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Las más grandes películas sobre drogas y adicciones

Estos personajes nos obligan a reevaluarnos a través de sus vicios particulares

Hace unos días comenzó a rodarse la segunda parte de Trainspotting: Sin Límites - 89%, película que hoy día muchas personas continuan citando, imitando y simplemente viendo una otra vez. Incluso si mucha gente no puede identificarse directamente con el uso de heroína como los personajes de la película, la fuerza de su mensaje viene de las decisiones que toman, así como sus convicciones, sueños, debilidades y miedos que siguen resonando por su humanidad y no tanto por su contexto. Es por eso que hoy recordamos algunas de las mejores películas que, al mostrar las adicciones y excesos de sus personajes principales, podemos nosotros darle una larga y dura mirada a nuestra propia vida. La introspección nace de los lugares más insospechados.

Fear and Loathing in Las Vegas - 49%

Quizá no haya sido amada por la crítica, pero esta película dirigida por Terry Gilliam y basada en la novela escrita por el recio Hunter S. Thompson se ha vuelto verdaderamente icónica en el género, aunque no capture de forma perfecta el tono original del texto; sin embargo, lo más destacable es el estilo visual de Terry Gilliam, que le imprime su sello a esta paranóica y violentamente excesiva historia, y es precisamente de ahí donde emana la naturaleza surreal de la historia: Vivimos en un mundo bizarro y agresivo, y Raoul Duke es la encarnación de nuestro comportamiento errático.

El high: Las actuaciones, el estilo visual y la sensación de fascinación/horror que produce.

El low: Te puede perder fácilmente debido a su narrativa suelta.

Trivia: Hunter S. Thompson y Johnny Depp tenían una fuerte amistad; además de dar su bendición a la forma que Depp lo interpretó, fue el mismo Thompson quien rasuró la cabeza del actor para su papel. Antes de la filmación, Depp y Thompson intercambiaron autos (el convertible que aparece en la película le perteneció al escritor): El actor estuvo conduciendo por toda la ciudad para acostumbrarse al movimiento, mientras que Hunter pasó el fin de semana con una mujer y escribiendo un artículo titulado "Fear And Loathing In Hollywood: My Doomed Love At The Taco Stand".

Trailer hecho por fan:

Una mirada a la oscuridad - 69%

Probablemente la adaptación más fiel que existe basada en la obra del prolífico Philip K. Dick, Una mirada a la oscuridad - 69% captura mejor que ninguna otra película sobre drogas un aspecto vital de las adicciones; la paranoia. En un futuro distópico (¿hay de otros?) en el que el 20% de la población es adicta a una droga llamada Sustancia D, el gobierno inicia un programa de vigilancia peligrosamente invasivo y de alta tecnología que involucra una red de policías encubiertos. Uno de ellos es Bob Arctor (Keanu Reeves), secretamente adicto a la Sustancia D, que poco a poco irá haciendo que pierda su identidad en una trama llena de elementos bizarros y surrealistas. Animada a base de rotoscopiado interpolado, la estética de esta película es solo una de las razones para no perdérsela.

El high: Quizá la adaptación que mejor captura las palabras de Philip K. Dick. Visualmente atractiva, temática interesante.

El low: El ritmo y las conversaciones sobre drogas puede aburrir a algunos.

Trivia: Debido a la técnica de animación rotoscopiada, Robert Downey Jr. simplemente anotó la mayoría de sus diálogos en notas pegadizas que colocó a su alrededor y posteriormente fueron eliminadas en pos-producción. De acuerdo al director, Richard Linklater, la película fue rodada en 23 días, mientras que el proceso de animación duró 18 meses. A pesar de estar basada en el futuro, la novela es una de las más personales en el catálogo de Philip K. Dick, ya que está basada en las experiencias que el escritor tuvo con las drogas.

El Almuerzo Desnudo - 71%

Originalmente una novela escrita por el famoso escritor de la contra-cultura, William S. Burroughs , se podía leer de la forma que uno quisiera; el triunfo de David Cronenberg no fue atrapar el espíritu de la obra, sino darle un cuerpo más o menos coherente que da pie a una de las películas más extrañas y fascinantes que hay. Como muchos de sus escritos, las diferentes escenas en el libro aludían a las experiencias reales de Burroughs y su experiencia con sus numerosas adicciones, y vaya que Naked Lunch es un trip muy pesado.

El high: El filme se sostiene por sí mismo frente a la dismórfica novela de Burroughs, y es una muestra excelente de por qué Cronenberg es el rey del body horror.

El low: Es una de esas películas que amas u odias, con poca oportunidad de quedar al centro.

Trivia: El accidente en que Bill Lee le dispara a su esposa no es ficticio: William S. Burroughs en verdad le disparó fatalmente a su esposa en la cabeza durante un funesto juego de William Tell en México; sin embargo, la ley mexicana de la época solo hizo a Burroughs servir 13 días en prisión. La famosa Interzona está basada en la "International Zone", área de Marruecos en la que Burroughs vivió por un tiempo. Un usuario de un sinfín de drogas en la vida real, Burroughs llegó a consumir dosis de insecticida al igual que Bill Lee, y también trabajó como exterminador de plagas.

