Artículos

El origen de Star Wars: el héroe de las mil caras

El libro que inspiró a George Lucas para escribir Star Wars: El héroe de las mil caras, de Joseph Campbell

Star Wars es una de las franquicias más populares de la historia, y no sólo del cine, pues se ha expandido a la televisión, cómics, novelas, videojuegos, figuras de acción, tazas, y todo tipo de artículos. Su éxito se debe a muchas razones, pero una de las más importantes es el tener como base un libro sobre la psicología y los mitos (y que todo verdadero fan debe conocer): El héroe de las mil caras, escrito por el historiador de las religiones estadounidense Joseph Campbell. Este especialista en las mitologías de todo el mundo y con amplios conocimientos en antropología y psicología, partiendo de las ideas de Carl Gustav Jung sobre el inconsciente colectivo y los arquetipos, descubrió que varios elementos de los mitos de todo el mundo se repetían en los sueños de pacientes de psicoanálisis; en El héroe de las mil caras, cita bastantes ejemplos de estos casos. En el siglo XX (como en nuestra época) al intentar despojar de mitos al ser humano, el inconsciente parecía traerlos de vuelta, y Campbell se encargó, como Jung en su momento, de reivindicar la importancia de la mitología para el ser humano. Gran parte del impacto de Star Wars se debe a que supo canalizar los arquetipos del inconsciente colectivo en una mitología moderna y popular.

También te recomendamos: Star Wars Day: 10 formas de celebrar

Lo que Joseph Campbell encontró que tenían en común la mayoría de los mitos y leyendas en el mundo era una estructura interna a la que llamó “el viaje del héroe”. Éste se trata de un viaje de descubrimiento que hace el héroe acerca de sí mismo, donde pasa de un estado de ignorancia e inmadurez a uno de iluminación; se podría decir que es un viaje al interior del inconsciente (simbolizado de muchas maneras dependiendo de la historia), un descenso al inframundo, para salir renovado.

Al igual que Luke y muchos personajes de nuestras historias favoritas, al inicio se resisten a la “llamada a la aventura”, pero algo los impulsa a seguirla, y a veces ayudados por un mentor saldrán del mundo ordinario y entrarán a una etapa de pruebas, entre las cuales habrá una especialmente difícil e importante, de la cual si se sale victorioso, se obtiene un elixir (un don, conocimiento, poder, salvación, etc.) con el cual ayudará a mejorar su mundo o algo parecido. Por supuesto, una versión simplificada como esta breve descripción o el esquema siguiente no hace justicia a la exhaustiva documentación que presenta el autor para ejemplificar y justificar su descubrimiento:

Al leer algunas partes del libro a cualquier fan de Star Wars le vendrán a la cabeza momentos o personajes de las películas:

… donde habíamos pensado matar al otro, nos mataremos a nosotros mismos; y donde habíamos pensado que salíamos, llegaremos al centro de nuestra propia existencia

Personalmente, al leer ese fragmento me hizo pensar en la batalla simbólica que tiene Luke contra un Darth Vader en una cueva, donde al ser decapitado este último, revela ser el mismo Luke.

El viaje del héroe, también es llamado por Campbell una “magnificación de la fórmula representada en los ritos de iniciación: separación-iniciación-retorno”, la importancia de los ritos de iniciación es explicada por el autor mientras da ejemplos de cómo los jóvenes en todas las tribus primitivas y en las grandes civilizaciones del pasado eran sometidos a un ritual que los hacía dejar atrás un estado de inmadurez y los hacía aptos para enfrentarse al mundo en un nuevo estado; el ritual de iniciación era muy importante pues hacía que el niño se convirtiera en hombre. Al dejar a un lado esos rituales, los jóvenes de hoy no suelen estar preparados para crecer, como señala el autor en otro de sus libros, poniendo como ejemplo los rituales de una sociedad guerrera comparada con la estadounidense de su tiempo:

[…] a los jóvenes que crecen para funcionar en los campos protegidos de la pacífica vida doméstica y a los que de repente se les pide que interpreten el papel de guerreros, se les concede poca o nula iniciación psicológica. Se hallan por lo tanto espiritualmente poco preparados para desempeñar sus papeles en este inmemorial juego de la vida y no pueden conseguir apoyarse en sus inapropiados sentimientos morales.

