sus más grandes sueños como cineasta, realizar la película sobre su infancia en una nostálgica y espectacularmente recreada colonia Roma de principios de los años 70.

Aunque Roma solo pudo estrenarse en unos 40 cines del circuito alternativo y no llegó a las miles de pantallas del duopolio Cinépolis-Cinemex, eso no evitó que arrasara con los buenos comentarios por parte de la crítica y del público que tras hacer largas filas en taquillas como la de Cineteca Nacional lograron un lugar para poder disfrutar de la extraordinaria experiencia sensorial que ofrece la cinta protagonizada por Yalitza Aparicio, Nancy García García y Marina de Tavira, en la que Cuarón no solo hace referencia a su relación con su nana “Libo”, sino que además rinde un homenaje a las mujeres que marcaron su infancia y al barrio donde creció e inició su amor por el cine.

Roma ha sido el tema más que comentado por la crítica, habrá quien la considera la mejor película mexicana del año, y si no lo es —porque el tema habría que debatirse a profundidad— al menos si será la que más premios internacionales podría recolectar, desde el León de Oro en el Festival de Venecia hasta las tres nominaciones a los Golden Globes y las muy probables nominaciones a los Premios Oscar.

Pero más allá de lo comentado sobre Roma, existe otro fenómeno que tiene que ver con el cine mexicano, y es que aunque todo mundo habla sobre este trabajo, la realidad es que no fue lo único —por fortuna— que se estrenó y pudimos ver cintas como Bayoneta - 38%, tercer largometraje de Kyzza Terrazas, donde el actor Luis Gerardo Méndez encarna al boxeador mexicano Miguel “Bayoneta” Galíndez, quien tras retirarse del boxeo a causa de un incidente en el ring que lo deja marcado, se exilia a Finlandia. En la cinta, Méndez se aleja de los personajes que lo hicieron famoso y nos regala una gran actuación al meterse en la piel de un pugilista trastornado por la culpa y que lo único que realmente anhela es reencontrarse consigo mismo y su familia.

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Otro estreno que bien valió la pena ver en pantalla grande fue Cría Puercos, de Ehecatl Garcia, ópera prima del Centro de Capacitación Cinematográfico, un filme que conecta con el público a través del drama de Esmeralda (Concepción Márquez) y su relación con una cuina que provoca lágrimas y carcajadas pero que también nos permite ver la forma en que se vive un duelo y el retrato de la solidaridad que se da en algunas comunidades de nuestro país.

La comedia mexicana estuvo representada este mes por Loca Por El Trabajo, dirigida por Luis Eduardo Reyes, en la que Bárbara de Regil interpreta a una mujer adicta al trabajo, en realidad una historia que, si bien pudo pasar sin pena ni gloria, ha sido vista por más de un millón de personas y ello se debe en gran medida al éxito de la serie Rosario Tijeras, protagonizada por la propia Regil.

Un caso totalmente distinto fue Estrellas Solitarias, ópera prima de Fernando Urdapilleta, que después de tres años de haber sido terminada por fin tuvo un espacio en la cartelera comercial y registró un sold out en sus primeras funciones en la Cineteca Nacional. Urdapilleta y su cast —encabezado por Danna Karvelas y Jorge Arriaga— nos regalan una película divertida que cuenta, a partir de una mezcla de géneros, la historia de dos travestis que salen avante en una sociedad machista e intolerante.

En cuanto a documentales destacó Resurrección - %, de Eugenio Polgovsky, y Chivas: La Película, dos trabajos complemente distintos tanto en su contenido como en su ejecución, el primero sobre la situación del llamado “Niágara mexicano”, siendo el último trabajo fílmico de Polgovsky, quien en cada uno de sus trabajos mostró su preocupación por el medio ambiente. El segundo documental es sobre el equipo de futbol de Guadalajara en un acercamiento a través de sus propios protagonistas con un formato clásico que parece estar solo dirigido a sus fans.

Si bien Roma acaparó los reflectores en cuanto a cine mexicano se refiere e injustamente eclipsó los demás estrenos que no tuvieron ni el presupuesto ni el nombre de Cuarón, lo rescatable sigue siendo la diversidad en cuanto a temáticas y géneros se refiere, porque al final lo importante es que el cine mexicano pueda verse y sea el público el que tenga la última palabra a la hora de comprar un boleto.

Alejandra Lomelí - Crítica de cine y editora en varios medios especializados. Editora de Base de Datos y Enciclopedia Cinéfila en Tomatazos y fundadora del blog El Cine que Soy.