Drugstore Cowboy - 100%

En Drugstore Cowboy - 100%, Gus Van Sant nos muestra un tono diferente; si bien muchas películas sobre narcóticos optan por mostrar los efectos que tienen estos sobre los personajes, Cowboy nos enseña que tratar de 'limpiarse' puede ser más difícil y peligroso que simplemente dejar las drogas. Además, es probablemente la mejor actuación de Matt Dillon

El high: Un buen drama, presentado de forma realista, sobre la naturaleza de las adicciones y la recuperación sin caer en lo exagerado.

El low: Ya que no cae en el melodrama ni adorna la realidad de sus personajes, puede sentirse 'ligera' frente a otras películas del género.

Trivia: James Fogle, autor del escrito original, fue en realidad un usuario de drogas que realmente robaba farmacias para sostener su hábito; el texto original fue escrito como una autobiografía mientras Fogle estaba en prisión. Matt Dillon ha citado a esta película como su favorita de todas en las que ha aparecido. Originalmente, los roles de Bob (Dillon) y Dianne (Lynch) fueron ofrecidos a Bob Dylan y Patti Smith.

El Lobo De Wall Street - 78%

A pesar de que el director Martin Scorsese recibió algunas críticas dado que El Lobo De Wall Street - 78% no parece emitir ningún juicio negativo sobre el estilo de vida que llevaba Jordan Belfort (Leonardo DiCaprio), pero no hace falta: Dinero, drogas, sexo, el lenguaje, la corrupción, la duración de la película, la actuación de DiCaprio, Martin Scorsese, quizá basado en su experiencia con las sustancias, extiende toda escena de exceso más allá de lo que es cómodo verla; lo que parecía gracioso hace solo un segundo comienza a verse triste y desagrable, y es ahí donde yace la genialidad de la película.

El high: El momento en que las escenas de exceso se vuelven divertidas...

El low: ...El momento en que se vuelven incómodas (y todas llegan a ese punto).

Trivia: En las escenas que involucran cocaína, los actores en realidad están inhalando vitamina B triturada. Martin Scorsese insiste en que la edición de las escenas en las que los personajes están drogados es errática y tiene errores de continuidad a propósito, reflejando visualmente el efecto de estas sustancias.Con 569 usos individuales de la palabra 'f*ck', esta es la película comercial no-documental que más la ha utilizado en la historia. DiCaprio recibió un sueldo de 25 mdd, un cuarto del presupuesto total de producción.

Réquiem por un Sueño - 78%

Conocida por su crudeza (incluso entre diversas películas con la misma temática), Réquiem por un Sueño - 78% cuenta diferentes historias entrelazadas sobre diferentes formas de adicción; el mismo Darren Aronofsky ha dicho que no se trata específicamente sobre drogas, sino que busca hacer que nos preguntemos "¿qué es en verdad una droga?", y la forma en que estos personajes buscan el infame Sueño Americano a través de sus adicciones. El resultado, por decir lo menos, es funesto.

El high: El melodrama está bien manejado y las actuaciones le hacen justicia a los problemas individuales de cada personaje. La edición es excelente.

El low: Al final te hará sentir miserable y sucio por dentro.

Trivia: Aronofsky le prohibió a los protagonistas Jared Leto y Marlon Wayans tener sexo o ingerir azúcar de ningún tipo por 30 días para mejor comprender lo que es tener una verdadera 'ansiedad por ausencia'. Leto perdió 11kg de peso y se hizo amigo de verdaderos adictos a la heroína para comprender su papel.

Busco Mi Destino - 88%

Uno no puede enfrentarse con los pesos pesados del consumo de drogas; estamos hablando de Peter Fonda, Dennis Hopper y Jack Nicholson en los 70, pero en este caso, como en casi todos los otros en esta lista, no se trata simplemente de las drogas: Busco Mi Destino - 88% (Easy Rider) encierra en su esencia el fin de una época, la teoría unificada de lo que hizo a los 60 ser los 60. Con la simple idea de viajar al Mardi Gras de Nueva Orleans luego de conseguir dinero traficando cocaína, Wyatt (Fonda) y Billy (Hopper) atravesarán el país mientras tratan con extraños hostiles (quizá más que ellos mismos) utilizando todas las drogas populares de la época.

El high: Es un excelente retrato de los últimos momentos de la contracultura sesentera y lo que provocó su caída (o su implosión). Las tomas largas te vuelven parte de ese sentimiento de libertad americana.

El low: Comienza a sentirse más vieja de lo que resulta encantador en cuanto a los aspectos de producción. Dependiendo de tu perspectiva, puedes terminar considerando a Wyatt y Billy como un par de fraudes aburridos.