George Lucas, al tener conocimiento de la importancia de esta estructura (a la que otros también llegaron sin estar conscientes) la adoptó para escribir Star Wars. Resulta tan obvio encajar la historia de Star Wars: Episodio IV - Una Nueva Esperanza - 93% o de todas las películas de la saga por separado y todas juntas, con el esquema de Campbell, que está de más, pero aquí va otro ejemplo:

Para aquellos que no han rechazado la llamada, el primer encuentro de la jornada del héroe es con una figura protectora (a menudo una viejecita o un anciano), que proporciona al aventurero amuletos contra las fuerzas del dragón que debe aniquilar.

Aquí la semejanza de esta figura protectora con Obi-Wan y con Yoda es muy clara, incluso el primero le da a Luke la espada láser de su padre, que sería el equivalente del “amuleto contra las fuerzas del dragón”.

En pleno siglo XXI todavía cargamos con la idea de que los mitos son ingenuas y absurdas explicaciones creadas por la ignorancia de nuestros antepasados para explicar el mundo, o meras fantasías sin sentido, y olvidamos lo más importante: que su función principal era enseñar a vivir y dar sentido al mundo. Star Wars es una mitología moderna, y gran parte de su impacto en la cultura se debe a que retomó los mitos de la antigüedad, y los re imaginó desde la fantasía y ciencia ficción de su época. No es coincidencia que la saga mezcle elementos de varias filosofías y religiones en un absoluto denominado "la Fuerza": la existencia de una realidad trascendental más allá de la materia, una que da sentido a todo, la misma que han buscado y tratado de revelar las religiones de nuestro mundo. Si esta idea no hubiera estado presente en Star Wars, podemos estar seguros de que no hubiera triunfado como lo hizo, pues la primera película fue estrenada en una época de escepticismo respecto a la religión predominante y a la misma ciencia. Lucas nos dice a través de su mitología moderna que sí hay algo más allá de la materia, que hay un sentido, y que la tecnología puede consumirnos y llevarnos a la perdición.

Lucas siempre fue sincero sobre la deuda que tenía con Campbell y su obra, especialmente con El héroe de las mil caras. Y después de Star Wars, su influencia es visible (a veces deliberadamente, en otros casos se llega sin estar consciente) en prácticamente todo el cine, y no sólo el de aventuras; Joseph Vogler, autor de El Viaje del Escritor, ejemplifica cómo la estructura del viaje del héroe también se aplica en películas como Titanic - 88%, El Rey León - 91% o Tiempos Violentos - 94%. Esta influencia no se refiere necesariamente a que el viaje del héroe influya en todos los guiones o que sea necesario conocerlo para poder contar historias, pero sí en la mayoría de los casos.

Una vez un amigo dijo “Star Wars va de la mano con la vida”, lo cual no es descabellado si recordamos que los mitos servían como una guía para la vida en el pasado. En nuestro tiempo como los mitos siguen siendo infravalorados, quedan relegados al cine, la literatura, la televisión y otros medios de entretenimiento. Sin embargo, para alcanzar no sólo el éxito monetario temporal (ahí tenemos un ejemplo actual con Rápidos y Furiosos 8 - 67%) sino también dejar una huella profunda en la cultura, se necesita ser más que mero entretenimiento, y Star Wars, así como todas las grandes historias del cine, lo es. La primera película llegó para recordarle al mundo que existe el bien y el mal, que existe un sentido trascendental detrás de todo, y que una persona puede hacer la diferencia.

También te puede interesar: ¿Qué es el Star Wars Day y cómo surgió?

-----------------------------------

También te recomendamos: Star Wars: ¿qué personajes deberían tener su propia película?

Comentarios

  • Tomatazos

  • Facebook

 
 
  • Mejores

  • Nuevos