En primera instancia, noviembre parecía ser un mes relajado en cuanto a estrenos mexicanos, sin embargo, al hacer el recuento de lo que llegó a la cartelera nos encontramos con uno de los meses en que las producciones mexicanas arribaron en un promedio de 3 a 4 largometrajes por semana facilitado en gran medida por ser un mes con cinco viernes. Se tuvieron en total 16 estrenos, 18 si tomamos en cuenta dos producciones que entraron en el limitado circuito cultural del área metropolitana, además, este periodo fue particularmente especial porque si bien todavía no se llevaba a cabo su estreno oficial en Netflix, la elogiada película Roma - 99% de Alfonso Cuarón, contó con un preestreno en varias salas de la capital. Pero antes de abordar la película más esperada del año, repasemos otras consideraciones.

A grandes rasgos, noviembre fue un abanico de opciones y, a diferencia de otros meses en que la comedia ha mostrado su supremacía, éste se caracterizó por la diversidad de temas, géneros y estilos, punto que de entrada podríamos anotar como favorable cuando una de las consignas es eso, la diversificación. Así, pudimos ver películas de pequeño presupuesto que más que experimentar con el lenguaje cinematográfico buscaban contar historias intimistas (Bayoneta / Sinvivir), emotivas (Cría Puercos) o alocadas (Estrellas Solitarias); las comedias de mayor presupuesto destinadas a espacios más comercial también se manifestaron (Loca por el Trabajo), mientras que los documentales tuvieron una exposición sobresaliente gracias a la llegada de Resurrección, de Eugenio Polgovsky, y Érase una vez, de Juan Carlos Rulfo, dos de los cineastas más respetados del género en México.

Sin películas particularmente llamativas o rimbombantes (Roma se cuece aparte), el cine mexicano que llegó durante noviembre se caracterizó por su bajo perfil, ni siquiera Los Inquilinos, Silencio - 30% o Cygnus, películas trazadas bajo parámetros del terror-fantástico que suelen conseguir éxito en taquilla a pesar de sus historias poco imaginativas, resonaron entre la audiencia que prefirió abarrotar las salas destinadas a los blockbusters norteamericanos Bohemian Rhapsody: La Historia de Freddie Mercury - 51%, Animales Fantásticos: Los Crímenes de Grindelwald - 48% o Wifi Ralph - 91%.

Ni la comedia Loca por el Trabajo que abordaba una fallida idea de empoderamiento femenino y despertar sexual algo tardío o la sensiblera reflexión sobre la enseñanza y el poder del aprendizaje en La Promesa, consiguieron llamar la atención del público a pesar de contar con actores popularmente conocidos como Bárbara de Regil y Rafael Inclán, respectivamente. Eso en el rubro de cine comercial, aunque aquí también podríamos añadir el documental Chivas: La Película que, aunque muestra una producción con holgado presupuesto e impecable sentido de la narrativa visual, su temática e historia son para un público limitado.

Las propuestas más atractivas las pudimos apreciar en aforos del circuito cultural/de arte, aunque no todas brillaron por su calidad, por ejemplo, los documentales Juventud Brava. Cara a cara y El Reino de la Sirena, la primera buscando ser un registro de la vida y entrenamiento de los forcados (mozos que participan en las corridas de toros parando las embestidas de los animales), mientras que la segunda cuenta una leyenda con repercusiones sociales que rige la vida de un pueblo de pescadores en Nicaragua; quedan como trabajos a medio camino que en sus intentos por evadir el clásico documental de cabezas parlantes o convencional, terminan entregando testimonios fallidos y registros meramente antropológicos que entierran la verdadera narración.

Por el contrario y aunque no se arriesga con una propuesta formal innovadora, Un Exilio: Película Familiar, queda como un documental valioso por el testimonio de vida y rescate de la memoria personal-histórica sobre la llegada de exiliados españoles a México; valioso también por lo que provoca en los espectadores quienes externaron su emoción y agradecimiento al director Juan Francisco Urrusti al finalizar la función en la que estuve presente porque, ¿quién si no el cine para las catarsis masivas?

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Algo que también se debe destacar de este mes es la variedad de personajes que mostraron las películas, principalmente Cría Puercos, Bayoneta, Sinvivir y Estrellas Solitarias, producciones de buena manufactura que abordaron historias sobre personajes en soledad, marginados y con vidas miserables, es decir, seres poco vistos en los largometrajes de la última década que siempre han privilegiado la comedia, las caras bonitas y los enredos románticos.

Como ya adelantaba, los documentales Érase una Vez y Resurrección se erigen como las mejores producciones del mes, no por nada Rulfo y Polgovsky fueron los que inauguraron la ola de destacados documentalistas mexicanos cuya ambición era expandir las posibilidades de la no ficción, conjuntando imágenes arrebatadoras y testimonios de una forma poética, sus recientes trabajos (último en el caso de Polgovsky, quien falleció repentinamente en 2017) no son la excepción y, aunque el de Polgovsky tiene un interés claramente ambientalista, esto no le resta que se adhiera a sus intenciones artísticos; ambas son piezas artesanales que reafirman a dos autores en total madurez cinematográfica.