Trivia: Para la producción, Dennis Hopper y Peter Fonda no escribieron un guion completo, inventando casi todo mientras iban filmando, pasando la mayor parte del tiempo ebrios y bajo el efecto de las drogas. Dennis Hopper en particular se encontraba constantemente paranoide y agresivo contra el equipo de producción, a quienes gritaba con vehemencia; estos episodios supuestamente fueron filmados por miembros del equipo de producción para mostrar al estudio y justificar su renuncia. La mariguana utilizada por Fonda, Hopper y Nicholson en cámara es real; solo el LSD era falso.

Trainspotting: Sin Límites - 89%

Quizá la más famosa película sobre la adicción a la heroína, Trainspotting: Sin Límites - 89% es una de esas películas con suerte en las que es tanto aclamada por la crítica como un filme de culto muchos años después de su estreno. La historia sigue a un grupo de junkies que discreta o expresamente rechazan una vida 'normal' (tal como la describe Renton a lo largo de la película) en una sociedad decadente, prefiriendo en su lugar los placeres más peligrosos que el fondo de la misma ofrece. Sin límites le queda bien como título.

El high: Captura a la perfección el sentir de muchas generaciones al momento de enfrentarse a la vida, sin importar su contexto. Le da un nivel más allá de lo físico a las adicciones.

El low: Nos duele decirlo, pero quizá 20 años sean demasiado para volver a capturar la magia que volvió a esta cinta un clásico.

Trivia: Robert Carlyle basó su interpretación de Begbie como un 'gay en el clóset', cuyas explosiones de violencia eran por miedo a que alguien lo sacara, algo que el autor de la novela, Irvine Welsh, aprobó debido a que él también ideó al personaje de esa forma. Welsh también defendió el uso del título 'Trainspotting' (avistamiento de trenes) en la película (aunque no aparezca), comparando a ese hobby con el uso de heroína; parece algo estúpido para todos excepto para quienes forman parte de ello, y son los únicos para quienes hacerlo tiene sentido.

Adiós a Las Vegas - 90%

En una época en la que Nicolas Cage era considerado una gran promesa de la actuación, Adiós a Las Vegas - 90% nos presentaba la historia de un escritor, Ben Sanderson (Cage), a quien el alcoholismo le había arrebatado a su familia y trabajo, por lo que decide ir por última vez a Las Vegas a beberse el resto de su vida; sin embargo, ahí conoce a Sera (Elisabeth Shue), una prostituta con quien entabla una relación poco usual en el que cada uno impone sus reglas de 'tolerancia', pero los problemas más serios del alcoholismo, la dependencia, la depresión y la prostitución aparecen. La historia nos demuestra que tal vez el amor lo sobreviva todo, pero las personas son diferentes.

El high: Las actuaciones son fuertes y la historia logra ser romántica sin caer en las trampas del drama barato.

El low: ¿Por qué, oh destino, Nicolas Cage no ha vuelto a dar una actuación así?

Trivia: John O'Brien, el escritor de la novela en que se basa la película, se suicidó dos semanas después de haber iniciado el rodaje; el director consideró detener la producción pero consideró que terminar la película sería un buen homenaje. Nicolas Cage y Elisabeth Shue se prepararon de diferentes formas para sus roles: Cage se embriagó fuertemente en diversas ocasiones y pidió a sus amigos que lo filmaran para después estudiar su comportamiento y manerismos, mientras que Shue se asoció con diversas prostitutas y las entrevistó en sus áreas de trabajo.

Rebeldes y Confundidos - 94%

Si hay algo que Richard Linklater dejó claro en Rebeldes y Confundidos - 94% es que ama a sus personajes, y si algo saben hacer los personajes de esta película es divertirse; ya sea que estén usando drogas recreativas, bebiendo cerveza o jugando baseball con algunos buzones de correo, el grupo estelar pasa una serie de aventuras poco estructuradas que importan gracias a la visión de Linklater, que casi los vuelve sujetos de estudio social. Todo bajo los efectos sedativos de esto o aquello. ¿Está bien? ¿Está mal? ¿Es ilegal? Just keep livin', man.

El high: Innegablemente positiva y contagiosa. Despreocupada al punto de la irresponsabilidad, ¿pero quién no ha sido así en algún momento?

El low: Persigue una nostalgia que probablemente a muchos les resulte gastada o poco interesante a primera vista.

Trivia: Matthew McConaughey mantiene que cuando Woodderson dice 'alright, alright, alright!', esas fueron las primeras palabras en su vida que dijo para la película, sus primeras frente a una cámara de cine, y las primeras de su carrera en general. La cerveza que los personajes beben (excepto la de los que fueron interpretados por menores de edad) era real en todas las escenas, menos para Landon, quien estaba intentado dejar de beber y fumar. Landon y Shawn Andrews se odiaban tanto en persona que Linklater tuvo que separarlos durante una pelea, lo que explica su virtual ausencia de diálogo entre ambos durante toda la película; incluso el final tuvo que ser cambiado.

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