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Roger Deakins: el verdadero perdedor de los Óscar

Conoce al cinematógrafo de cabecera de los Coen

Bien dicen que los Óscar premian a sus nominados a principios de su carrera o cuando están por retirarse. En el mundo del internet Leonardo DiCaprio es la principal referencia cuando se habla de la falta de justicia al momento de premiar en los Óscar. Pero déjenme decirles que el actor no es el mayor perdedor de la ceremonia, pues ¿cómo comparas seis derrotas contra alguien que tiene poco más del doble?

El trabajo de Roger Deakins , que se desempeña como director de fotografía y cuyo nombre no está precisamente familiarizado con el público en general, ha estado presente en muchas de las películas que en los últimos años han sido objeto de elogios por parte de la crítica y estoy seguro que sin darte cuenta también tú has sido maravillado por su obra en algún momento.

Pero, ¿quién es esta persona? Roger Deakins es oriundo de Inglaterra, específicamente de Torquay, Devon, y nació el 24 de mayo de 1949. De joven estuvo interesado en el mundo de la pintura, cosa que lo llevó a inscribirse en la Bath School of Art and Design donde estudió diseño gráfico. Fue durante estos años de formación que desarrolló un gusto por la fotografía y resultó que tenía talento en ello al punto de que le encargaron un trabajo documental sobre su pueblo natal. El estilo documental de Deakins le abrió las puertas para que lo contrataran como operador de cámara en varias series de documentales en África, un trabajo que realizó por siete años.

Su primer crédito como director de fotografía fue en la película 1984 - 81% dirigida por Michael Radford y es una adaptación de la novela homónima de George Orwell. Pero el verdadero estrellato para Deakins no llegó hasta 1990 cuando Joel Coen e Ethan Coen lo contrataron para que fuera el cinematógrafo de su cuarto largometraje Barton Fink - 91%. Fue durante la producción de esta película donde estableció una relación laboral duradera con la dupla de directores que sigue vigente hasta la fecha al ser casi oficialmente su cinematógrafo de cabecera, pues ya ha trabajado con ellos en 12 películas, siendo ¡Salve, César! la más reciente.

Luego de Barton Fink - 91%, no transcurrió mucho para que otros directores se asociaran con él, siendo los más relevantes, Sam Mendes (Sólo un Sueño - 67%, 007 Operación Skyfall - 93%), Ron Howard (Una Mente Brillante - 75%), Martin Scorsese (Kundun - 76%) y Denis Villeneuve (Intriga - 81%, Sicario: Tierra de Nadie - 94%).

¿Qué es lo que hace especial a Deakins? De acuerdo a Richard Crudo, presidente de la American Society of Cinematographers, es lo siguiente:

Todo mundo usa las mismas herramientas, tecnología, y ritmo de trabajo. Pero todo es acerca del gusto y cómo lo apliques. […] Y creo que eso es lo que hace a Deakins tan fascinante. Su acercamiento es filtrado a través de sus ojos y su gusto es algo único. Es así de simple.

Mientras que los Coen, luego de trabajar con él en Barton Fink - 91%, han mencionado que cada guión que escriben lo visualizan a través de los lentes de Deakins, ya que no se imaginan a alguien más fotografiando su trabajo.

El estilo de Deakins puede resumirse en hermosas tomas de paisajes cuya iluminación va ad hoc con el lugar donde se ubica la trama, así como contrastes entre luces con las siluetas de los personajes para evocar la emoción que el director desea y también tomas largas que provoquen al espectador preguntarse qué es lo que va a suceder, ya que para Deakins uno de sus mayores deseos es que la audiencia se sumerja en la historia de la película.

Su trabajo en las escenas nocturnas de Sicario es de lo más destacado de su carrera.
Su trabajo en las escenas nocturnas de Sicario es de lo más destacado de su carrera.

Son precisamente estas tomas largas, uno de los factores que diferencia a Deakins de otros cinematógrafos, pues él prefiere que las escenas cobren sentido en lugar de estar haciendo cortes cada 3 segundos entre las tomas y que los espectadores no entiendan lo que sucede en pantalla (vean cualquier película de Michael Bay y entenderán a qué se refiere) y también es él quien toma la cámara y graba la escena, algo que de acuerdo a los Coen muy pocos hacen.

Una de las razones por las que Deakins entabla tan buenas relaciones con los directores es porque él mantiene su estilo acorde a las necesidades del director, nunca deja que su trabajo con la luz opaque la historia que se está contando, pues su filosofía laboral es precisamente esa. Y si quieren un ejemplo de lo opuesto miren el trabajo que ha realizado Emmanuel Lubezki con Alejandro González Iñárritu (Birdman o (La Inesperada Virtud de la Ignorancia) - 91%, Revenant: El Renacido - 82%), Alfonso Cuarón (Niños del Hombre - 92%, Gravedad - 96%) y Terrence Malick (El Árbol de la Vida - 84%, Deberás Amar - 46%).

Otro caso sería Timo Salminen, que fue ganador de 5 premios Jussie (el equivalente al Óscar en Finlandia) y nominado a otros 3 en la categoría de Mejor Fotografía en donde en verdad ha eclipsado el trabajo de allgunos de los directores con los que ha trabajado. Les recomiendo que vean Jauja - 88%, pues el trabajo de luces Salminen ejemplifica este punto.

Lubezki ya ha vencido dos veces a Deakins
Lubezki ya ha vencido dos veces a Deakins

Regresando al trabajo de el “Chivo”. Ya sea por la forma en que utilizó las luces o su trabajo con los movimientos de cámara y Revenant es un ejemplo de ello, la publicidad de la película (obviamente sin restarle crédito a Lubezki) ha girado más en torno a cómo se realizó la producción y destaca el uso de la luz natural en la “hora mágica” o la odisea que fue la grabación. El enfoque no está necesariamente en la trama.

Lubezki es el favorito para llevarse el Óscar a mejor película este año y también el mayor rival de Deakins, pero el resto de su competencia tampoco es fácil ya que a pesar de tener 13 nominaciones a su nombre el resto de los nominados no es ajeno a la premiación ya que, además del “Chivo”, dos de ellos ya se han llevado la estatuilla. Robert Richardson (Los 8 Más Odiados - 75%) la ha ganado en tres ocasiones, John Seale (Mad Max: Furia En El Camino - 97%) tiene una y Edward Lachman (Carol - 94%) ha conseguido dos nominaciones. Además es Lubezki quien ha acaparado toda la atención de la premiación no solamente de los medios, sino también de los pronosticadores y apostadores.

Deakins es sin duda uno de los cinematógrafos más demandados de la actualidad y el no tener un Óscar no limita el reconocimiento a su trabajo, pues ha ganado el BAFTA en tres ocasiones (Sin Lugar Para los Débiles - 94%, El Hombre que Nunca Estuvo - 81%, Temple de Acero - 96%), el premio de la American Society of Cinematographers también en tres ocasiones (Sueños De Libertad - 87%, El Hombre que Nunca Estuvo - 81%, 007 Operación Skyfall - 93%), dos Independent Spirit Award (Fargo, Secuestro Voluntario - 94%, Un Hombre Serio - 89%) y otros 66 reconocimientos internacionales.

El Óscar no es algo que necesite para justificar su increíble trayectoria, y puede que éste tampoco sea su año, pero eso no evitará que siga entregando asombrosas imágenes que nos mantendrán en un suspenso permanente.

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Carlos Báez es redactor en Tomatazos, un adicto a la Coca-cola, está obsesionado con Joss Whedon y Martin Scorsese y le gusta coleccionar figuras Funko POP!, síguelo en Twiter. @bcc93

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