Finalmente, Roma - 99%, la película más comentada y esperada del último bimestre del año. Roma que ha hecho historia y se ha perfilado como una de las favoritas para la temporada de premios. Roma que agotó boletos en los cines que realizaron su estreno limitado. Son muchos los valores del proyecto más personal de Alfonso Cuarón el mayor de ellos es que ha entregado una de las mejores producciones de los últimos años (por lo menos del 2000 a la fecha), así como el mejor diseño de sonido del cine mexicano y, aunque Cuarón ha hecho un ejercicio de memoria poético y embriagador, su argumento tiende a engolosinarse con elementos de los cuales se podría prescindir como es el caso del contexto histórico, sin embargo, lo que Roma ha logrado es abrir el debate sobre las formas de producción y exhibición futuras, así como el papel (y poder) de Netflix.

Por otro lado, Roma también ha creado un fenómeno cultural y ha hecho que los espectadores mexicanos atiborren los cines y agoten, en cuestión de segundos, todas las localidades para ver una película local, la última vez que ocurrió esto fue con películas menos propositivas como No eres tú, soy yo, No se aceptan devoluciones - 55% o ¿Qué Culpa Tiene el Niño? - 54% Y, ante eso, ¡Salve, Roma!

Eric Ortiz García - Editor de Cinema Inferno, colaborador de Screen Anarchy, Butaca Ancha y Mundo Mórbido, y parte del equipo de programación de Fantastic Fest.

La película del mes de noviembre, y por mucho, fue Roma de Alfonso Cuarón, la cual nos lleva hasta las entrañas de una familia mexicana entre 1970 y 1971. La cámara está puesta en la cotidianidad y el nivel de detalle se aprecia en cómo se da seguimiento a cuestiones mundanas que, en el papel, podrían decir poco o nada. Por otra parte, si en Y Tu Mamá También - 92% Cuarón filmó su road trip sin ignorar el entorno de los caminos recorridos por los personajes, en Roma hace lo propio con la Ciudad de México, con una excelsa recreación del México de esa época.

En el sentido de la carga dramática, Cuarón toma a dos mujeres, Cleo (Yalitza Aparicio) una joven de origen mixteco que labora como ayudante de una familia de clase media alta, y la mujer y señora de la casa (Marina de Tavira); de contrastantes clases sociales y las pone en situaciones no iguales pero sí con un tema en común: la mujer abandonada por la figura masculina que ha decidido mirar a otro lado. Cleo, cuyo móvil dramático es su embarazo no deseado, tiene que enfrentar a una sociedad machista pero no sólo eso, y es que el México priísta de los setenta, y ciertamente también el de hoy en día, es sinónimo de represión y guerra.

En un magistral clímax, Cuarón conjuga la violencia del notorio halconazo (la matanza del jueves de Corpus), indica donde pone atención usualmente el estado para encontrar a sus ejecutores (las personas marginadas claramente), evoca momentos de Niños del Hombre - 92%, y reafirma a Roma como otra de sus cintas con impresionante aspecto formal, pero la que más sacude emocionalmente.

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En noviembre también se llevó a cabo la séptima edición del Festival de Los Cabos, así que vale la pena destacar a la cinta que se llevó el premio principal de la sección México Primero: la ópera prima de Andrés Kaiser, Feral, la cual recurre a los formatos del falso documental y found footage para indagar en una tragedia que oficialmente quedó con varias cuestiones sin resolver, siendo la pregunta central: ¿quiénes eran exactamente el hombre y los tres infantes que perecieron debido a un incendio que se desató en su casa ubicada en una zona boscosa de Oaxaca? Más que mostrarnos un desconcertante “metraje encontrado”, algo típico en el género del terror, Kaiser presenta su cinta como si fuese un documental de investigación, enfocándose en una serie de entrevistas con personas que conocieron al hombre que murió en el mencionado incendio.

Aunque pueda parecer un filme de terror que busca el shock o que esconde algo ultra paranormal, Feral se revela como un interesante estudio de personaje. Por un lado están los relevantes ecos de la obra mayor de Felipe Cazals, Canoa; cuando ofrece por momentos una mirada a los pueblos de México más propensos al miedo, al rechazo y a la violencia alimentada por la ignorancia y la influencia de la iglesia; y por el otro, sobresalen temas como la (complicada) crianza a partir de la domesticación y la evangelización, y la consecuente pérdida de la cordura. Todo esto es lo que hay detrás de la tragedia de Feral, una cinta de género que aprovecha su familiar forma y logra estar por encima del promedio, sobre todo por su alcance temático.

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